Nunca me había acercado a la figura de Tupac Shakur, una figura icónica en el mundo del hip hop.
En este librazo queda claro por qué es y seguirá siendo una figura clave para entender no solo el hip hip, sino el compromiso en la música.
Tupac siempre tuvo claro quien era, lo que quería decir, y cómo debía comunicarlo. Tenía una vocación por expresarse, y por hablar a su gente. Siempre usó su espacio para hablar sobre justicia social, y su figura muestra lo duro y real que es el racismo en EEUU.
Su historia está unida tanto al mundo de panteras negras, como el de el hip hop del lado oeste. De alguna manera termina su historia como un mártir, y queda claro que su mensaje, el buscar una mejor vida para toda la gente afroamericana sigue estando real, y con todos los acontecimientos que no dejan de sucederse uno tras otro, su mensaje es una bandera. Porque habla sobre hacerte fuerte, y también de tratar bien a tu gente.
El era un revolucionario como pocos, y su música y mensaje siguen estando vivos, y él sigue siendo un referente, y queda claro que seguirá siendo.
Un artista tremendo e inspirador, y contado maravillosamente por Bárbara Pistoia. Me deja escuchando mucha música, conociendo más de todo el material que deja en su bibliografía, y con ganas de leer más libros de Bárbara Pistoia. Corran a buscarlo, es una maravilla.