Litio es una novela hecha de cartas que la autora se manda a sí misma o a un desconocido, y que juntas suman la experiencia de la migración, de precariedad, de una generación millennial hiper-medicada en busca de esa felicidad que nadie encuentra.
«No estoy embarazada. Me quedé pasmada frente a mi propia sangre, no tenía a quién consultarle. ¿A quién decirle que creo que estuve embarazada y que ya no lo estoy? ¿Mi madre me hubiera ayudado a entender mi cuerpo? ¿Mi madre se hubiera encendido de repente como un motor al saber que estaba perdiendo a su posible nieto?»
La voz que nos habla es la de una mujer que roza la treintena y que escribe casi de manera automática con la voluntad de entender todo cuanto ocurre a su alrededor: un aborto espontáneo, una mudanza, un mal viaje con las drogas, amigos que vienen y van, horóscopos, los maullidos de un gato, los ojos enormes y brillantes de Sailor Moon...
Litio, la primera novela de la poeta y periodista Malén Denis -descrita por Marina Mariasch como una «tensión permanente entre mente y corazón [...] llena de escondites secretos»- es en realidad un conjunto de instantáneas que nos llevan directos a la precariedad de la juventud argentina. Un testimonio lleno de templanza y lirismo, narrado desde la experiencia de una mujer a la que no le queda otra que huir, pero no sin antes susurrarnos su historia.
Magíster en Escritura Creativa por la Universidad de Tres de Febrero, también estudia Filosofía en la Universidad de Buenos Aires. Publicó los libros de poesía Con una remera de Sonic Youth (2009, Nulú Bonsai), Buscar drogas en Wikipedia (2014, Nulú Bonsai); y las plaquetas Ciencias naturales (2014, La fuerza suave), Las copias se hacen en el acto (2015, Siberia) y La culpa de esta lluvia (2015, La fuerza suave). Sus textos fueron publicados en México, Estados Unidos, España, Perú y Colombia, entre otros. Traduce poesía. Actualmente trabaja en su primera novela "Litio". Su tercer libro de poesía Un gran incendio de vidrios está próximo a publicarse
Leer a Malén Denis ha sido una experiencia íntima y provocadora que se ha metido en mi espacio y en mi tiempo de millenial frustrada como un gato revoltoso que te araña con cariño. Es más, te avisa mordiendo suavecito pero tú acercas tu mano igualmente. Me he reconocido en este libro casi todo el tiempo, y ha hecho pupa. ⠀
“Siempre que miro el reloj los números se repiten o la hora es capicúa. Intento encontrar una señal, un mensaje, esa manía de buscarle un sentido a lo que nos inquieta. A mí me inquieta el futuro, el tiempo, y, sobre todo, si hay alguna forma de saber lo que tengo que hacer. No sé qué soy”. ⠀
Mediante capítulos muy cortos (algunos ocupan solo media página) que inician con un título que marca el ritmo (“La mancha”, “Estado de flote”...), la protagonista le habla a alguien y/o a sí misma y con ello al lector (creo que suelo decir mucho esta frase pero nunca ha sido tan cierta), y con ello acabas siendo expectadora y personaje principal de esta historia. ⠀
“El cuidado debería ser intuitivo”.
En “Litio” la protagonista atraviesa varios tipos de luto y ninguno es igual al anterior. Litio es duelo, es precariedad, es despertar, son sábanas limpias, es violencia machista, es dejar marchar y desprenderse del lastre.
Litio es una novela llena de niebla. La información va apareciendo de a poco, quién es esa narradora, a quién le habla, por qué está tan lastimada. Cada capítulo es una nueva revelación,un paso más para alcanzar la cicatrización de la herida. Todos los elementos y espacios por los que la protagonista transita quieren decir algo: un departamento ajeno, gatos recién nacidos, ropa nueva, una fiesta o un pomelo. Cada cosa, hasta la más mínima, está descripta en detalle y se transforma en algo más. Esa capacidad de convertir lo cotidiano en una reflexión poética es lo que la diferencia de otras novelas en primera persona que reproducen diálogos y situaciones mínimas, y me encanta leer, pero que a veces se parecen todas y me cuesta diferenciar un libro de otro. Para leer de un tirón un domingo de lluvia mientras se comen tostadas con pan del día anterior
Me pareció excelente. Pude conectar muchísimo con la protagonista, me fue llevando a su lado, transité sus estados de ánimo y empaticé con distintas situaciones que vivió o recordó en estas páginas. Es un texto breve y poderoso, muy recomendado.
Este es un libro bello que se estructura a partir del dolor y que retrata con sutileza la batalla física y emocional contra la depresión, la angustia, la culpa y la confusión. El dolor es el que deriva del duelo por la muerte o por la ausencia de otre, y también de la sensación de extrañeza o de pérdida de una misma en estas situaciones.
Creo que ahora está muy de moda elogiar los libros por "ser de lectura fácil", "usar un lenguaje simple", o tratar de temas cotidianos. También por ser fragmentarios. Pero no creo que esas sean virtudes en sí. En este libro se nota trabajo e intención tras la composición de cada fragmento, que va revelando poco a poco la trama y a les personajes: primero estamos en el espacio, en las emociones, y después entendemos qué está pasando. Sin embargo, no se siente necesario llegar a entender las causas, porque el foco está muy bien puesto sobre el tránsito mental-emocional-físico de la narradora, que todes podemos entender de alguna forma.
Se abordan temas como la violencia, la drogadicción, el suicidio, la soledad y la desorientación, pero también las vías para escapar de esos lugares, a través del cuidado de les seres no humanes, la empatía y el autocuidado.
Hay algunos pocos fragmentos que me sobraron, o que me decepcionaron en relación con la mayoría, por eso no le pongo 4.
Me gustó un montón la historia y cómo está escrito. Malén -o la protagonista- parece ese tipo de personas que tienen mucha vida interior, yo siendo más bien bruta no dejo de maravillarme con eso.
Es hermoso cuando encontras personas que escriben cosas de vos mismo que nunca supiste explicar o que creías, en un ataque de culocentrismo, que solo te pasaban a vos.
Quise llorar de tranquilidad porque alguien estaba en la misma y quise llorar de angustia porque alguien estaba en la misma
Al final me tranquilice porque entendí que "todo es efervescencia y nada es permanente"
Litio es un libro sosegado, tranquilo, demoledor. Litio son miedos y también reflexiones. Litio es un libro maduro. Creo que últimamente he leído muchos libros nostálgicos de juventud. Fiestas, líos, alcohol y s.xo. Litio no es nada de eso, es la madurez que llega inmediatamente después de esa fase. Pensamientos compartidos que al leerlos sabes que también han sido tuyos en algún momento.
“Intento encontrar una señal, un mensaje, esa manía de buscarle un sentido a lo que nos inquieta. A mí me inquieta el futuro, el tiempo, y, sobre todo, si hay alguna forma de saber lo que tengo que hacer. No sé qué soy. Intento ubicar en mis juegos infantiles el destello de una profesión. (…) Me falta el soplo que une el deseo con la acción, creo que se llama voluntad”.
El tiempo que he estado leyendo Litio he sentido una pasmosa tranquilidad. Como si el tiempo se detuviera, como si me quedase vacía de preocupaciones. Y me sorprendía así, con la mirada perdida pensando en lo que significa ser adulta. Litio no tiene un hilo argumental, no tiene un comienzo, un nudo o un desenlace. Es una escalera de pensamientos y sucesos que nos va introduciendo en la piel de la protagonista, hasta que identificamos su cuerpo como nuestro. Es una herida abierta que no conseguimos sanar hasta llegar a la última página.
“Coger me pone triste, no es instantáneo. (…) Anoche, mientras intentaba concentrarme en el s.xo, le pasé la mano por la nuca y la memoria táctil se me disparó”.
Litio me ha parecido una lectura agradable, de esas que te dejan pensativa ya no solo después de acabar el libro; el viaje empieza al atravesar la primera página.
Me encantó. La forma en la que está escrito me pareció excelente, también la historia que se va develando de a poco en cada capítulo, y que no se sabe bien si la protagonista tiene un diálogo con ella misma o con alguien más (o bueno, ambas opciones 😉).
Me lo he leído del tirón y aún así tengo la sensación de que he estado perdida durante toda la lectura. Me da pena, porque había leído reseñas bastante positivas, pero simplemente no ha sido una lectura para mí.
Con un tono confesional y catártico la protagonista avanza en la primera instancia del duelo de finalización de pareja. Si fuese una amiga me esforzaria por no invalidar sus emociones, como es el personaje se una novela puedo decir que entra en un bucle de angustia que se vuelve un sinsentido. No me gustó.
Lo busqué hasta que lo conseguí por fin en su tercera edición porque leí cientos de recomendaciones sobre este fenómeno editorial actual. Y no me gustó, no paro de preguntarme porque a tanta gente le gustó tanto, en qué les interpela o cual es la reflexión, el mensaje, la moraleja. Simplemente no pasa nada, tiene más o menos un principio, no tiene desarrollo y más o menos un final. Lo temriné porque es cortito y quería saber si en algún momento me encontraba con eso que les gustó tanto a les demás. Evidentemente, y por suerte, a muches otres no les parece lo mismo y celebró la diversidad de gustos y elecciones. Este no es para mi
Esta novela está muy bellamente escrita. Hay un trabajo artístico del lenguaje que dialoga muy bien con la nebulosa que envuelve de manera crónica a la voz que narra. Pese a eso, me costó conectar y sentí que muchos extractos estaban de más, que incluso caían más en un gusto de la autora, que en ser una cuestión que realmente está en sintonía con la narración. Ah, y es un drama medio cuico argentino, y como es de carácter público, no conecto en demasía con ese dolor.
Me encantó la introspección descarnada del personaje, la reflexión a partir de lo infimo y lo cotidiano, lo empecé a leer y no lo pude soltar hasta que lo terminé. Sin dudas es un libro que voy a volver a leer en otro momento, por qué invita a pensarse, y me da la sensación de que se lee distinto según el estado de ánimo.
2.5 Se salva por lo bien escrita que está. Sin embargo, con lo cortito que es se me ha hecho un poco cuesta arriba. Aunque ha habido metáforas como la de los espejos domesticados que me han gustado bastante.
3,5. Una novela con capítulos de no más de dos páginas cada uno, que está muy muy bien escrita. Si esperan saber todos los secretos que parece que se van a develar, spoiler, no. En el fondo no logré conectar del todo con la vida de la protagonista, que es según ella misma, una pequeña burguesa precarizada y adicta a mil sustancias 🫠
Íntimo y bello, aunque insulso. Lectura de nivel 2 para leer de sopetón, paladearlo y un par de semanas después olvidarte de que contaba y sobre todo de como te había sentir.
En este libro la narradora le habla a un ex-novio que está cursando una internación por Salud Mental. Ella se muda al departamento de él para cuidar a sus gatos, con los que va a tener varias dificultades y no logra llevarse bien: se pelean entre ellos, hacen ruido, matan pájaros o la rasguñan a ella. “Que me haya atacado la gata que yo misma te regalé debe ser una gran metáfora para algo que no entiendo…” Lo que nos narra la protagonista también incluye recuerdos de la relación con esta ex pareja y cómo se va sintiendo al comenzar una nueva relación. El lenguaje que utiliza la autora es sencillo, cotidiano, y por momentos poético. El libro está compuesto de varios relatos cortos que se van uniendo para dar forma a la historia, que conocemos a través de estos diálogos interiores que mantiene con su ex novio y que no se desarrolla de forma lineal. Durante todo el relato acompañamos a la protagonista en un proceso de duelo donde va despojándose lentamente de cada recuerdo y de todo aquello que la une a esta persona.
Cómo contar la propia historia de forma literaria, atractiva, interesante. Si hay una forma, mucho debe estar en este libro. Más allá de lo ficcional y su relación con la historia personal.
“Son increíbles las cosas que uno sabe con certeza en el borde de la urgencia: una templanza particular enlazada con la desesperación”. Me dió miedo lo personal y dirigido a mí que se sintió: hermoso, crudo, preciso y familiar. Ver la eternidad en las cosquillas y lo perecedero en lo inflamable.
Aunque he encontrado varias frases que me han gustado, la mayoría del tiempo me perdía con la lectura. Creo que los libros en los que se plasman directamente los pensamientos/sentimientos sin filtrar y de forma abstracta no son lo mío.
Me gusto ese diálogo entre la protagonista y ese personaje a quien nunca llegamos a conocer y que, por momentos, pareciera no ser real. Más allá de eso, no me resultó interesante.
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Disfrute mucho de este libro, me encanta las reflexiones que hace, fácil de leer y corto. Hay cosas que me quedaron dando vueltas o que quisiera haber entendido
Litio es una novela difícil de clasificar que se lee casi como si fuera un diario, una conversación de la protagonista consigo misma. Este personaje se encuentra transitoriamente habitando una casa que no le pertenece, cuidando gatos que ya no le pertenecen, e intentando despojarse de todo aquello que la ata a ese lugar. Una novela atravesada por los cambios, las mudanzas físicas y espirituales, la ruptura, y si tuviera que describirla en una sola palabra elegiría “soltar”.
Malén Denis es autora argentina, ha escrito poemarios pero esta es su primera novela. Lo primero que quiero rescatar es lo exquisita y particular que resulta su prosa, tiene una suerte de lenguaje propio, poético, y leerla es percibir a través de los sentidos aquello que va narrando. Es interesante la forma que tiene de describir, y muchas frases que tiene el libro, por ejemplo: “lo que me cautivó fue tu capacidad de ser definitivo”, dan cuenta de los distintos detalles en los que va reparando la protagonista. No es un libro donde la historia se va desarrollando en forma lineal, sino que son pequeños fragmentos (titulados de forma exquisita también) que van ilustrando a esta mujer, sus cambios, sus pensamientos, sus miedos, y es el lector el que poco a poco va hilvanando sus partes.
Si eligen Litio, les aseguro que va a ser una lectura que los va a sacar de las zonas cómodas, y que van a terminar con un nudo en la garganta y un dejo de angustia. Disfrute de leerlo y sin dudas voy a releer este libro en un futuro, creo que es de esos ejemplares que contienen piezas ocultas que se van descubriendo con el paso del tiempo.