Un libro que ahonda en las relaciones humanas, física y psicológicamente, desde el más puro surrealismo. No es una historia en sí, es un viaje: onírico, visceral, que se desarrolla de forma turbulenta, con ritmo descompasado. Trata las relaciones de un hombre consigo mismo, con mujeres y con hijas, y pone el foco en la violencia de lo tradicionalmente femenino y lo que nos/les atrae de ella. Agradezco que Weiss deje espacio para reflexionar sobre lo que plantea, que descentralice el discurso de la figura masculina y le otorgue voz a las mujeres, a su deseo y su psique más oscura.