Perdimos es un recorrido implacable por la corrupción en los países de Iberoamérica, una de las lacras más persistentes de la región.
Seleccionados por dos grandes periodistas independientes, Martín Caparrós y Diego Fonseca, quienes creen que hacer periodismo es incomodar al poder, veinte de los mejores periodistas investigaron y escribieron este tratado sobre nuestra —insana— creatividad para robarnos a nosotros mismos y al Estado.
Una alcaldesa española paga viajes millonarios a los habitantes de su pueblo, que viven, literalmente, del aire. Un notario ecuatoriano engañó a políticos, militares y civiles, pero nadie lo acusó mientras duró su dinero fácil. Un vicepresidente argentino se compra la imprenta que produce los billetes del país. Un exgobernador nos muestra la corrupción en Mé te roban mientras sonríen en tu cara. La excéntrica producción de grabaciones que acabó con Lula, Rousseff y media política brasileña. La frescura de Ramón Fonseca, el hombre que dice que Panama Papers fue un ataque a la soberanía de su país. Y más.
Perdimos es una producción abarcadora, tan bolivariana como Odebrecht, el mayor igualador de América no nos unimos en el desarrollo sino en la cochambre.
Recorra estas páginas y, luego, decida qué nación se erige en la campeona corrupta de Iberoamérica. Vote por su candidato en perdimos.com. En esta votación nadie ya perdimos cuando elegimos hombres y mujeres que creen que el servicio público es servirse del Estado. De nuestro dinero, de nuestros futuros.
Diego Fonseca es autor y editor. Ha estado detrás de varios libros de periodismo narrativo, entre ellos Amado Líder (HarperCollins), Perdimos (Planeta), Crecer a golpes (Penguin USA), Voyeur (Carena), Sam no es mi tío (Alfaguara), Hamsters (Libros del KO), Hacer la América (Tusquets) y Tiembla (Almadía). Su trabajo en ficción incluye, entre otros, la novela La vigilia ylos libros de relatos y cuentos El azar y los héroes, El último comunista de Miami y South Beach.
Varios periodistas relatan hechos de corrupción en sus países, bastante increíbles algunos. No sé porque no es más conocido este libro, quizás porque muchos no quieran ver está realidad.