Babayaga es una ogresa mala, malvadísima; tiene un solo diente y devora niños como cualquier persona devoraría un chocolate. Desde niña sufrió del rechazo por otros niños de su edad y hasta por sus propios padres debido a su apariencia física; tanto enojo y resentimiento con la vida, la hacen ser de las más mala de todos los males y se aparta de todo viviendo en medio del bosque, esperando que algún niño distraído termine siendo su manjar.
Un día, una niña va a su casa por hilo y una aguja que su madrastra (Cacayaga) le encargó para hacerle un vestido -por supuesto que una trampa la acechaba- y aunque la niña algo sospechaba, accedió a ir pero su astucia termina siendo su arma secreta.
Es una historia muy cortita, empecé entusiasmada porque tiene tintes humorísticos que le van bien a los peques y buena opción para conocer de esta bruja de la tradición eslava, un poco endulzada. Sin embargo, he de decir que las ilustraciones me quedaron a deber; sí, dan un poco de escalofríos pero no son agradables y considero que el ícono de este personaje daba para más. Esta edición deja mucho que desear para lo que cuesta, al menos aquí en México. 😕