En el momento que se diagnostica una enfermedad incurable y de pronóstico sombrío, supone una de las crisis más importantes para cualquier persona; y comunicárselo al paciente, uno de los retos más difíciles para los profesionales de la salud. No solamente existe la obligación (salvo excepciones) de informar al enfermo de su situación, sino que, la experiencia demuestra diariamente que el enfermo afronta mejor el final de su vida si él, sus familiares y los profesionales que le cuidan comparten un grado de información similar. Para los médicos, el hecho de dar a un enfermo malas noticias supone un ejercicio complejo y constituye uno de los actos más difíciles en la medicina, por ello es de suma importancia aprender a hacerlo bien, pues la evolución del enfermo va a depender mucho de qué y cómo se comuniquen con él, sobre todo, cuando la mala noticia va dirigida a un niño, un adolescente, o a los padres, cuando el enfermo es su hijo. Como dar malas noticias en medicina es una guía útil frente a uno de los retos más difíciles para los profesionales de la salud.
Buena recomendación. No es estrictamente un manual de comunicación de malas noticias (y creo que eso es lo mejor). Integra muchas referencias literarias (mucha poesía) con una reflexión sobre la verdad, la esperanza y la muerte en la Medicina. Por supuesto, también tiene toda una vertiente científica muy bien trabajada sobre la evidencia disponible acerca del proceso comunicativo en los cuidados paliativos.