Reconocía La trama celeste, su primer libro de cuentos, como una posta de graduación, como el primer libro con el que dejó, según sus palabras, «de eludir la responsabilidad». Desde entonces, hasta su último libro de cuentos, conservó la curiosidad y el espíritu experimental del principio, ensayando versiones de su método personal de lectura del mundo. La variación es asombrosa. Hay policiales cinematográficos, cuentos de tono gótico donde los edificios de departamentos toman el lugar del castillo o la mansión, aunque también hay caserones. Hay relatos fantásticos y de ciencia ficción. Hay historias de amor trabajoso y solitario, y hay historias de amor. Hay climas locos, de pesadilla, como las cárceles de Piranesi, aunque en el fondo palpita el ánimo juguetón de Escher. Hay relatos que bordean lo kafkiano, donde lo importante es justamente el borde. Hay epigramas casados con cuentos breves. Todo es posible en la inmensidad de su escritura. La suma de sus cuentos puede leerse como el reflejo de esa biblioteca abierta que inauguró en la juventud. Bioy Casares buscó la expresión justa, de belleza simple, para desplegar este universo inspirado.
Adolfo Vicente Perfecto Bioy Casares (1914-1999) was born in Buenos Aires, the child of wealthy parents. He began to write in the early Thirties, and his stories appeared in the influential magazine Sur, through which he met his wife, the painter and writer Silvina Ocampo, as well Jorge Luis Borges, who was to become his mentor, friend, and collaborator. In 1940, after writing several novice works, Bioy published the novella The Invention of Morel, the first of his books to satisfy him, and the first in which he hit his characteristic note of uncanny and unexpectedly harrowing humor. Later publications include stories and novels, among them A Plan for Escape, A Dream of Heroes, and Asleep in the Sun. Bioy also collaborated with Borges on an Anthology of Fantastic Literature and a series of satirical sketches written under the pseudonym of H. Bustos Domecq.