En este tomo conocemos mejor la situación de Sun-Oh en su casa y la presión que vive por ser hijo de una familia famosa. Esa posición conlleva responsabilidades y miradas constantes, pero me gusta que él tenga a alguien que pueda contenerlo y darle apoyo.
Por otro lado, Hye-Yeong se anima por primera vez a mostrar sus sentimientos y a luchar por lo que quiere. Me dio mucha ternura cuando dice que lo intentará “a la vieja usanza”: con amor, dedicación y sin depender de que una app suene para validar lo que siente.
Un tomo romántico y muy tierno, que me dejó con ganas de leer el siguiente para ver cómo crece esta relación.