A los dieciséis años, Miguel Hurtado se apuntó al grupo de scouts de Monserrat por recomendación de una amiga de su madre. Miguel, que acababa de empezar a aceptar su homosexualidad y que lidiaba, día a día, con los eslabones oxidados de una familia disfuncional, se apoyó en esos momentos tan delicados en el germà Andreu, el monje de sesenta años que había fundado el grupo scout, un hombre querido y respetado por la comunidad. Creyéndose a salvo en Monserrat, Miguel confesó al germà su identidad sexual y este, bajo el pretexto de «ayudarle a curarse», abusó sexualmente de él.
Este libro relata la historia real de Hurtado, de su familia y de su camino para sobrevivir como víctima de abusos sexuales en una sociedad en la que la Iglesia católica todavía tiene un poder desmesurado. Y lo que es más importante: nos cuenta cómo, de adulto, Miguel se ha convertido en uno de los activistas más relevantes en la lucha contra los abusos en la Iglesia católica, en alguien que mantiene la esperanza de una sociedad que destierre para siempre ese «manual de silencio» que, desde siempre, ha servido para encubrir a los pederastas.
Miguel Hurtado ha creado con gran maestría esta obra que te hará reflexionar e investigar sobre la pederastia en la Iglesia. El autor hace una especie de crónica en la que relata cómo fue abusado sexualmente por el monje Andreu Soler en Montserrat (Barcelona). Después, relata cómo sobrevivió, avanzó y luchó como activista. De forma entremezclada, inserta otras dolorosas historias de niños, que ahora son adultos, de diferentes países.
No le doy más nota porque me esperaba más. Lo mismo yo soy más "sensacionalista" y esperaba que la historia fuera más tipo novela y con los relatos más detallados. Aun así, he aprendido muchísimo sobre el tema y creo que la sociedad en general debería leer este libro para aprender que ni estamos en un Estado tan democrático como se promulga, ni el papa Francisco es tan bueno como lo describen ni los padres siempre apoyan a los hijos en estos momentos tan dolorosos y difíciles.
«Las brujas no existen, pero los depredadores sexuales sí».
Cuando uno lee «El manual de silencio», experimenta toda clase de sensaciones. En ocasiones, es rabia; otras veces, pena; otras, cansancio. Un cúmulo de estados que se alternan durante toda la lectura.
La obra de Miguel Hurtado es tres cosas a la vez:
1️⃣ El libro perfecto para conocer los abusos cometidos por la Iglesia católica durante generaciones, un secreto a voces que se mantiene en silencio a día de hoy.
2️⃣ Un retrato introductor del movimiento activista en favor de los derechos de los niños.
3️⃣ Una historia de superación y de lucha. La historia de un niño que sobrevivió y convirtió su experiencia en un altavoz para denunciar la injusticia.
En conjunto, un libro que, si bien en ocasiones resulta denso por el exceso de información aportada, cumple su función de informar, formar y denunciar. Guste más o menos, lectura obligatoria para sentir vergüenza de nuestro país y de su inactividad en relación a la protección de los menores.
ℹ️ Visionado obligatorio: el documental «Examen de conciencia» y la película «Spotlight».