«Las brujas no existen, pero los depredadores sexuales sí».
Cuando uno lee «El manual de silencio», experimenta toda clase de sensaciones. En ocasiones, es rabia; otras veces, pena; otras, cansancio. Un cúmulo de estados que se alternan durante toda la lectura.
La obra de Miguel Hurtado es tres cosas a la vez:
1️⃣ El libro perfecto para conocer los abusos cometidos por la Iglesia católica durante generaciones, un secreto a voces que se mantiene en silencio a día de hoy.
2️⃣ Un retrato introductor del movimiento activista en favor de los derechos de los niños.
3️⃣ Una historia de superación y de lucha. La historia de un niño que sobrevivió y convirtió su experiencia en un altavoz para denunciar la injusticia.
En conjunto, un libro que, si bien en ocasiones resulta denso por el exceso de información aportada, cumple su función de informar, formar y denunciar. Guste más o menos, lectura obligatoria para sentir vergüenza de nuestro país y de su inactividad en relación a la protección de los menores.
ℹ️ Visionado obligatorio: el documental «Examen de conciencia» y la película «Spotlight».