"La escritura de Yanina Giglio es incendiaria. Toca el lenguaje con rabia, con amor, con esperanza, con terror: como si el lenguaje fuera un cuerpo viejo, exhausto, deshauciado al que ella le estuviera dando su aire, cada palabra una exhalación, una inhalación: respiración boca a boca que lo devuelve a la vida". CLAUDIA MASIN.