Han sido complejos los últimos años para Chile, sobre todo si sumamos la corrupción empresarial y el desprestigio de la política y las instituciones republicanas al desgaste de los proyectos de gobierno de la Concertación y la Nueva Mayoría. Por lo mismo, durante un año de elecciones se vuelve urgente la reflexión crítica sobre la representatividad del Poder Legislativo y, en especial, de los ciento veinte “honorables” que permiten o impiden los cambios en nuestro país. En este detallado y no menos irónico análisis, la periodista Nancy Guzmán desnuda con humor qué hace y deja de hacer cada diputado, cuál es su real participación en la construcción de leyes que representen el bienestar común y cómo se van reuniendo entre “rebeldes”, “preciosas”, “pirulas”, “achorados ”, “rebeldes”, “care palo” y “mediáticos” para justificar su dieta. La dieta de los honorables , además de una revisión satírica del estado de cosas en el Congreso, es una breve e intensa historia del mismo y una guía para pensar si estos ciento veinte ciudadanos son los más aptos para representarnos.
Nada más que una lista, bastante tediosa en su presentación, de informaciones archi conocida y más o menos escandalosa sobre senadores y diputados de Chile. No revela nada nuevo, no indaga en nada.
No puedo mentir, esperaba mucho más de este libro. Para empezar, tiene muchos errores de edición y repite hasta el cansancio algunas ideas, como por ejemplo: que los diputados jóvenes tienen cara de niño(a). Está demasiado sesgado, personalmente creo que los periodistas sí podemos dar nuestra opinión y ser subjetivos pero hasta cierto punto y siento que eso en este libro cruza el límite porque se le hace literalmente barra a varios diputados de izquierda y derecha a quienes después de la publicación del libro se les pillaron varias yayitas e irregularidades en las que cayeron. Hay demasiada intención de recordar el pasado, de querer volver a la actitud del congreso del año 70, de hecho, hay cerca de 60 páginas de lo que pasó desde esa fecha hasta el congreso elegido en 2013 y solo 1 página dedicada a un análisis sobre lo que se viene en el futuro. Es demasiado blanda para mencionar los trapitos sucios de la izquierda y eso está mal, porque si se está investigando para que la gente conozca a los 120 diputados y vote de forma informada y responsable, se debe tratar a todos por igual. Destaco sí la información que entrega sobre varios casos de corrupción desde el año 90.