La historia está chula, pero me recordó en varias partes a una novela de Corinne Michaels, volviendo a su pueblo natal, reencuentro con su ex, con hijo, una granja, etc, etc, etc.
Crystal llegó un momento a desesperarme, debido a que no se decidía, y tenia momentos de inmadurez.
Zach, es el típico cowboy que nos imaginamos, rudo y sexy, y que ahora que ha madurado, es un buen partido.
No tengo experiencia con los niños, pero Bonnie me causa demasiada ternura, y siento y estoy casi 100% segura que los niños de 10 años no se comportan así, y fue un shock tratar de encajar su forma de ser tan tranquila y amorosa.
Una lectura muy rápida y ligera