Buenos Aires, 1729. Félix de Dios es un joven negro que ha sido criado en una casa de españoles blancos. Sabe leer y escribir, aprendió latín y a tocar el clave, así como el arte de la herboristería, que heredó de su padre. Pero a la muerte de este, su suerte queda librada al criterio de los esclavistas españoles, que consideran que un negro es un esclavo. Aunque trata de demostrar que él es un hombre libre, termina en la cárcel, donde su situación se va complicando cada vez más hasta que la única opción que le queda para salir de ese infierno es convertirse en verdugo de la ciudad.
Ni negro esclavo, ni blanco libre. Un "milagrito" negro, abandonado, que es adoptado y criado como blanco. Siempre entre dos mundos sin pertenecer a ninguno. Caído en desgracia no hay verdad, ni documento, ni justicia para un negro. No sólo por el interés de doblegarlo sino para que aprenda un oficio rechazado por todos. Una novela histórica que desgrana la vida de Félix y su dolor con minucioso detalle, excelente descripción de época y prosa impecable. Un drama que describe la injusticia interminable que genera el odio, la discriminación y el abuso de poder. Un relato del horror de la esclavitud que espanta y duele y, aunque contado desde la Buenos Aires colonial, puede asociarse con situaciones del presente. Muy buena!
El premio Clarín de novela 2019 no decepciona. El recorrido salvaje de un negro liberto por la ingeniería institucional de la colonia. El milagro de la instrucción como herramienta de salvación y la determinación del color para hundirse en los engranajes de la burocracia.