Hace dos años que Susi murió en un accidente mientras jugaba con su prima Pilar, dos años mayor que ella. Desde entonces, Pilar ha permanecido encerrada en su cuarto. Se niega a hablar o caminar y no entiende por qué nadie la cree cuando dice que lo sucedido no fue culpa suya. Según su versión, Simón, una entidad oscura que vive dentro de su cabeza, dio la orden de saltar desde el tejado a la pequeña Susi. Pilar trató de evitar la caída, sin éxito.
Los días transcurren tranquilizadoramente monótonos para Pilar hasta que una niña muy parecida a su prima muerta se muda al barrio. Además, unos presos peligrosos se han fugado de una cárcel cercana y pesadillas plagadas de insectos y parásitos acosan a Pilar por las noches.
Me ha encantado, la verdad. Me ha gustado el misterio, lo que había detrás, los personajes... Incluso ha habido momentos donde de verdad he pasado miedito. Muy top
Alicia Pérez Gil es una de esas autoras que me hacen disfrutar con cada línea de lo bien que escriben.
En Simón dice se construye un ambiente diminuto y claustrofóbico. Pilar nos encierra dentro de las paredes de su casa y de su propia cabeza, entre sueños, recuerdos, los niños del barrio y unos presos fugados que están a punto de romper la rutina que la protege de Simón.
Es una lectura breve con unos personajes increíblemente vivos, que te deja dudando sobre qué es real y qué no.
Ya en su preámbulo y a lo largo de las primeras páginas, la novela me produce una sensación de inquietud, e intento rascarme algo a lo que no llego; un presentimiento nefasto. Eso es síntoma de lo oscuro que subyace en la obra, y provoca ganas de seguir leyendo para ver hasta dónde alcanza. Porque la adolescente y protagonista, Pilar, muda por obligación y elección, está siendo reclamada por un poder latente, uno al que ha decidido desterrar debido a las consecuencias funestas que tuvo su intervención. Porque eso la convirtió en culpable de la muerte de su querida prima. Y contra eso lucha cada día mediante rituales, mantras repetidos hasta la saciedad, tanto despierta como dentro del mundo onírico, y que teme dejen de funcionar en cualquier momento. Su rutina diaria es terrible, aun sin saber qué le acontecerá mañana. Y desechando los vínculos para no hacerse débil, vulnerable, y permitir a esa cosa retornar con toda su malignidad. A Simón.
Este es el cuadro ante el que nos encontramos, y no puede ser más sugerente. Pues te perturba cada vez que te adentras en la lectura, sufriendo por Pilar, compartiendo sus desvelos, pues vive al límite de la resistencia. Más todavía cuando intuye ocupas, quizá dos presos fugados, en el edifico abandonado que se sitúa frente a su ventana. Más aún cuando empieza a relacionarse desde las alturas, y con voz unidireccional, con una niña que le recuerda a su prima. Porque, excepto su madre y su fisioterapeuta, todos desconfían de ella. La maquinaria arranca, lo terrible acecha, y nos guía la autora con maestría paso a paso, contando a la vez que sugiriendo.
Esta obra es el perfecto ejemplo de cómo la literatura de terror trata, con mucho tacto y sensibilidad en este caso (más crudo en muchas otres), la problemática social, humana, los traumas, el conflicto, la locura y la cordura. Sentimos un dolor de fuego por la incomprensión hacia los niños y su manera instintiva de pensar, de percibir, que nos parece (y les parecemos) extraterrestres. Por el abuso entre ellos mismos, fuertes y débiles, normales y raros (según criterios mayoritarios y establecidos, heredados), potenciado por padres y profesores. Además, trata sobre mujeres fuertes, tengan la edad que tengan, y hace homenajes a otras referentes que abrieron ese camino de la igualdad.
Sobre su desenlace, tras la volubilidad de la joven, sujeta a las emociones, amenazas y estímulos de todo tipo que recibe, solo puedo decir que es acorde al alto nivel de todo el texto. Los barcos zozobrando a la deriva, pese a su voluntad indómita, a veces naufragan, a veces llegan a buen puerto.
Una novela corta, intensa y emocional. Me ha alcanzado, he sufrido con ella. ¿Qué más se le puede pedir a una obra de miedo que es mucho más que género de terror?
Pd: la culpa en un niño, en una niña, pesa mucho más que la de un adulto, por responsabilidad y conciencia. Debiéramos aprender de ellos.
Cuando empiezo a leer a Alicia Pérez Gil nunca sé qué me voy a encontrar ....y si lo voy a entender.Para mi no es una autora fácil pero le estoy cogiendo el punto y el gusto a lo que secribe.Tampoco soy muy de niños en los libros,me resultan,la mayoría de veces,cargantes.En este caso como Pilar no habla todo bien.El título de nos recuerda al famoso juego pero solo en eso,a partir de aquí Simón da miedo y lo que dice todavía más.Por eso es mejor no hablar.Si a esto le añades sucesos extraños en el barrio,niños con muy mala baba y unos sueños tremendos,tienes un relato que acojona. La portada en principio te gusta,es impactante, pero cuando vas leyendo la empiezas a entenderla y ¡wuau!¿de dónde saca la autora,Gemma Martinez,esa imaginación?Fácil,de su talento. El resultado es un relato que te mantiene en tensión hasta la frase final.Me ha gustado mucho
No había leído a esta autora hasta hoy y ha sido una experiencia muy buena. Una lectura ligera y rápida, en un par de horas ya lo había acabado. He conectado mucho con los personajes en pocas líneas. Me han encantado los símbolos y las revelaciones a través de sueños complejos y macabros. He echado en falta un poco más de "tensión terrorífica", pero eso no me ha impedido disfrutarlo.
Empieza ser una costumbre esto de empezar a leer un libro de Alicia y no tener ni idea de a dónde vas, para acabar ciento y pico páginas después en lugar extraño, con los colores muy saturados, habitado por gente rara, pero extrañamente confortable.
Regalo exclusivo para mecenas de Alicia. Morid de envidia, porque es una historia muy siniestra y muy chunga, con un final muy siniestro y muy chungo. Simón dice: haceos mecenas y leedla.
Simón dice es una historia de terror psicológico que nos lleva a los rincones más oscuros de la mente y nos muestra que, a veces, los monstruos más peligrosos se esconden en nuestro interior.
Pilar ha dejado de hablar desde que su prima Susi murió en un terrible accidente. Desde entonces la culpa la persigue y cree que, si abre la boca, algo terrible volverá. Una entidad llamada Simón se esconde en su mente, detrás de sus ojos… En su día a día, cada susurro cuenta y cada sombra pesa, hasta que una niña idéntica a su prima aparece en el barrio y en la casa abandonada que está junto a la suya se manifiestan presencias que parecen sobrenaturales. Entonces, las pesadillas que lleva dos años tratando de mantener a raya dentro de su cabeza parecen cobrar vida.
En esta novela nos encontramos a tres personajes cruciales. Pilar, que es un pozo de angustia con una barricada mental a base de rutinas cada vez más desesperantes y que ya no puedo contener. La niña que se muda al barrio, tan parecida a Susi que amenaza la vida de Pilar y le hace dudar de lo que es real o imaginario. Y, por supuesto, Simón, la voz que reside en la cabeza de Pilar. Además de estos tres personajes, también están la madre de Pilar, que haría cualquier cosa por su hija; la odiosa Trinidad que es para echarle de comer a parte; y Elena, que me encanta su actitud tan positiva ante la vida.
Esta historia lleva la mente al límite y te hace preguntarte constantemente “¿y sí Pilar no es culpable de la muerte de su prima Susi? ¿Y si realmente no está loca? O… ¿Y sí hay algo dentro su cabeza que va más allá de lo más humanamente posible? ¿Y sí…?” Además, el final me ha dejado ojiplática. Una novela en la que no hace falta sangre, ni gritos; una novela que te hiela la sangre de las venas con su intensidad contenida y lo que cuenta te persigue mucho después de cerrar el libro.
En definitiva, no había tenido ocasión de leer a Alicia y tengo que decir que me ha sorprendido muchísimo. Me encantan los libros que juegan con mi mente y éste ha jugado demasiado. ENHORABUENA. También quiero felicitar a Literup ediciones por tan preciosa edición.
A mi gusto es un libro bastante incompleto en todos los sentidos, no es que haya que dar todo mascado al lector (o sí), pero tampoco que todo sea libre interpretación siempre y todo sea ambiguo y “oye tú decides”.
Además, no hay cosa que más odie que los finales abiertos es que !!!!!!! pero bueno, que no es el problema de la obra, en general es una novelette interesante, que se lee rápido y está bastante bien, tiene alguna errata sin importancia, los personajes están bastante bien, pero eso, que en resumidas cuentas tengo la sensación de no saber qué he leído porque todo es muy abierto. En general, creo que es el problema de las novelas cortas de terror “fantástico”, se incluyen muchas cosas (o no muchas, simplemente se incluyen cosas) de origen desconocido/paranormal/mágico… y se quedan muy abiertas, sin saber realmente de donde vienen, cómo afectan, si siguen después o desaparecen… qué sé yo, mil cosas.
Simón dice es un texto entretenido que te mantiene atento en cada capítulo. El terror que la autora nos muestra se aleja bastante del terror cotidiano al que estamos acostumbrados. Este libro te lleva hacia el terror hacia nosotros mismos. Sin duda es un libro duro de leer por el mensaje que lleva entre sus páginas, pero yo lo recomiendo muchísimo. Ha logrado hacerme reflexionar.
“Simón dice” trata sobre los miedos que nos paralizan, los traumas que congelan una vida e impiden seguir adelante, además de los juicios injustificados. Trata de la valentía que anida en cada uno de nosotros, y sale a la luz en los momentos más inesperados. Una novel juvenil que lidia con temas de profundidad, contados desde el punto de vista de una adolescente traumatizada, que vive en su mente. Amistades, familia, valor e introspección coronan una novela corta y de lectura sencilla.
He pasado una buena tarde de domingo leyendo esta novela corta. Sin hacer spoilers, diré que es bastante entretenida, las voces de los personajes están muy bien definidas (sobre todo la de la niña pequeña) y los diálogos, que son una obsesión personal, me han encantado. Sutil e inteligente juego con las rimas infantiles, que tanto pavor nos dan, y las infancias traumáticas y los juegos de niños.
No ha terminado de convencerme, más que nada porque creo que la idea es muy chula y original, pero se podría haber explotado tanto... Creo que aparecen muchísimos elementos para la longitud de la historia y, aunque entiendo que el objetivo principal es la evolución de la protagonista, creo que no hace justicia a lo que podría haber sido.
Una pequeña maravilla. Deliciosamente aterradora, con momentos que te ponen los pelos de punta. Y con un final... vaya final. De los que se te quedan agarrados en la nuca como un escalofrío. Así da gusto leer terror.
Me ha pasado lo mismo que con «Barro», siento que algo se me ha escapado. Pero eso solo ha hecho que me dieran más ganas de seguir con la historia, de leerla tranquilamente y disfrutarla.