Sanchiz vuelve a sorprendernos —incluso a sus lectores más atentos— con un texto singular. Esta vez, se descuelga con un trabajo de teoría ficción polifónico, donde convergen varias de sus obsesiones, que se entrelazan alrededor de un hilo conductor: la pieza de spoken word “Guitarra Negra,” de Alfredo Zitarrosa. Como Histoire de Melody Nelson, de Serge Gainsbourg, esta obra se funda en la interrelación entre recitado y fondo musical. El análisis que ofrece Sanchiz es innovador y audaz, riguroso y leve, obsesivo y relajado. Uno de sus objetivos es averiguar por qué “Guitarra Negra” encarna de manera tan exitosa una idea de la uruguayidad. Para ello, reflexiona a partir de un original diálogo entre la obra de Zitarrosa, el tópico del ubi sunt, el Joker de DC Comics, “Brindis por Pierrot” de Jaime Roos, el Pierrot de Bowie, el Uruguay batllista y, por supuesto, sus “anarcos queridos”. Un detallado estudio del fondo musical que enmarca las poderosas palabras del trovador, más una insólita sugerencia sobre cómo escuchar este fenómeno artístico único, completan una lectura ingeniosa, divertida, irreverente y novedosa de este clásico.
Ramiro Sanchiz es escritor, crítico y traductor. Sus últimos libros son las novelas "Un pianista de provincias" (Random House, 2022), "La anomalía 17" (Libros del Cosmonauta, Buenos Aires, 2023) y "Ahab" (Editorial Pan, Santiago de Chile, 2022), además de la teoría-ficción "Ejercicios de dactilografía" (Pez en el Hielo, Montevideo, 2022) y el ensayo Matrix Acelerada (Holobionte, Barcelona, 2022). Ha publicado, entre otras, las novelas Trashpunk (Mig21 Editora, Montevideo, 2021), Las imitaciones (Décima Editora, Buenos Aires, 2016; Editorial Vestigio, Bogotá, 2019), La expansión del universo (Literatura Random House, 2018; mención en el Premio Anual de Literatura de uruguay en 2020); El orden del mundo (Editorial El Cuervo, La Paz, 2014; Editorial Fin de Siglo, Montevideo, 2017; Primer Premio Anual de Literatura de Uruguay en 2016) y Verde (Editorial Fin de Siglo, 2016; mención en el Premio Anual de Literatura de Uruguay en 2018).
La escritura de Ramiro Sanchiz se acelera y gira hacia la teoría ficción. En una narrativa en la que, al igual que Las imitaciones, Stahl es una sombra o un fantasma que el lector persigue junto a los personajes centrales, Sanchiz crea un mundo que logra mezclar las corrientes contemporáneas del aceleracionismo y la teoría ficción -nos expone el geotrauma uruguayo, se habla de la hauntología y de la historia de terror de la filosofía en un guiño claro hacia Eugene Thacker- y presenta un clásico musical bajo una nueva luz, acompañado de crítica cultural que logra cubrir desde la figura del Pierrot de Bowie hasta la construcción narrativa de El padrino y el mito gnóstico del Rey León.
Como lector colombiano, este libro también plantea una serie de preguntas que me interesan dentro de mi contexto. Por ejemplo, la idea de pensar Guitarra Negra como una serie de loops que se retroalimentan y forman un disco de ambient, a la vez causa y efecto de la creación de un Uruguay mítico y fundacional, me hace preguntar si existe una canción similar en nuestro país. ¿Podemos encontrar un Guitarra Negra colombiano? ¿Cómo se refleja en nosotros el efecto de vivir en un país en el que, en comparación con Uruguay, nos encontramos ante una geografía donde claramente hay estratos topográficos definidos? ¿Podemos pensar nuestra historia de guerra civil como un intento de desplazar nuestro país hacia una ucronía apartada del impulso del capital, una tentativa generada desde un abajo asentado en zonas que se alejan de los centros políticos definidos por el humanismo? La idea de una narrativa que nos haga cuestionar nuestra misma historia patria a través de la teoría y la ficción demuestra lo esencial que es este libro tan profundamente uruguayo (en apariencia) dentro de los contextos latinoamericanos de la literatura contemporánea.
Leer a Sanchiz siempre es un placer que aumenta con cada uno de sus relatos. Es, en definitiva, una de las mejores voces del weird contemporáneo, que nos guía por nuevos caminos y pensamientos con una prosa clara y contundente. Esperemos que el género siga creciendo de la mano de escritores de esta talla, y no olvidemos que, como lo dice el mismo Federico Stahl, el futuro será weird, o no será.
Qué libro curioso. Esta reunión de fragmentos sobre la identidad de Uruguay, todo el discurrir sobre el Uruguay mítico, perdido y la creación de identidad, o la territorialización de los flujos, gira en torno a las reflexiones de Federico Stahl, un personaje que es central en tanto configura el relato a partir de su ausencia. No se trata de descubrir qué es ser uruguayo, sino cómo cree Stahl que Guitarra negra representa serlo, o si todo es una burla y un sarcasmo. La identidad martillea todo el tiempo, en un espíritu que me atrevo a llamar lacaniano, pues de lo que se trata es de significantes que apuntan a un vacío imposible de nombrar, un vacío que es constituyente, que es central: el ombligo del sueño freudiano, das Ding. La cantidad de referencias que se encuentran hacen del texto un ingreso a la reconstrucción de algo que nunca es del todo claro, pero que está presente en cada página, que juega con la anticipación del lector, para llevarlo a la pregunta sobre ¿dónde está Federico Stahl? ¿Realmente quiso decir esto o todo es sobreinterpretación (sí, antes que Marcos lo sugiera)? Ir de Deleuze y Guattari a Nick Land, pasando por Freud, Terminator y Lovecraft, hacen de la lectura un viaje muy disfrutable, intrincado por momentos y enriquecedor en su mayoría. ¿cómo no querer releer el Anti-Edipo o Más allá del principio del placer a la luz de Zitarrosa? Seguro, el libro al tratarse de "lo uruguayo" debe marcar sentidos distintos para quien piense qué es lo uruguayo -como pensar en qué es ser colombiano, si hay que seguir a Virginia Gutiérrez y sus complejos sobre las zonas de Colombia o mejor resignarse a la generalidad del boom latinoamericano-, pero no deja de ser, como mínimo, un libro que genera la incomodidad de cualquier libro que merezca ser leído. Además, no importa la identidad del uruguayo, sino la identidad, la identificación, el Mismo y el Otro, que no en vano aparece como Chtulhu tras abrir todas las puertas.
¿Cómo hablar de algo de lo que cualquiera puede hablar como de una manera totalmente diferente?
En “Guitarra negra”, Ramiro Sanchiz órbita a través de este disco clásico de la cultura pop uruguaya y lo impregna de historias entrelazadas, personajes hipersticionales, urguayidad y todo lo que eso conlleva, historia reciente, ciencia ficción y pulp y mucha, mucha inteligencia narrativa para mezclar ensayo, novela, formato epistolar y filosofía alrededor de lo que era aparentemente un único tema.
Una idea muy original. El libro va de más a menos, pero es siempre disfrutable. El uso de conceptos musicales y la descripción de lo uruguayo, junto con el análisis serio/no serio de GN hacen que nos llevemos más que una buena historia del libro.