La Nochevieja de 1974, la madre de Galder Reguera supo que estaba embarazada de él. Ese mismo día, el padre del autor murió en un accidente de coche. Este relato parte de la necesidad de saber quién fue ese padre al que nunca conoció, y es la crónica de una investigación a través de documentación, entrevistas a familiares y conocidos, fotografías.
Galder Reguera reconstruye la personalidad de su padre, su vida y su muerte, y también descubre la figura de su madre, que sacó a la familia adelante en unos años muy difíciles. Libro de familia es, sobre todo, un libro sobre las familias, las típicas y las atípicas: ¿qué es la familia?, ¿quién la compone?, ¿cómo se sostiene?, ¿cómo nos configura y determina en todos los aspectos de la vida? Una emocionante búsqueda que culmina en un bellísimo ejercicio de autoconocimiento.
Mi último libro es ‘Libro de familia’, publicado por Seix Barral en 2020. Antes, escribí el ensayo autobiográfico `Hijos del fútbol’ y las novelas ‘La vida en fuera de juego’ (SM) y ‘La muerte y el hincha’ (La Caja Books). La editorial Los Libros del KO recogió la correspondencia que mantuve con mi amigo Carlos Marañón durante el Mundial 2018 en el libro ‘Quedará la ilusión’. Soy licenciado en filosofía y durante unos años fui crítico de arte. En aquel tiempo agitado escribí el ensayo “La cara oculta de la luna”, que versaba sobre arte no retiniano, nada menos.
Me lo he bebido, libro que te hace reflexionar sobre qué es la familia, cómo se construye, además de ser un homenaje del autor a su madre y un reencuentro con el padre que no conoció. Lo cierro con lágrimas en los ojos. Gracias, Galder, por desnudarte y compartir algo tan personal.
Galder nació en agosto de 1975, el día de Nochevieja de 1974 su madre llamó a Luis, su marido, para contarle que estaban embarazados de su segundo hijo. De camino a casa para la cena de fin de año, Luis se mató en un accidente de coche. Con esta primera escena del anuncio de la futura vida de Galder y el final muy traumático de la vida de su padre empieza Libro de familia que es una búsqueda por parte del autor de su padre. Quien fue, cómo murió, cómo fue su vida hasta ese momento, qué le gustaba, quienes eran sus amigos, cómo era su letra o qué música escuchaba. En esta búsqueda de la figura paterna Galder descubre quien es en realidad su madre porque al estudiar su historia la ve como Carmen, como una joven, no como una madre. Descubre también quién es él o mejor dicho porque es de una cierta manera y quien es y no es su familia.
Es un libro, además, que solo puedes escribir cuando tienes más de cuarenta años y tienes tus propios hijos, ese es el momento en el que eres capaz de entender a tus padres como personas independientemente de su faceta de progenitores y de valorar que tuvieron una vida con unos anhelos, unas inquietudes y unos intereses antes de convertirse en tus padres. Otra cosa que entiendes al tener hijos es que tus padres pueden tener unos horizontes vitales que van más allá de querer a sus hijos y que no haber visto todo esto antes se debe al egoismo sin límites que todos los hijos practicamos hasta que somos muy muy mayorcitos. (Y algunos no lo abandonan nunca)
A mi las historias de familias me gustan porque yo tengo una gran familia materna con un arraigo muy importante en Los Molinos, con casas que llevan generaciones entre nosotros y que peleamos por mantener. Galder dedica tiempo a hablar de una de esas casas, la de su familia en Haro y del dolor que siente cuando se pone a la venta.
«No puedo concebir que el mayor símbolo de mi familia sea susceptible de ser cambiado por dinero, que los hermanos de mi madre no hayan sido capaces de mantener aquello que los une, lo único que queda de todo lo que Aitite, su padre, había erigido a su alrederdor. Me duele pensar que cualquier persona que pague, que ponga dinero sobre la mesa, puede diponer a placer del hogar de mi familia. Es como prostituirse. Peor aún, prostituir no el cupor, sino la memoria, el pasado, lo que fuimos, nuestro común apellido».
Me identifico también con Galder en su cercanía con su familia materna y su total desconexión con su familia paterna que, tras la muerte de su padre, no tuvo ningún interés en ellos, ni en su madre ni en Galder y su hermano. Su madre, como la mía, disculpa siempre a esa familia rabiosa que te rechaza. Galder se enfada, para mi directamente no existen.
Es un libro entretenido porque se lee como se atiende a un buen cotilleo de una familia que conoces o de unos vecinos. «Y entonces, fulanita que era viuda conoció a uno que blablabla y no te vas a creer que pasó después porque antes, de jóvenes habian hecho blablablabla». Al final resulta un poquito repetitivo y demasiado yoista pero esto no es un reproche, las historias de hijos sobre padres son siempre yoistas porque no hay nada más personal que la intima relación, buena o mala, que tienes con las personas que te trajeron al mundo.
Valiente en su forma de querer conectar con su padre y en el retrato profundo y cercano de su familia. Compartiendo el ser huérfanos me ha impactado mucho.
A mis cuarenta y pocos años veo a mis hijos crecer y a mis padres envejecer. He aprendido a amar los pequeños detalles de la vida: nuestras reuniones, las conversaciones y celebraciones. Cada día voy rescatando momentos del pasado y descubres en tus hijos gestos de un abuelo al que perdiste siendo un niño. Es fácil emocionarse con esta novela. Soy muy familiar y me ha llegado al alma. Un libro dedicado a la familia y al peso de las ausencias...
Este libro es un homenaje a la familia: no a la que nos viene impuesta, sino a aquella que construimos a lo largo de nuestra vida. El propósito de Galder (conocer quién fue su padre, ese que murió antes de que él naciera) me parece muy valiente y la forma en la que está contado consigue que los lectores nos emocionemos con cada descubrimiento que suma a su propia historia. Me alegro de que "Libro de familia" haya sido mi primera lectura de 2021 porque estoy segura de que ha dejado un poso en mí que me va a acompañar durante todo el año. Es más, siento que me ha ayudado a revisitar mis propios recuerdos y a entender y valorar los hilos y afectos que conforman mi núcleo familiar.
Muy bonito, pero algo deslavazado, y al final te quedas sin resolver la duda que él tiene respecto al accidente de su padre, que es lo que más me ha intrigado de todo. Eso y por qué sus abuelos paternos se desentendieron de ellos.
Me ha gustado mucho la idea de familia, ese clan, ese núcleo del que te rodeas, como apoyo firme en la vida, como referente. Y lo que significa la paternidad, la maternidad, el sacar fuerzas de donde no las hay para sacar pecho, tirar p'alante y poder con todo.
Qué manera de abrirse en canal, qué honestidad y qué valentía la del autor al compartir esta historia con los lectores. Maravilla de novela de no ficción en la que el autor, a través del relato, “construye” y se acerca a la figura de su padre al que no llega a conocer porque fallece el día que su madre le cuenta que está embarazada de él. Al mismo tiempo, la novela es un homenaje a la madre y a la familia, desde la madurez y la experiencia que al autor le da ser padre. Conmovedora y preciosa.
Un 31 de diciembre Carmen le avisa por teléfono a Luis que está embarazada de su segundo hijo. Ella está reunida con su familia para festejar la llegada del año nuevo y él le comenta que llega pronto para festejar. Nunca llegó. Regresando a casa un accidente lo mató. Desde ese momento, en el vientre de su madre, Galder fue huérfano. De niño nunca extrañó su presencia, aunque en el fondo sentía coraje con él por haberlo abandonado. Su madre se volvió a casar con Javi, a quien él siempre consideró su padre. A los 40 años, cuando él ya era padre también, le entró el deseo de conocer a su padre muerto. Empieza una investigación para saber quién fue Luis. Confirmamos que los padres, vivos o muertos, tienen una importancia fundamental en nuestras vidas. Un libro de reencuentro, curación, tierno y aleccionador.
Literatura del yo y expurgo de demonios interiores. ¿Quién soy? ¿Por qué soy? ¿De dónde vengo? La prosa de Galder Reguera es ágil y no se deja nada en el tintero a la hora de acercarnos a su familia y sus vicisitudes.
Siempre cercano, a ratos incluso consigue emocionar. Mucho. Muy disfrutable.
Es una novela autobiográfica, muy personal en la que el autor trata de resolver enigmas en torno a su propio origen, reconstruyendo la vida, la personalidad, la juventud y la muerte de su padre biológico, quien encontró su final en trágicas circunstancias el mismo día en el que la madre del escritor descubre que está embarazada de su segundo hijo.
A través de dicho proceso el autor se mueve en el dilema de abrir posibles heridas ya cicatrizadas o no, en su propia familia, en sus seres más queridos, y en personas totalmente desallegadas, y por otro lado llega a exponerse a nivel personal a una serie de divagaciones y reflexiones que le llevaran a conocerse mucho mejor de lo que podía llegar a pensar antes de iniciarse en este proceso.
En ese viaje a través del tiempo y gracias a las conversaciones con familiares íntimos, cercanos, desconocidos, o con quienes aparentemente sólo comparten apellido paterno, logra homenajear a su padre biológico, desconocido en vida pero con un apellido y una imagen que ve la necesidad de aclarar. Pero sobretodo es un homenaje a su madre, mujer luchadora incansable, víctima de violencia de genero, viuda con dos hijos en su juventud, ignorada por su familia política y rechazada por momentos por su propia familia logrando sacar 4 hijos adelante tomando siempre las mejores decisiones por éstos. Y a su padre Javi, quien le ha mostrado cómo ejercer la paternidad sirviendo de ejemplo y otorgándole una infancia feliz.
Es una historia de duelos, de ausencias y de sentimientos encontrados. Es un homenaje al amor familiar, independientemente de la topología que sea y a las historias de superación.
Esta escrito con una tremenda sensibilidad, lo cual me ha hecho sentir muy cercano a la propia historia del autor, vivencias que hasta he podido llegar a sentir a nivel personal lo cual me ha permitido empatizar con el autor con suma facilidad.
"Mi padre murió el día en que mi madre le dijo que estaba embarazada de mí". Así comienza la historia que Galder Reguera nos cuenta en "Libro de familia", un relato, como digo, que se inicia con la muerte del progenitor al que nunca conoció en un accidente de tráfico en la Nochevieja de 1974. Es el punto de partida de un viaje atrás y adelante de la vida del propio Reguera en relación, ya no sólo a su padre, sino a toda su familia, narrando todas las cosas buenas y malas que ocurrieron antes y después de ese trágico hecho. De alguna manera esta historia reivindica el viejo refrán de "en todas las casas cuecen habas" mostrando no sólo las alegrías y los buenos momentos, sino la crudeza impactante de los malos ratos. Reguera hace un ejercicio de honestidad brutal verdaderamente admirable, no sólo por narrar situaciones que permanecen en la caja fuerte de todas las familias, sino por reflexionar y evaluarse a sí mismo al afrontar esas situaciones. Es imposible que el lector no empatice con su narración porque, aunque las cosas que cuenta no tienen por qué habernos pasado, la manera de afrontarlas sí encuentra fácil similitud en cómo nos comportamos el resto con nuestras propias "habas". "Libro de familia" es una historia dura y a la vez muy bonita, con una prosa cercana y accesible, con un estilo franco y que llega fácilmente al lector. Al terminar el libro, sientes ganas de dos cosas: darle las gracias a Galder Reguera y desearle felicidad, porque al final es como si sintieras que su familia es, de algún modo, también tu familia.
necesitaría decimales, porque es más un 4,5 o incluso 4,75 sobre 5.
partiendo de la idea de conocer a su padre, acabamos conociendo al resto de la familia. a través de anécdotas o aspectos que se van descubriendo, se forma el cuadro completo.
es un libro que habla sobre el duelo, la pérdida, el amor… la familia. con sus ovejas negras, con sus aspectos más cursis, con las tonterías que hacemos cada uno, con la importancia de los abuelos presentes y no tan presentes.
muchas reflexiones me han llevado a mi propia familia, a diferentes paralelismos que puedo ver y recordar.
si no le pongo un cinco es porque, el hilo conductor es conocer a su padre, pero hacia el final, se centra más en quienes sí que han sido su familia, y eso me ha sacado un poco.
pero lo que más me ha gustado es que no acabe redondo. no sé si cenará con ana, con peter. no sé si se sabrá algo de bernardino. no sé si han vuelto a haro. y es que de eso va la vida, de no saber.
“Ahora puede mirar hacia atrás, hacer balance y decirse que, aun con todas las dificultades que conllevara, mereció la pena el camino hasta este mismo momento. Quizá esa sea una definición parcial de la felicidad. Poder mirar atrás y pensar que recorrerías de nuevo el camino, a pesar de todo” Esos libros que se escriben con la conciencia que te da la vida con la llegada de los hijos y el cuidado de nuestra padres y abuelos. He reconocido Muchos lugares y personas comunes. Y muchas experiencias de los que crecimos en los 80. Un homenaje a su madre, a sus padres y a esa familia que como todas, tienen sus historias. He disfrutado mucho mucho de su lectura.
Me encantó. Atravesaba una crisis lectora por empeñarme en leer otro libro que no había por dónde cogerlo y este consiguió salvarme. Una historia muy bonita, llena de matices, de vida. Uno de los mejores libros que leí por aquella época, de esos que provocan que estés deseando llegar a casa para saber cómo continua la historia.
Una busqueda por el padre que se le negó, descubrimientos maravillosos e incomodos pero una realidad latente: la familia es demasiada compleja. A veces los seres humanos con quienes compartimos lazos sanguineos son los que menos conocemos. . Un maravilloso viaje que recorres junto con el autor, lloré, me enojé, reí y reflexioné mucho con este libro, que debes leer sin duda.
Un libro autobiográfico en el que el autor mira hacia el pasado para descubrir al padre que no conoció y de paso explora rincones de sí mismo en los que quizá no se atrevía a mirar. Una preciosidad de lectura, lloré como un bebé y me dejó buen poso. Me pareció bien escrito, dulce, reflexivo, con interés más allá de lo personal y rápido de leer. Un gustazo.
En esta crónica acompañamos al autor a reconstruir la historia de su padre, fallecido antes de que él naciera, que termina siendo la historia de su familia y su propia historia. Todas las familias tienen sus idiosincrasias, y esta lectura las señala y las celebra, incluso aquellas que duelen. Pensé que eran muchas páginas para el tema, pero se me pasaron rápido.
Me ha gustado mucho la manera de escribir de este autor, directa y sin artificios. Me ha llegado al alma en muchas de sus reflexiones. Sin duda me he identificado con muchos de los sentimientos que describe, y es por todo esto que he disfrutado mucho leyéndolo.
Libro con una historia triste y bien escrito. Es una historia real. Pero, tal como el autor dice en el libro, me parece que se aprovecha de la historia para escribir el libro.