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Ramón Martínez es un abogado de éxito, un ateo convencido y un padre de familia como otro cualquiera. Pero todo cambia el día que Ramón tiene que ser operado y pierde la lengua —y con ella la capacidad de hablar— y comienza para él una silenciosa tragicomedia. Carmela, la mujer de Ramón, comenzará a tener discusiones diarias con un marido que no puede contestarle; Paulina y Mateo, sus hijos adolescentes, tendrán que afrontar la nueva situación mientras lidian con sus propias obsesiones (la obesidad y el onanismo). Elodia, la asistenta supersticiosa, busca una cura milagrosa para su jefe, que acude a terapia con Teresa, una psicoanalista, que cultiva marihuana en su ático. En medio de todo este barullo, Benito es el nuevo miembro de la familia: un loro de una especie en peligro de extinción con el que, paradójicamente, Ramón se comunica mejor que con sus seres queridos y que es capaz de blasfemar y gritar todo lo que Ramón no puede.
Contada con un humor tierno y a veces un poco negro, esta tragicomedia nos muestra una familia como todas: con su día a día, con sus problemas, con su dosis de amor y de risas, y también, como en la vida misma, con su dosis de mala suerte y de lágrimas. Y con un loro.
181 pages, Kindle Edition
First published October 20, 2016
He's detached from his body, like a monk taking a vow of silence. The Buddhists, the Carthusians, the Trappists. Silence distances you from the flesh. Don't you think it's a paradox that something as invisible as speech should be precisely what keeps us tied to the body?
What surprised him was stepping out on the street and seeing so many healthy people. Good health wasn't a state of peace and harmony with the environment... it was quite the opposite - a fleeting victory over chaos, a balancing act on a tightrope stretched over an abyss of turmoil. The 'health' touted on TV was the opium of a century of narcissists, an effective illusion for marketing vitamins, salads, and activewear, but useless for understanding the body's relationship to the world... Thirty-seven trillion cells, for instance, answered to the name of Rámon Martinez, and among them lived a band of renegades...