Me tocó leerlo como jurado de los premios Pulsar de este año, categoría mejor publicación literaria, y este libro definitivamente lideró mi ranking. Me gustó cómo está escrito, porque la escritura periodística en crónica creo que es mi formato favorito para ahondar en la realidad. Me gustó el formato también, en medio del texto grueso de investigación aparecían citas en mayor tamaño y diferente color. Y, oh, Lucho Gatica, qué lúcido, qué hermoso. Dice:
"Fue entonces que comencé a tomarme el canto en serio. Lo primero para mí era escuchar: escuchar la mayor cantidad de cantantes para no parecerme a ninguno de ellos". —Lucho Gatica.
La idea de Lucho Gatica era cantar como “al oído” de quien lo escuchase, en vivo o en disco.
"Cuando comencé, hubo quien dijo que era imposible que alguien triunfara cantando así. Yo seguí en mis 13, porque no podía cantar de otro modo de cómo lo sentía. Mi estilo, si se puede definir así, une la emoción y una voz que ayuda a expresarla. Mis canciones son pequeñas historias con las que los oyentes pueden de alguna manera identificarse: una frase, una sensación, un recuerdo, una referencia... y se produce el milagro. Ahí creo que radica mi éxito".
"Fui valiente, lo reconozco. Pero yo tenía esa convicción del artista: querer ser algo".
“Tratando de tener un propio estilo: eso fue lo que me hizo triunfar. Con un estilo muy diferente a otros cantantes, haciéndome popular en un país como México, donde existen grandes boleristas. Ahí quería triunfar yo”.
"Es un honor saber que he contribuido con mis canciones a que la gente se ame y encuentre el amor, a que algunos se hayan atrevido a iniciar un romance. No concibo la música sin amor. Cantar boleros es una forma de amar, una declaración directa".
Y aparecen fotos, de él llgenado a NYC en avión privado y siendo recibido por un fans club (!!!), de él con Elvis, de él con Bachelet y de él con Piñera. Buenísima investigación, totalmente recomendado.