Joel ronda los treinta. Se siente atrapado en un punto vital que no parece reportarle demasiada felicidad. Su trastorno bipolar le ha arrastrado, más que acompañado, por buena parte de su camino. Bien pronto creyó encontrar un bastón para subsanar la problemática maníacodepresiva. Desde que el alcohol llegó a su vida fue creciendo en protagonismo a medida que su salud mental abría de par en par las puertas del oscuro territorio de una mente que hierve en busca de claridad.
Una libreta siempre le acompaña. En ella, Joel plasma retazos de su mundo interior. Necesitado de paz, dará forma a un buen consejo encontrando el rastro de una misteriosa taberna. Será allí donde habrá de recrudecerse la batalla contra el trastorno, el alcohol y un monstruo. Armado únicamente con un lápiz y las páginas de su libreta, perseguirá la estela de una salida a la autodestrucción que le consume cíclicamente, desde hace tanto tiempo que la oscuridad parece haber conquistado un lugar en el cual la tímida luz de un farolillo permanece, no obstante, encendida.
“ La Taberna “, “ Menuda obra “, “ Excelente “, “ Profunda y aleccionadora “, un poco de prosa amena y “ Tacháaannnnnn “, reseña acabada. Pues no!!! Uno no es muy dado a perderse en disquisiciones cuando en realidad lo que quieres es reseñar y comentar una, ahora sí, excelente obra, pero la ocasión creo que lo requiere. He leído mucho, muchísimo a lo largo de mi vida, tengo mis preferencias y mis autores favoritos. Nadie, repito, nadie se libra de haber publicado alguna vez un auténtico tochazo, y estoy hablando de autores de la talla de Asimov y/o Pérez Reverte ( con su permiso me levanto ). Las presiones de las editoriales pesan mucho y los plazos de entrega también. Por otro lado cuántos y cuántos excelentes autores pueblan el universo literario con la única diferencia respecto a los monstruos de que no han podido, o no han sabido, entrar en el farragoso limbo editorial. Y es que, señoras y señores, también en el mundo literario existe la inspiración como en todas las artes, y la inspiración no es algo que esté ahí al alcance, debes tener las bases y, si eres bendecido, con suerte entras en un periodo de tiempo donde tu cerebro es capaz de hacerte ver y crear aquello que en condiciones normales solo es una idea, un deseo, o como quieran llamarlo. Curioso concepto éste, la inspiración, no sabemos si responde a un estado alterado que posibilita la coordinación y conclusión de ideas que ya anteriormente estaban sepultadas en los recovecos de algún oculto centro cerebral o disperso entre varios de ellos, o proviene de las “ musas “ , que poco científico ¿ no ?. ¿ Es pues la inspiración un estado alterado que nos acerca a los llamados actualmente trastornos mentales ?. Ahí lo dejo… . Antes de adentrarnos en la temática de “ La Taberna “ creo importantes unas consideraciones previas. La primera y más importante es que me considero un feroz crítico de la obra de Víctor. No me duelen prendas en desmontarle y hacerle ver las partes que, en mi humilde opinión, no cumplen con las expectativas creadas en sus relatos u obras. Dicho esto prosigamos… . Existen varios términos para catalogar una serie de obras, en el mundo musical, que es el que más domino, hablamos a veces de una obra circular. ¿ Que es esto ? Es una obra que escuchas de principio a fin y no eres capaz de ponerle ni una sola nota sin estropear su contenido. De hecho después del final puedes empezar otra vez su audición y la convierte en un cánon inacabable. ¿ Ejemplos ? Concierto para piano y orquesta nº 27 de Mozart, “ Close to the Edge “ del grupo británico YES. Los datos biográficos del Autor los dejo a vuestra propia investigación, sólo a modo de aproximación os dejo que nació en Reus el 28 de diciembre de 1982, inició estudios universitarios en Barcelona y a punto de finalizarlos graves problemas de salud le hicieron regresar a Reus e incorporarse a un trabajo ligado al mundo audiovisual. Desde esa época innumerables relatos han ido salido de su pluma inquieta, muchos de ellos dotados de una compleja profundidad y, como describirlo, flagelación y autoflagelación. En esos turbulentos tiempos se gesta lentamente su primera obra en formato libro “ La Cabaña “. No la he definido como “ gran “ porque es harto complicada y profunda, requiriendo de la complicidad del lector para poder adentrarse en el tortuoso y, a veces, aterrador mundo de la psicosis y poder vislumbrar como un escritor puede plasmar y transportar a la realidad vivencias y situaciones que, a buen seguro, interesarán a las mentes inquietas. Sólo os diré que si os gusta “ La Taberna “ de un forma u otra acabaréis leyéndola. El segundo libro es “ Mago “, una deliciosa e intrépida obra de aventuras fantásticas que, al parecer, inicia una saga. Nada absolutamente que ver con la temática anteriormente descrita a no ser la constatación de un estilo personal e intransferible de escribir que ya se va intuyendo. Y, por fin, ya estamos en “ La Taberna “, un libro que ya me he leído varias veces y varias veces he ido buscando la manera de añadir, quitar, corregir, “ algo “. No me ha dejado. Estamos ante una obra dividida en dos partes y aún con eso han llegado a hacerse inseparables. Nos adentra aquí en una temática harto complicada y, por desgracia, frecuente “ La adicción “, en este caso al alcohol, y su interacción con un trastorno Bipolar, y en como una mente en estado de lucha permanente contra ella es capaz, de forma paulatina e inexorable, de estudiarla, diseccionarla y finalmente vencerla. Una trama ágil y certera enseguida nos mete en situación, nos presenta al protagonista y nos sumerge de lleno en la historia. Inquietantemente todo comienza con una visita a una institución psiquiátrica y nos invaden las dudas sobre lo que nos espera. Pero rápidamente un ágil y certero cambio argumental nos traslada a otro escenario radicalmente diferente, una taberna cálida y acogedora donde unos personajes que poco a poco, o en mi caso rápidamente, vas haciendo tuyos acompañan al protagonista en su historia. Una historia dura, salvaje a veces, pero nunca deshilachada o inconexa, más al contrario nos detalla y nos muestra una despiadada y cruel batalla contra la adicción al alcohol y como poco a poco, con subidas y bajadas, caídas y recaídas, el protagonista va alcanzando lo que se propone acompañado siempre de esos variopintos y entrañable personajes. Una serie de relatos de la famosa libreta nos sumergen en un submundo que al principio nos parece extraño pero que enseguida enlaza con la trama principal y se conecta perfectamente a ella, esos relatos nos conducen a parajes sombríos y, a veces, desoladores dándonos, interpreto, una valiosa información de la cruda y cruel realidad en la que el protagonista intenta sobrevivir y, sobre todo, vencerla en todos ámbitos. -- “ Spoiler “ Cuando parece que la batalla está prácticamente perdida una horrenda visión hace cambiar radicalmente al protagonista y le da el espaldarazo definitivo para la ofensiva final y vict…. . Hasta aquí puedo leer… Entramos en la segunda parte del libro consistente en unos artículos claramente de autoayuda. No sólo para el protagonista sino para todo aquel que quiera beneficiarse de ellos. A lo largo de esa serie de artículos, en mi humilde opinión, magistralmente conducidos, y con ese tono de autoayuda nos muestra de forma brillante todo lo que acontece en el duro y, a la vez, apasionante camino a la superación personal, amenos a veces, serios otras, nos detalla un lapso de tiempo en el que la adicción está vencida y como valientemente hace frente a sus dudas y flaquezas. Que diferentes, ¿ no ? pues van unidas indefectiblemente la una a la otra aunque al principio yo no lo veía. Mención aparte merecen las ilustraciones que encabezan los capítulos, sobre todo la del capítulo IV. Felicitaciones a Silvia. Ahora sí llega el momento de valorar y me van a permitir que no lo haga de la forma usual, puntuando o llenándola de adjetivos. En mi opinión esta es una obra “ CIRCULAR “. A Víctor le ha salido una historia redonda. Lo que empieza como una batalla acaba en superación y si se volviera a repetir ( Noooo… ) volveríamos a empezar la batalla y volveríamos a acabar en superación. Por lo tanto el final enlaza con el principio y el principio con el final. Sólo me queda dar mi más sincera enhorabuena al Autor, y a ustedes ¡! Que lo disfruten “” Saludos
Un libro muy bien narrado y enfocado, que bien puede ser una novela dramática, un ejercicio de psicoanálisis, o un libro de autoayuda para aquellos que se vean en situaciones personales, o cercanas, similares. Un libro que recomiendo para aquellos que le interese la psicología, a quienes les interese los temas que trata, a quienes se enfrenten a problemas similares, y a aquellos que disfruten de leer el género del drama sin más.
Tras haber leído "La Cabaña" esperé con ansia la llegada de "La Taberna" , y debo decir que la lectura de esta magnífica novela ha superado con creces mis expectativas. Si bien la primera parte me costó un poco de digerir, -me pareció un pelín lenta-, en lo sucesivo no pude despegarme del libro hasta que lo terminé. Debo añadir que durante el verano seguí con atención el proceso de creación de las "EBSA" a medida que Víctor las iba publicando en su Blog, razón por la cual, al llegar a esa parte del libro, estuve tentada a saltármelás....por fortuna no lo hice y decidí leerlas de nuevo. No es casualidad que la la lectura de "La Taberna" otorgase a esos apéndices una nueva perspectiva de comprensión mucho más amena, integrándolos de modo impecable a la trama de la historia previa. Víctor es un autor multidisciplinar con un talento innato y una gran capacidad para saltar de la fantasía más absoluta a la realidad más cruda recorriendo infinidad de caminos alternativos. Personalmente no estoy segura de si su problemática personal es fuente de su inspiración o por el contrario transforma su evolución creativa en una especie de carrera de obstáculos...de lo que si estoy segura es de es un Creativo Nato. Y de esa, su naturaleza creativa no hablan solo sus novelas, también lo hacen sus cuentos, sus relatos, sus montajes, sus dibujos, sus vídeos...su obra en general. Para terminar, solo puntualizar que si en esta reseña no hago referencia a ningun pasaje en especial de "La Taberna", a ningún personaje en concreto, a ninguna escena en particular, es porqué no podría escoger ninguna sin menoscabar al resto. "La Taberna"en su conjunto me ha parecido magnífica, es una Novela que sin duda volveré a leer.
Con una narrativa asombrosa y bastante compleja, de similar características al primer volumen de la saga, La Cabaña, el libro consta de prólogo, cinco capítulos, diferentes partes ‘anexos’ y un epílogo.
El autor vuelve de nuevo a transportarnos a un mundo sorprendente, donde la enfermedad maníaco-depresiva, la adversa bipolaridad, en unión del nefasto y tóxico alcohol, abaten la mente de Joel, el protagonista del relato; quien decididamente intenta encontrar una luz en las tenebrosas tinieblas de su cerebro.
En definitiva, nueva novela escrita magistralmente por el autor, de gran interés para aquellos que deseen conocer la enmarañada mente de quien sufre trastorno bipolar.
En esta segunda entrega de la Saga Identidad, Víctor Fernández García nos lleva en esta ocasión a conocer cómo es la vida de una persona con trastorno bipolar con adicción al alcohol. Pues bien, en esta ocasión el personaje de la novela deberá encontrar un espacio en el cual prime SU tranquilidad frente a la gran cantidad de estímulos que están presentes en cualquier ámbito y lugar de la vida. Este lugar es la taberna que da título a la obra. En esta taberna irá desgranando con la ayuda de un lápiz y una libreta todos los sentimientos y sensaciones que le producen su lucha contra la adicción en el proceso de desintoxicación, el cual es un camino lleno de obstáculos. Estos son puestos en nuestro camino por nuestra propia mente, la cual intentará obtener su dosis de droga diaria produciendo gran cantidad de ansiedad para así conseguirla. Por ello, el trabajo de cualquier adicto para salir de ese pozo es enorme, mayor aún es el de una persona con un trastorno mental como el reflejado en la novela. Aplicable a cualquier enfermedad o trastorno mental. De este modo, la metáfora que utiliza en los relatos, que intercala con la trama de la novela, donde habla de su lucha interior encarnado la adicción en una anaconda que intenta tragarle, es decir sumirle más profundo en el pozo del que intenta salir. Y personificando en diferentes valores a las personas que le prestan su ayuda. Después de la fantasía o novela, incluye varios capítulos, a modo de ensayos con sus reflexiones personales, donde explica cómo es el trastorno bipolar y cómo influye la dependencia del alcohol en el desarrollo de la misma. En esos capítulos va destacando lo complicado que es luchar tanto con una enfermedad que te lleva a sentir y ver todo de manera muy positiva y feliz, a pasar a la tristeza y el negro más absoluto. Además, siendo alcohólico estas sensaciones y sentimientos se ven potenciados, aunque sea de forma irreal e ilusoria ya que lo que realmente hace es hundir en un agujero mayor al individuo que lo sufre. Así, contando poquito a poco su experiencia para superar su adicción, sumado a los problemas inherentes de su enfermedad, el autor intenta reflejar la multitud de batallas que tiene que afrontar para vencer a su demonio interior que le pide volver a ese estado de falsa felicidad. Pero, a su vez lanza un rayo de esperanza haciendo ver que sin estímulos distintos a los controlados médicamente, se puede llevar una vida plena, feliz y llena de actividades creativas, las cuales te hacen crecer como persona. Por todo esto y más experiencias que narra, el relato me parece de una dureza y crudeza tal que pone los sentimientos a flor de piel. Pero a la vez está tan lleno de positivismo y belleza, que consigue seguir creyendo en la vida y las personas que nos rodean. Por ello mismo recomiendo su lectura para que podamos hacernos una pequeña idea del infierno que viven los enfermos bipolares y adictos a cualquier droga, ya sea legal o no.
"La taberna", de Víctor Fernández García, es un libro muy bello. Se trata de la segunda entrega de la saga "Identidad", del mencionado autor, y es un libro que va intercalando escenas novelizadas posiblemente de su propia vida cotidiana, con los escritos de un cuaderno en el que más que un diario se leen reflexiones positivas, de superación personal, acerca de unos caminos que el escritor va recorriendo una y otra vez. Así, nos va describiendo sus conclusiones acerca de sus espacios más transitados: la enfermedad mental y la resistencia al consumo de alcohol. Ahora bien: curiosamente, su escritura engancha, y ayudado por el diseño ameno del volumen, por momentos vas avanzando rápidamente por sus páginas. La parte novelizada puede hace pensar en el mundo de las ideas, del viejo Platón. La parte íntima, de las reflexiones del autor sobre sus propias experiencias de conciencia, parecen escritas para sí mismo, por lo que, como lector, le deseo que no las olvide una vez publicadas, que vuelva a ellas de vez en cuando, por todo lo que ahí expresa, para abrazarse a sí mismo, aunque como escritor se proyecte algo más lejos, gracias a sus sanas ambiciones. https://www.amazon.es/taberna-Una-lib...
Una narración más accesible que La Cabaña, pero no por eso menos profunda. Joel es un hombre con trastorno bipolar sumergido en el depresivo mundo del alcohol, cree que, como ansiolítico, le ayuda a estabilizar los vaivenes del trastorno, pero se ha dado cuenta de que es el tóxico mismo lo que lo deforma y convierte en el Monstruo, así es como decide optar por desintoxicarse. Tal como el primer libro de la saga Identidad, el autor mantiene ese estilo innovador que brinda historias dentro de la historia principal, y nos sigue entreteniendo con sus vivencias en forma de metáforas fantásticas. ¡Me ha encantado! También cabe destacar la genialidad de las ilustraciones a lápiz de cargo de Silvia Gual, que son el perfecto complemento para una historia como la de La Taberna.
Una batalla contra la adiccion. Cuando una novela cae en mis manos, siempre la leo con avidez y de un tirón. Sin embargo al empezar con la Taberna sentí que debía leerla despacio, buscando entre sus líneas cada uno de los pensamientos, de los sentimientos, de las vivencias que han llevado al autor a completar esta obra tan compleja y al mismo tiempo tan poética. La obra está dividida en 2 partes. Una primera parte, escrita a modo de diario, en la que Joel recorre, libreta en mano,por las calles oscuras de sus miedos, de sus adicciones, de su bipolaridad. Buscando la manera de luchar contra el monstruo que lo arrastra al abismo de su adicción hasta encontrar un lugar, un refugio desde el que afrontar la batalla diaria contra su mayor enemigo, el alcohol. Víctor utiliza la metáfora, de forma poética, para introducirnos en el reino de su monstruo personal y acompañarlo en sus batallas una y otra vez, como Sisifo y la piedra. Como en una espiral sin fin ganando unas batallas, perdiendo otras pero, por encima de todo, levantándose para seguir la lucha. Y una segunda parte, relatada en primera persona y jugando entre el lenguaje onírico y el lenguaje analítico, Víctor nos desgrana el camino que le lleva a la desintoxicación. Vivir no es fácil, hay que luchar día a día para conseguir un pedacito de felicidad. Pero si además llevas en tu mochila un trastorno bipolar y una adicción, la vida te golpea con toda su crueldad y dureza. Este libro debe leerse, no solo porque está bien escrito, sino porque es una guía de luchas y victorias. Un descenso al infierno de Dante pero con la esperanza de una salida. Solo una mente fuerte y brillante puede adentrarse a la oscuridad donde habita el monstruo, analizarlo y... sino destruirlo, derrotarlo y someterlo. Recomiendo leer La Cabaña antes. No es necesario para seguir esta novela pero creo que es importante para profundizar y dimensionar mejor en la trama.
La Taberna Desde el prólogo quede enganchada. Si la cabaña me inquietó la taberna me hace arañar la esperanza. Joel se ve ungido en esta entrega por el don de la ubicuidad. Su mente lo transporta al lugar adecuado en el momento preciso. Ahí donde debe encontrar las respuestas que busca incesante. Joel se daña a si mismo a través de sus notas, de sus sentimientos y su fuerza de voluntad. Hurga en el pasado y escudriña el futuro jugando su propio laberinto y guiando al lector al final anhelado. El símil de la anaconda acechando su integridad y la ayuda de sus muletas en forma de los mismos personajes de la cabaña nos dan a entender que el apoyo lo consigue a base de su fuerza de voluntad. El escritor aflora defendiendo su propia determinación Etapa de catarsis. Auto conocimiento y auto curación. Determinación y conocimiento de los factores externos e internos que perturban la tranquilidad y el sosiego. Cuando comienza en la historia la parte biográfica abierta y sincera la angustia del lector se ve recompensada por los logros del escritor. La transformación que sufre llenando espacios con actividades productivas, con creatividad e inventos, son la parte interesante del problema que se va superando. La certeza de que la tormenta volverá a aparecer hace que ubiques el faro que te va a iluminar cuando llegue el momento de aferrarse a La Luz que te conducirá a puerto seguro. Sabia reflexión. El autor juega en primera persona, salta hablando en tercera. Surgen consejos dentro de la historia, vivencias, reflexiones. Va y viene transformándose en víctima y protector. Bañándose en bálsamos de conocimiento definitivamente esa es la clave conocerse a sí mismo y desmenuzar sensaciones, temores, fijar metas y alcanzar proyectos. La escritura, el verbo, la palabra hacen navegar a Víctor, a Joel y a los personajes *intangibles* por el mar de la esperanza.
En la lectura me acerqué al crecimiento personal que conlleva enfrentarse a una crisis y hallar la manera de superarla. Es un libro valioso por lo esperanzador y una lectura que enriquece. Otro punto interesante es la multiplicidad de registros, desde la historia de Joel hasta el ensayo final, lo cual me posibilitó acercarme a la temática planteada desde diversas perspectivas.
Es un libro que te hace abrir los ojos sobre lo que sufren las personas con enfermedades mentales, la bipolaridad en concreto, añadiendo también una adicción al alcohol, que la verdad es algo común. Recomiendo este libro a la gente interesada en estos temas y que quieran saber, desde el punto de vista de alguien que lo ha vivido, lo que es vivir así y luchar cada día para mantenerte en pie, aunque creas que ya no puedes más. Si buscas un libro para pasar el rato, este no lo es. Así que animo a leerlo, ya que te puedes encontrar con sorpresas y puede que cambien tu forma de ver a ciertas personas.