Océano Atlántico, 1805. A miles de metros sobre el agua, la flota aérea británica y la napoleónica se enfrentan por el control de Europa. Tras una dura batalla, el navío Lionheart del capitán Fellowes acaba aterrizando en una isla poblada por náufragos, entre los que se encuentra Ellen Fellowes, la hija del capitán, quien lejos de la civilización ha descubierto la libertad.
Ambos grupos aceptaban colaborar para superar sus disputas, sobrevivir a los ataques de piratas y volver a Inglaterra. Sin embargo, los cimientos de esa alianza se tambalean cuando se produce un extraño asesinato que lo cambia todo.
Lionheart es el primer tomo de una trepidante bilogía enmarcada en un siglo XIX alternativo, donde los barcos se desplazan por el aire, la magia impregna cada capa de la sociedad y los secretos pueden poner en peligro mucho más que un imperio.
El capitán Samuel Fellowes siempre ha estado orgulloso de la Lionheart. No solo de ese barco de madera que surca los aires de manera elegante, sino también de toda su tripulación, su segunda familia. Pertenecer a la flota aérea británica, además, le ha dado la oportunidad de enfrentarse a grandes batallas, pero lo que no sabe es que está a punto de enfrentarse a la peor de todas. Intentando rebajar la ventaja de los franceses sobre la corona inglesa, la Lionheart se cuela en su camino para enfrentarse cara a cara con el barco que podría suponer la casi derrota del ejército enemigo. Sin embargo, cuando parece que todo está a su favor, un segundo barco desconocido aparece de la nada, persiguiéndolos hasta que una terrible tormenta hace zozobrar a la Lionheart hasta una misteriosa isla remota que no parece deshabitada. Luchando para repeler a aquellos que siguen apuntando sobre sus cabezas, el capitán Fellowes descubre, para su sorpresa, que entre la población está una persona que conoce y quiere con todo su corazón. Su hija Ellen. Víctima de otro naufragio, Ellen ha vivido en la isla desde hace meses, saboreando la libertad y ayudando en las tareas que la líder, Adelaide, lleva a cabo cada día para abastecer a este peculiar pueblo. La llegada de la Lionheart, sin embargo, va a causar más estragos de lo que se pensaban. No solo Ellie va a tener que enfrentarse a un padre sobreprotector que no para de recordarle su terrible maldición, sino que la isla pronto tendrá que hacer frente a todas las historias de fantasmas vengativos que han ido yendo de boca en boca cuando aparece el cadáver de alguien que ha sido misteriosamente asesinado. Intentando dar con el culpable, el capitán y su tripulación van a descubrir la terrible verdad que se esconde en la isla y, si pretenden que la corona inglesa gane la guerra, deberán de elegir si dejarse guiar por la lógica o por su corazón.
¡Leven anclas! ¡Izen las velas! ¡Viren a estribor! ¡Preparen cañones! ¡La aventura está a punto de empezar! ¿Quién se puede resistir a algo así? Cuando la editorial Nocturna comentó que iba a publicar un tal libro llamado Lionheart escrito por Ana Roux, autora que tampoco conocía de antes, y que iba a ser una historia ambientada en un siglo XIX alternativo donde los barcos navegan por los aires, la magia existe en cada rincón del mundo y estamos en plena batalla entre ingleses y franceses, entre Napoleón y el vicealmirante Nelson, en ningún momento se me ocurrió pensar que estaba ya delante de una de las que, seguramente, van a ser de mis mejores lecturas de este año. Tan claro lo tengo como el agua que esconde en su interior seres metálicos en este mundo. Deslumbrante, maravilloso, alucinante, poderoso, original... Todos los adjetivos buenos que se te ocurran, dáselos sin dudar a este libro. Todavía estoy procesando lo que he leído. Porque es que me ha parecido tan brutal que, de verdad, me explota la cabeza viendo la pedazo calidad que respira nuestro panorama literario. Es que hasta quiero llorar de la emoción. A quién me diga que en España no se sabe escribir, os juro que le estampo este libro en la cara. Mi religión a partir de ahora.
En estos momentos, mientras hago esta reseña, estoy mirando al libro, que lo tengo a mi lado, y es que no puedo más que pensar que todo lo que diga de él aquí no le va a hacer justicia, señor, dime por qué me pones por delante estos obstáculos tan complicados, AAAAHH. Buah, es que seguramente estaréis flipando ahora mismo con la reseña y pensando que se me ha ido la pinza completamente, pero es que a ver cómo hago yo la reseña de un libro que me ha ENCANTADO. En fin, vamos a intentarlo.
Lionheart es el inicio de una bilogía de aventuras trepidante. Usando una narración en tercera persona, sin tener a ningún personaje en concreto como principal, sino cambiando de perspectiva de manera muy fluida y a lo largo de todos los capítulos, el libro empieza ya de manera directa y sin rodeos, en plena batalla naval por el cielo y entre las nubes, a bordo de uno de los barcos más asombrosos en los que he tenido el placer de viajar. Disparos por un lado y por otro, la pólvora de los cañones que no paran de usarse creando su propia atmósfera, tácticas y planes para ganar la lucha, órdenes para virar el barco de manera inimaginable cada dos por tres, una persecución muy tensa que no solo empezaba la lectura con muchísima potencia y enganchándome sin darme cuenta nada más leer la primera frase, sino que también deja un torbellino de diferentes situaciones en las que va a estar pasando de todo, mires donde mires. Algunos enfrentándose cara a cara con los enemigos, muertes a la izquierda, el caos por la derecha, ha sido un inicio explosivo y espectacular. Los pequeños giros argumentales que ya nos empieza a dejar la autora... De verdad, ha sido uno de los comienzos más increíbles que he leído desde hace mucho. Las páginas volaban, cuando quise enterarme prácticamente me había comido las cien primeras, disfrutando como una niña pequeña de todas las escenas que empezaban a nacer, a complicarse y a terminar de una manera sorprendente que me pillaba desprevenida cada dos por tres. Lionheart ha sido un libro que me ha zarandeado, me ha agarrado sin poder soltarme y que ha hecho conmigo lo que le ha dado la gana, llevándome a través de una ambientación super original que, pronto, va a desembocar en algo que, de nuevo, es totalmente inesperado.
Aunque la historia que se va a desarrollar a partir de ahora siga con la estela de batallas, fuegos por todos lados y sablazos mortales, una vez que dejamos todo eso atrás nos vamos a sumergir en una trama que se pausa poco a poco para coger ese aire que nos falta desde que hemos empezado a leer para, además, servir un escenario distinto que empieza a tocar otras subtramas donde la evolución, presentación y profundidad de los diferentes personajes con los que vamos a vivir es fundamental para crear, justificar y dar sentido a todo lo que la autora tiene preparado para nosotros y nosotras en el futuro. Quizás estos han sido los momentos más lentos que he sentido en todo el libro, pero igualmente no ha provocado que me desinteresara de la historia, ya que me gustaba también adentrarme en los pensamientos y en las historias personales de las nuevas figuras que vamos a tener, para entender mejor sus relaciones, y empezar a ver el juego de sus acciones y comportamientos que, de manera inevitable, van a afectar el transcurso de la trama y de la lectura, con detalles que parece que no son muy importantes pero que, más adelante, descubres que realmente tiene un peso bestial en la historia. Para mí, tener unos personajes bien montados es fundamental para que un libro funcione, y Ana Roux consigue, de manera estelar, darnos un elenco de nombres y figuras fantásticamente elaboradas. Estos capítulos pueden sonar algo más monótonos, pero que no os engañen. Cada rincón va a estar escondiendo cosas que van a hacer saltar las cosas por los aires. Porque es posible que ya no caminemos a través del viendo, sino que caminemos sobre la tierra, una isla que esconde sus propios secretos y que tampoco va a tener nada que envidiarle a la acción que se vive en el cielo. Una isla que plagará la lectura de muchas incógnitas, de intentar descubrir qué está pasando realmente, cuál es el papel real de cada uno de los personajes y, por encima de todo, una isla que volverá a dar un giro tremendo dentro de la lectura que nos meterá de lleno en un asesinato misterioso que tendremos que resolver lo más rápido que podamos para seguir sobreviviendo.
Este libro ha sido una auténtica montaña rusa de emociones. Ese inicio tan impresionante, viendo como los capítulos siempre intentaban meter más tensión a todo, en especial al terminarlos, dejándote con esas ganas de seguir leyendo sin querer soltar el libro. De estar corriendo de un lado para otro, de enfrentarte a nuevos enemigos, tanto esperados como inesperados, descubriendo las primeras verdades que te dejan con la boca abierta, es que llega un punto en el que parece que las cosas no se pueden complicar más. ¿Y sabéis qué? SE COMPLICAN MUCHO MÁS. Porque, de cara al final, no os podéis ni imaginar lo que se va a vivir. Por Dios santo, querida Ana Roux, como puedes tener tanta imaginación y tenerlo todo tan planeado, es que casi me matas mientras leía el libro porque no sabía ya donde meterme para no perderme nada. De verdad, los momentos finales son tan fascinantes, tan fantásticos, un cañón más dentro de la Lionheart que no para de dispararse. Unas decisiones finales que van a ir encajando todo lo que se ha venido explicando y enseñando de antes, quedándose algunos asuntos abiertos de cara al siguiente libro, y soltando la bomba final para que encimas sufras por la espera de esta conclusión que todavía tiene que publicarse.
Lo único que tengo que mencionar como algo que me ha dado mucha rabia no encontrar de manera más cercana o profunda, y que ha hecho que el libro no se lleve el pleno en la puntuación, es parte de la ambientación. Ya he dicho que el libro ha sido alucinante y que me ha gustado un montón, pero me hubiera encantado haber podido conocer de manera mucho más visible y profunda este mundo y esta Europa del siglo XIX tan diferente a la a nuestra. Históricamente no, porque sé que eso es igual, o que tiene pocos cambios, pero el que se presente en este libro un mundo donde la magia existe, los alquimistas son sumamente importantes por el trabajo que hacen, y los barcos vuelan, pues quizás hubiera agradecido tener más información de todo ello. Me he quedado con esa espinita, pero viendo la manera en la que ha terminado el libro, me reservo el medio punto que le he quitado a Lionheart para devolverlo cuando lea su continuación, ya que pienso y siento que es el libro que realmente me va a dar esta visión que he echado en falta de vez en cuando y que pido.
Pero también os digo, creo que la autora tenía muy en cuenta lo que quería contar y transmitir en esta primera parte y, bajo mi punto de vista, pienso que lo ha logrado. Además, se nota mucho que este primer libro iba a ir enfocado, sobre todo, a los personajes, ya que son los que realmente le van a dar argumento al segundo libro con algunas puertas abiertas que se han dejado. Y, me vuelvo a repetir: los protagonistas han estado super bien, se hacen muy reales, muy naturales y es un lujazo conocerlos. Personalmente, me quedo con Ellie, creo que es de los personajes más complicados y más sorprendentes que vamos a tener en esta historia, he adorado su propio misterio, su valentía y lo que representa a través de la libertad. Creo que es una luchadora indiscutible, super fiel a los suyos y con las ideas muy claras, capaz incluso de cambiar sin problemas los esquemas de una sociedad que repite los mismos roles de género para lanzar mensajes positivos de no rendirse jamás aunque parezca que las cosas no pueden cambiar y están en tu contra. Lucha por lo que quieres ser y demostrar, hazte un hueco sea como sea, es lo más importante que nos vamos a llevar. Y, en relación a los demás, he disfrutado con sus personalidades, sus miedos, sus demonios personales e incluso con los diferentes romances que van a tener cabida también en este libro.
En definitiva, Lionheart ha sido un libro inesperado que, sin dudarlo, me ha dado ganas de seguir soñando y de volar muy alto. Unos personajes sublimes, una historia maravillosa e impresionante que guarda muchos secretos y que no va a parar en ningún momento, ojalá todos los libros que lea a partir de ahora sean tan buenos como lo ha sido Lionheart. Una historia que ha estado a la altura de todas las expectativas.
Lionheart de Ana Roux es la última novedad de Nocturna Ediciones y necesitaba leerla, tal vez por la cubierta, o tal vez por la sinopsis. Pero yo sabía que mi cuerpo gritaba leer un libro con barcos voladores.
Así, el libro comienza con el capitán Fellowes a bordo de la Lionheart y huyendo de la flota francesa entre cañonazos. En un intento de salvarse, deciden entrar en una tormenta y toda la vida de la tripulación cambia por completo al naufragar y llegar hasta una isla desierta… O aparentemente desierta.
Allí, Fellowes y su tripulación se encuentran con otros náufragos de distintas partes del mundo y cuál es la sorpresa del capitán cuando se encuentra a Ellen, su hija, la cual pensaba que estaba en otro lugar viviendo su vida tranquilamente. A partir de aquí, comienza una gran historia en la que el principal objetivo del capitán es huir de la isla al mismo tiempo que sobrevivir en la misma, con una alianza que parece tambalearse cuando descubren un asesinato.
Al final la trama se sucede desde las historias de distintos personajes, teniendo más peso Ellen Fellowes, que ha encontrado en la isla la libertad que nunca ha tenido. Ella tiene una enfermedad que le impide hacer toda la actividad física que le gustaría, y sin ataduras se ha convertido la persona libre que quería ser. Sin embargo, todo para ella cambia al llegar su padre, ya que no solo vuelve a sentir esa opresión que sentía antes, sino que con el capitán viene Thomas, uno de los hombres más cercanos a su padre y con el que parece que siente algo. Además, Ellen ha de ser ese puente entre los habitantes de la isla y la Lionheart, teniendo un papel que, si bien no podría querer, es el que le ha tocado.
Por su parte, gracias a Thomas vemos el funcionamiento de la tripulación de un barco desde un punto de vista más cercano. Es un personaje bien construido cuyo pasado le ha perseguido al presente y, por muchos méritos que trabaje, al final va a ser quien fue alguna vez. Si este personaje me ha gustado ha sido por su psicología, lo humano que es ante sus miedos y cómo en su mente hay distintas preocupaciones —entre ellas, sus sentimientos por Ellen—, pero también la de poder huir de la isla donde se encuentra y volver a donde le pertenece: a bordo de la Lionheart.
La trama se sucede día tras día en la isla, permitiéndonos ver la forma que tienen de sobrevivir en ella y cómo las alianzas se van forjando y rompiendo al mismo tiempo. Ana tampoco se olvida de la tripulación de la Lionheart y nos deja ver cómo en ocasiones extremas las lealtades se pueden quebrar. Por eso me encanta que me haya dado también esos atisbos. Además, los habitantes de la isla tienen sus propios secretos y el cómo estos se van viendo y desvelando a lo largo de las páginas, hace que el libro sea aún más entretenido.
También tengo que recalcar las escenas de acción, descritas con tal lujo de detalle y con un trabajo del tiempo tan logrado que llegué a sentirme a bordo del barco, esquivando cañones y luchando por mi supervivencia. A eso, añadidle el funcionamiento de los barcos voladores, algo tan interesante gracias a la alquimia que me ha dejado con ganas de querer más.
Y creo que ese es el gran fallo del libro; a pesar de esperar una trama steampunk, que este primer libro ocurra en una isla hace que la ambientación que uno se espera en un principio se quede un poco en segunda parte. Es cierto que, al terminarlo, sabes que no ha sido necesaria ya que has podido conocer los personajes y que todo lo que necesitabas para leer este libro lo has tenido; pero por eso me guardo las cinco estrellas, para su segundo libro y la ambientación a la que tantas ganas tengo.
En conclusión, Lionheart es un libro que estoy seguro que te va a encantar y que no te puedes perder bajo ningún concepto. Cuando estos días pasen, corre a tu librería más cercana y cómpralo, es uno de los libros nacionales del año.
1805, sobre el Océano Atlántico, la flota aérea británica se enfrenta a la napoleónica por el control de Europa y la Lionheart del capitán Fellowes naufraga en una isla poblada por náufragos, entre los que se encuentra su hija, quien ha encontrado la libertad lejos de la civilización. Ambos grupos colaborarán para salir de la isla, y sobrevivir a los ataques de piratas, pero se trata de una alianza frágil, más aún cuando ocurre un extraño asesinato.
Lionheart es el primer tomo de una trepidante bilogía enmarcada en un siglo XIX alternativo, donde los barcos se desplazan por el aire, la magia impregna cada capa de la sociedad y los secretos pueden poner en peligro mucho más que un imperio.
Suena genial, ¿verdad? O por lo menos a mí me flipa la idea: barcos voladores, piratas, un naufragio, Robinsones... y una mujer que se enfrenta a las convenciones sociales de su época para demostrar que es más que válida. Además, ya desde las primeras páginas encontramos un montón de acción, peligro, y sorpresas.
Así, me ha parecido una trama la mar de interesante: hice el TFG sobre las robinsonadas, así que todo lo relacionado con náufragos y su manera de sobrevivir en las islas desiertas me parece la mar de emocionante, y encima en esta ocasión está ligado al misterio que rodea la isla, al hecho de que puedan aparecer los franceses, el enemigo, y sus ganas de volver a la civilización... Vamos, un montón de aspectos que me flipan.
3'5⭐ Sí, no voy a mentir, lo que más me llamó del libro en primer lugar fue la portada. Pero es que me parece de ensueño, y todo lo que promete... Es decir, ¿barcos voladores? Sí, por favor. Además, tengo que decir que es un libro que he disfrutado mucho, sobre todo porque creo que lo he leído en el momento justo para mí. Es un libro muy diferente a la mayoría de cosas que he leído últimamente, lo más diferente en una larga temporada, y me ha venido genial.
La premisa puede ser típica a cierto nivel: un barco de la marina «voladora» inglesa que naufraga en una isla que en principio debería estar desierta, pero allí descubren a los supervivientes de dos naufragios anteriores que sobreviven como pueden, entre ellos, la hija del capitán de la Lionheart, que actuará de puente entre los soldados y el resto de náufragos.
A partir de aquí, el elemento psicológico va a tener mucho peso. Veremos cómo afectan las circunstancias a cada personaje, las alianzas, las rencillas inevitables que surgen cuando la gente está sometida a mucha presión, etc. Lo cierto es que me parece que la autora lo ha clavado con la construcción de los personajes y su profundidad. Además, como toda buena aventura, está salpicada de bastantes dosis de acción que aportan un buen ritmo a la trama.
Romance apenas hay, solo algunos tintes muy ligeros, pero me han gustado y ojalá veamos un poquito más en el segundo.
También he disfrutado del estilo narrativo de la autora, es justo del tipo que me gusta.
Por ponerle una pega, se ve poco del mundo que nos presenta. Queda claro que es una especie de realidad paralela a la nuestra, en la que en 1800 y pico tenían barcos voladores y esas cosas, pero al suceder la mayor parte del libro en una isla desierta, no vemos demasiado de esto. Sin embargo, a mí no me ha molestado, la verdad. Pero tengo ganas de ver si en el segundo descubrimos más detalles de este mundo que ha inventado la autora.
Piratas en barcos voladoreees, Robinsones y dramita😱 Ahora bien, tengo que decir que las luchas se me han hecho un poco densas, y no acababa de entender bien qué estaba pasando ;(
Bien, sin más. Un planteamiento muy interesante (la guerra entre los británicos y los franceses pero con barcos voladores y alquimia) pero lo cierto es que he conectado poco o nada con la historia, los personajes, y con todo en general. Puede que la cosa vaya a mejor en los dos libros restantes de la trilogía, pero no sé si continuaré.
En general me ha gustado, no desde el principio porque me ha costado un poco conectar con los personajes y la trama, pero desde cierta parte me he visto muy absorbida tanto por unos como por otra, y ya desde poco más de la mitad del libro en adelante me ha enganchado muchísimo y no he podido parar de leer, hasta llegar a un final que me ha encogido el corazón y me ha encantado. Se ha quedado con mucha intriga, os comento que es bilogía, así que deseando estoy de tener en mis manos la segunda parte.
Tenía las expectativas altísimas con este libro porque tenía todo lo necesario para gustarme: barcos, capitanes, piratas y con la ambientación de los años 1800. Empecé el libro con muchas ganas y mis primeras impresiones fueron acerca de la narración, de lo bien escrito que estaba el libro y lo bien llevado que estaba. Mis dieces en cuanto a eso. Porque se nota muchísimo el trabajo de la autora.
No sé si el problema he sido yo que lo he leído en un mal momento porque no es que le encontrara fallos a la historia ni mucho menos, es que no conseguía conectar con ella. Me gustaba muchísimo el estilo de la autora y los personajes estaban muy bien caracterizados pero no llegué a empatizar con ellos.
Quizás me ha faltado acción, que la hay, pero no he sentido esa emoción por ver cómo empieza a desarrollarse una batalla, con esos nervios que empiezas a sentir y tampoco conseguí empatizar con la protagonista. Pero sigo pensando que el problema he sido yo porque el libro tiene muchos componentes para encantar.
Eso sí, tengo muchas ganas de leer el siguiente porque la verdad es que me dejó con muchas ganas de más.
Esta novela la descubrí cuando la editorial anunció su publicación y ya sabéis que a mí las historias de piratas siempre me emocionan por lo mucho que las disfruto, así que cuando mi amiga me propuso leerla de forma conjunta no pude decir que no y quise aprovechar la oportunidad. Como podéis ver en la portada, esta historia va un poco más allá de la típica historia de piratas y presenta la particularidad de que los barcos surcan los cielos, además de los mares.
Narrada en tercera persona por un narrador omnisciente y ambientada a principios del siglo XIX, nos encontramos con una trama cargada de aventuras, acción, intriga y misterio con varias subtramas que harán que la historia sea ágil y amena, al menos la mayor parte del tiempo. Si os soy sincera, no me enganchó o gustó tanto como esperaba y se me quedó algo escasa de información en lo que a alquimia y magia se refiere (vamos, los barcos voladores) y mi principal problema fue con los personajes, que se presentan muchos y muy seguido al principio de la novela y me costó bastante diferenciarlos, pero bueno, al fin y al cabo se sabe quiénes son los más relevantes y aunque con la protagonista tuve mis más y mis menos porque me convencía a ratos, reconozco que todos ellos están bien pulidos y trabajados. ¿Mis favoritos? El capitán Fellowes y Lord Hansford (amigo del capitán y padrino de Ellen), sin duda alguna *-*
Al igual que hizo mi amiga en su reseña, me gustaría avisaros del contenido explícito de la novela relacionado con escenas sangrientas y violentas aprovechando que no aparece ningún aviso en la misma, por lo que la novela no es apta para sensibles ni menores de edad. Dicho esto, la pluma de la autora me gustó mucho, pues tiene un estilo marcado, característico y descriptivo pero cercano, y salta a la vista el enorme trabajo de documentación que ha llevado a cabo, sobre todo en lo que a terminología naval o marinera se refiere. Ahora bien, cacé algunas faltas de ortografía y frases mal construidas o con el orden invertido, pero no demasiado graves y aun así he encontrado casos peores xD Y con respecto a la estructura de la novela, encontré capítulos de extensión media que en ocasiones se me hicieron largos, bien porque la trama sufría altibajos o porque apenas había diálogos (que hay bastantes, de hecho, pero a fin de cuentas hay más narración).
Como punto a destacar, además del estilo de la autora, estaría la edición de la novela, muy cuidada y bonita, con un dibujo diferente al inicio de cada capítulo, además de un par de ilustraciones al principio y al final de la novela, ¡y un par de mapas de Inglaterra! (con lo que a mí me gustan los mapas... jiji). Los últimos capítulos ganaron en intensidad, por lo que el final propiamente dicho lo disfruté y me gustó bastante y lo cierto es que el epílogo me dejó con bastantes ganas de leer su segunda parte, que espero que se publique pronto porque se tienen que resolver muchas cosas importantes :')
La verdad es que cuando leí la sinopsis, esperaba toda una aventura y un relato bastante emocionante, pero encontré una primera mitad bastante cotidiana y luego el cómo se organizaban para volver a casa, claro, hay un enfrentamiento fuerte, pero cuando lo leí ya estaba demasiado desganada leyendo. Donde pude haber sentido más intriga fue con el asesinato y hasta por ahí, ya que esta muerte podría haber sido tomada desde otra perspectiva, lo que hubiese resultado mucho más interesante -a mi juicio. El libro no me gustó mucho, pero tengo ganas de leer la continuación por la información que nos deja la autora con el epílogo.
Sin duda, uno de los grandes atractivos de Lionheart para mí es cómo bebe de sus fuentes y lo transmite para que podamos disfrutarlo. La novela sabe a mar, a sal, a arena. Aunque haya algo de magia de por medio, no es difícil transportarse a ese momento de la historia y a una isla perdida en el Caribe para vivir las aventuras de esta tripulación. Roux consigue que parezca fácil, pero no lo es. Reseña completa: https://libros-prohibidos.com/ana-rou...
Ambientado en un siglo XIX alternativo, en el que los barcos surcan los cielos en vez de los mares, encontramos a Lionheart. Se trata de la primera parte de una bilogía en la que conocemos a la tripulación del navío que da nombre al libro. Tras una dura batalla entre la flota aérea británica y la napoleónica, el capitán Fellows aterriza la Lionheart en una isla poblada de náufragos entre los que se encuentra su hija Ellen. Ambos grupos cooperan para sobrevivir a lo ataques piratas y volver a Inglaterra. Sin embargo, todo se tuerce cuando se produce un misterioso asesinato que hace peligrar la alianza.
Esta lectura me deja sentimientos encontrados y una vez más mis expectativas han jugado en mi contra. La primera mitad del libro me resultó muy densa de leer y en algunos momentos perdía completamente la atención y es que a pesar de estar bien escrito y de forma detallada no he conseguido conectar con la historia ni sentir emoción o nervios ante las escenas de acción. La segunda mitad del libro se me hizo algo más amena pero no es hasta los capítulos finales que la autora consigue captar mi interés.
Al igual que con la trama me pasó con los personajes que a pesar de estar bien desarrollados no conecto con ninguno de ellos a excepción de un personaje secundario que aparece en pocos capítulos y del que espero saber más en su continuación. Maggie resultó ser un soplo de aire fresco y un personaje al que me encantó leer, con apenas un par de escenas ya se había ganado por completo mi corazón.
Me ha fallado la ambientación, creo que no se ha explotado todo lo que podría haber dado de sí. Respecto a las tramas algunas se me quedaron un poco pobres como la maldición de Ellen, de la que me esperaba más.
Ha sido mi primer acercamiento al género steampunk y no tengo claro si es un género para mí o tal vez la elección del libro no fue la adecuada. Recomiendo su lectura para aquellos lectores del género o para los nuevos lectores que vayan sin expectativas pero abiertos de mente.
Una historia llena de acción y aventura. Controla muy bien el lenguaje naval y se ha documentado también muy bien respecto a la ambientación. La trama del asesinato quizás me supo a poco, y en ocasiones el ritmo de la historia aceleraba considerablemente.
Contiene escenas violentas no aptas para personas sensibles, ya que se describen con gran detalle.
3,5/5 Me han gustado los personajes y la ambientación, pero no me ha acabado de funcionar el narrador cambiante. Aún así, la trama está bien llevada y mantiene buen ritmo en casi toda la novela.
Este libro es un quiero y no puedo. Tiene todos los elementos que podrían hacer de él una gran aventura: piratas en 1800, barcos voladores y batallas navales entre ingleses y franceses. ¡Napoleón! Pero no llega a calar, y es por el estilo narrativo de la autora.
Había momentos en los que no me enteraba bien de lo que estaba pasando, sobre todo en los cambios de capítulo. La lectura se interrumpía y volvía a enlazar de manera extrañas. Probablemente ese sea el mayor fallo. Que está mal escrito y nadie se ha encargado de corregirlo.
En cuanto a los personajes, no conseguí empatizar con ninguno, y la historia de amor no tenía ni pies ni cabeza. Pero la escena más surrealista se la lleva un personaje casi muere empalado. No está mal, está a dos pies de la tumba en la enfermería, y para aderezar más la situación, el barco volador en el que viaja naufraga. Y sobrevive. Ejem.
Va a haber una segunda parte, pero a mí Victoria Álvarez no me vuelve a timar para que la lea por mucho que yo la admire y muy amiga que sea ella de la escritora.
La Lionheart es un barco de la marina británica encargado de defender los intereses de Inglaterra frente a otras naciones. En estos momentos Inglaterra se enfrenta a la Francia de Napoleón, y es durante uno de estos enfrentamientos en los que el Lionheart, el barco capitaneado por el capitán Fellowes desembarca forzosamente en una isla remota en mitad del océano. Allí el capitán y sus hombres no estarán solos ya que contarán con la ayuda inesperada de otros náufragos que llegaron a la isla mucho antes que ellos. Juntas ambas tripulaciones tendrán que aprender a trabajar juntas para intentar salir de la isla con vida. ¿Conseguirán ponerse de acuerdo y reflotar la Lionheart?
La verdad es que desde que salió este libro quise leerlo ya que la historia me parecía muy original y la portada tan bonita me llamaba mucho la atención, pero una vez que lo he leído tengo que decir que la historia no me ha convencido mucho. Lo que más me ha gustado es que la historia está ambientada en un mundo distópico en el que los barcos surcan los cielos gracias a los avances en la alquimia. La verdad es que esto me recordó un poco al barco del capitán Garfio y me pareció un avance muy original para la sociedad en la que está ambientada esta historia. Lo que no me convenció tanto fueron las innumerables batallas navales que salen en la historia, a mi parecer aparecen demasiadas. A ver que entiendo que alguna tenía que haber ya que la historia se centra en la vida y las dificultades que pasa la tripulación de la Lionheart, uno de los mejores barcos de la flota inglesa, pero me han parecido demasiadas. Otra cosa que no me ha convencido son los personajes, la verdad es que no he empatizado con ninguno. Por destacar alguno mencionaría a Ellen Fellowes, la hija del capitán Fellowes, porque la muchacha es muy valiente y demuestra mucho arrojo a lo largo de toda su travesía a pesar de la “maldición” que la chica sufre. Otra cosa que no me ha convencido es el tema del romance, la verdad es que no le he visto el sentido para la trama general aunque el desarrollo del mismo no me ha molestado ya que puedo llegar a entender que surgiese de la manera en la que transcurre. En definitiva un libro que os recomiendo leer si os gustan las historias de piratas y los libros en los que las batallas navales tienen mucha importancia.
He disfrutado muchísimo de esta maravilla de libro. No sabía qué esperar exactamente, pero me han sorprendido muy gratamente tanto la trama como los personajes y la ambientación.
Me gustaría destacar lo increíblemente adictiva que es esta historia. Los giros a lo largo de TODO el libro son inesperados y emocionantes. Además, los personajes que conocemos y sus relaciones son muy detalladas e intrigantes en su desarrollo. Finalmente, la ambientación es increíble y súper envolvente: leer este libro es visual sin grandes esfuerzos por parte del lector.
Definitivamente: ideal para fans de Stardust y Piratas del Caribe.
*3,5 Esta historia tiene potencial... lo sé, pero la primera parte era demasiada cotidiana y a pesar de que se lee rápido, nada interesante pasaba. Ahhhh, pero se murió alguien y la cosa cambió. Siento que el personaje principal no está muy bien definido. Es la Lionheart? El capitán Fellowes? Ellen y Thomas? Por los últimos acontecimientos, y que destrozó mi corazón, la última opción podría ser la ganadora. Ya estoy esperando la segunda parte. P.D. me gustó como estaba escrito.
Además de los barcos que vuelan, no hay nada innovador en esta historia. Objetivamente, no lo considero un mal libro, aunque haya estado a punto de abandonarlo, pero no me han cautivado ni la trama, ni la narración ni los personajes. Tampoco ayuda que la sinopsis te cuente cosas que no suceden hasta la mitad y eso que es un libro bien gordote.
Voy a decir que si te gusta la peli Master & Commander o los libros de Patrick O'Brian, probablemente disfrutarás de esta historia. A mi no me ha disgustado especialmente, pero tampoco me ha encantado, ya elaboraré en los motivos. De momento me voy a poner con el segundo a ver cómo sigue todo esto teniendo en cuenta el cliffhanger que nos ha dejado.
Me ha parecido un libro muy entretenido. Me ha recordado a los libros clásicos de aventuras, pero con la existencia de personajes femeninos y magia. Deseando que llegue la segunda parte.
Naves voladoras, aventuras, todo muy napoleónico y naval. Islas paradisiacas, ataques piratas y de gente de mal, una mujer de armas tomar y muchos personajes fabulosos. Y no se hace eso con el final. Ahora quiero el dos con la fuerza de MIL SOLES
Libro que me ha parecido muy entretenido con mucha acción y, aunque hay romance, no prevalece sobre la historia. Me encanta el toque mágico que tiene y como se desarrolla en un punto histórico
"después de todo, las batallas se ganaban más con el ánimo de los corazones que con las manos que empuñaban las pistolas." 🕯️🐚🌙
Creo que tengo muchas cosas que comentar en esta reseña, empecé la lectura sin saber muy bien qué me esperaba, pero tenía ganas de leer algo sobre perdidos en una isla, piratas, barcos, mar... y esperaba que este libro satisficiera esa necesidad. Debo admitir que no terminé de conectar del todo.
Los primeros cinco capítulos me hicieron sentir como en un carrusel descompasado y no precisamente por emoción, mas bien porque giraba y giraba sin llevar una razón lógica, parecía no ir hacia ningún destino.
Se alargó demasiado para llegar a lo que de verdad importa: que estén atrapados en la isla. Ese es el conflicto principal de la historia, es ahí donde empieza. Y tuve que leer 5 capítulos de nada para llegar a eso.
También quiero añadir que, desde un principio, la autora lanza nombres y más nombres, escenas y más escenas, pero no me dio tiempo a conectar con ninguno. No sabía quién hablaba, no lograba sentir el mundo ni el peso de la situación. Y eso hace que todo sea lento en lo importante y rápido en lo que debería tener pausa. Una extraña contradicción.
Cuando por fin la historia llegó a su eje, encontré pequeños destellos que sí me tocaron. Como la maldición de Ellen que me pareció un acierto. Ese conflicto interno fue maravilloso, es verdad que con tantos rodeos y misterios se perdía un poco la chispa y como tampoco me habían dado tiempo para entender el mundo de esta historia, no sabía a qué se podían referir o qué podía esperar. Tardaron en darle color, pero cuando llegó la confesión me pareció bastante buena.
La herida entre padre e hija se sintió genuina.
Lo que no logré sentir (del todo) fue la relación entre Ellen y Thomas. Claro que hubieron cosas que me gustaron, encuentros entre ellos que ablandaban mi corazón, pero aun así, me faltaron los detalles. Más manos que se rozan sin querer, más sonrojos, más miradas y palabras no dichas que quieren aflorar.
No me convenció del todo.
El misterio, eso sí, estuvo bastante bien llevado. La intriga me mantuvo ahí. Quería saber más de Adelaide, de los secretos. De las historias no contadas, la historia de ella fue bastante fuerte, su relación con su hija, el por qué de sus acciones. De igual forma, de manera global, había algo que no me terminaba de convencer.
La narración tenía momentos bonitos, aunque a veces se notaba el esfuerzo detrás de la pluma. Como si quisiera ser más poética de lo que el texto pedía. Tal vez estoy siendo un poco dura, la pluma me gustó bastante, pero había algo que a veces me sacaba de la historia.
Y luego llegó el final.
No me rompió. No me hizo llorar. Me hizo querer soltar un suspiro pesado.
Que Ellen decida aquello con una sórdida excusa, cuando por fin había llegado a un punto de vulnerabilidad… me pareció un desperdicio.
Y el epílogo… un empujón forzado hacia una segunda parte que, sinceramente, no sé si me interesa leer.
Me quedé con un sabor amargo. ¿De verdad este era el final que merecía esta historia?
Fue un libro con luces y sombras. Con buenas ideas que no se terminaron de ejecutar de la mejor forma. A veces uno no necesita un final perfecto. Solo uno que sea honesto con la historia que se ha contado.
Sin duda, uno de los grandes atractivos de Lionheart para mí es cómo bebe de sus fuentes y lo transmite para que podamos disfrutarlo. La novela sabe a mar, a sal, a arena. Aunque haya algo de magia de por medio, no es difícil transportarse a ese momento de la historia y a una isla perdida en el Caribe para vivir las aventuras de esta tripulación. Roux consigue que parezca fácil, pero no lo es.
Tampoco se olvida de problemas que nos pueden parecer muy actuales, pero que ya se daban en esa época. Hay que tener en cuenta que Mary Wollstonecraft falleció en 1797 y por esas fechas se situaría la trama de Lionheart. Las reflexiones de Ellen sobre por qué los hombres pueden hacer cosas que a las mujeres les están vedadas sin más motivo que «siempre se ha hecho así» hace mella. Y es que si algo demuestra nuestra protagonista es que puede defenderse, subirse a un andamio e incluso matar a un hombre sin apartar su lado más humano: no muestra la hosquedad y la lejanía de otras «heroínas» del siglo XXI, sino que también se permite ser vulnerable, aunque quiera ocultarlo, y eso la convierte en un personaje mucho más real.
Sin ahondar mucho en ello, también hay lugar para personajes homosexuales, y para denunciar la esclavitud. Sin salirse de las exigencias de la época, Roux consigue un retrato de la sociedad que muestra también sus sombras, y no solo lo que se acercaba a la normalidad.
La novela es un no parar. El narrador se va moviendo entre los personajes para hacernos un retrato completo de las escenas y, aunque en ocasiones resulta un poco confuso, hay pasajes en los que funciona muy bien este tipo de narrador. No me malinterpretéis, tampoco es que sea todo acción. También hay lugar para conversaciones más íntimas, reflexiones, miedos, pero no se encalla en ellas. Roux siempre da información nueva y mantiene viva la atención.
Si buscáis una lectura amena, entretenida, que no os deje en vilo, con sus dosis de handtouching y los comentarios jocosos de Hansford, Lionheart es vuestra novela.
Sinceramente, este ha sido uno de los MEJORES libros que he leído jamás. Desde que supe que iban a publicarlo, leí su sinopsis y vi la PRECIOSA portada que tiene (no me canso de mirarla 24/7)supe que tenía que hacerme con este libro.🥺🤩 ¡Y no os podéis hacer una idea de lo que os espera en el interior! Con un ritmo impresionante y una pluma muy bonita, Ana nos relata la historia del Lionheart y sus tripulantes. Cómo, tras superar el bloqueo de la armada francesa, acaban naufragando en una isla perdida en el Atlántico, en la que comienzan a pasar cosas... misteriosas. Sí. Lionheart es la mezcla PERFECTA entre acción, drama e intriga; entre historia y verdad, ficción y fantasía. ¡LOS BARCOS VUELAN, AMIGOS!😨😱😍 Por no hablar de la fuerza de los personajes. Lo reales que son hasta el punto de sentir lo mismo que ellos. De hecho, varias fueron las veces en que me emocioné o se me pusieron los pelos de punta. Me enamoré por completo de Ellie y su padre, Samuel; pero también de toda la tripulación —Tom y Arthur 😍😍— y de los habitantes de la isla. Y cada capítulo es un nuevo ramalazo. ¡no hay tiempo de descanso! Y ESE F I N A L. El epílogo solo hace que tus ganas de continuar sabiendo acerca de estos personajes (y esta INCREÍBLE Europa alternativa, ¡con Bonaparte y todo!) se multipliquen. Podría pasarme horas y horas hablando sobre este libro. Sin duda, una recomendación que no os podéis perder.
Tengo sentimientos encontrados con Lionheart por dos motivos: hay cosas que me han encantado y otras que me han sobrado y han hecho que algunas partes del libro se hayan vuelto algo lentas para mí. Y no me refiero a que esté mal llevada esa parte, sino a que son cosas que se podrían haber contado en menos páginas y resuelto quizás de un modo más ameno.
Pero hay mucho más bueno que malo y por eso le doy el cuatro.
Los puntos fuertes de esta lectura son, sin duda, sus personajes y las descripciones. La autora conoce al dedillo de qué está hablando y le pone tanto cariño que es imposible no pasar a formar parte de la tripulación de forma casi inmediata. Te transporta a los lugares donde va sucediéndose la acción con una facilidad pasmosa y es tan sencillo visualizarlos que no me hubiera sorprendido alzar la vista del libro y descubrirme allí.
Las voces y el carácter de los personajes está tan marcado que sientes que los conoces de toda la vida y crees que sabes cómo van a actuar en según qué situaciones. Eso me gusta porque denota que se tiene muy clara y marcada la personalidad de cada uno.
La trama tiene subidas y bajadas, como he dicho, y algo que he echado de menos ha sido profundizar más en las peculiaridades de la realidad de Lionheart (CÓMO QUE CRIATURAS MARINAS CREADAS POR ALQUIMISTAS), pero como parece que habrá más partes de esta historia quedaré a la espera.
Buena historia de aventuras en mundo alternativo al nuestro con magia, situado en plena guerra entre la Francia napoleónica y la Inglaterra del rey Jorge III. Desde luego dicha premisa es curiosa y provoca interés para querer adentrarse en la historia.
Me gusto más la trama en sí que los personajes en principio, ver cómo es ese mundo donde los barcos vuelan, la situación bélica, y luego la convivencia, pero a medida que avanza el libro, sobretodo con ese final, te hace querer saber que les va a pasar en el segundo libro (que han anunciado por fin el título y la sinopsis, y se ve muy muy interesante).
El ritmo de los acontecimientos me pareció adecuado y la escritura también. Es bastante ágil y detallada, sobretodo con la jerga naviera en general, el cual si no estamos familiarizados lo hace un poco difícil al principio, quizás, pero me gusta aprender también leyendo novelas.
En resumen, si te gustan las historias de aventuras de época, y la fantasía, dale una oportunidad.
Tengo unas ganas de leer la segunda parte que no puedo con ello. Me ha gustado todo. Tiene unos desarrollos de personajes geniales, todos son importantes y están muy bien construidos. La familia Fellows me encanta, me encanta Ellie, ya que es mi súper hija, y me gustan todos esos pequeños detalles que hacen del libro un buen libro. Se nota también que Ana es médico y que ha investigado a conciencia todo lo necesario sobre navegación, flotas de barcos y la propia construcción de estos barcos.
Y el final, ese final, esa convicción de X personaje. Es que no puedo esperar a leer la segunda parte.