Una explosión en un edificio que marca un antes y un después. Una novela sobre la posibilidad o no de rebobinar.
Un viernes de mayo, con visos de ser un día perfecto, se produce una explosión extraña en un edificio de Lyon. En uno de los pisos del inmueble, que queda reducido a escombros, vive un grupo de estudiantes de distintos países que esa noche celebraba una fiesta. Paul, alumno de Bellas Artes; Emma, perseguida por la tortuosa historia de su familia española; Luca, fascinado tanto por las matemáticas como por el ciclista Marco Pantani; e Ilka, una estudiante que dejó Berlín con solo su guitarra a cuestas, son los inquilinos de una vivienda muy frecuentada por los universitarios de la ciudad. En el domicilio vecino, también afectado por la explosión, reside una discreta familia marroquí, en apariencia bien integrada en la vida francesa.
La novela explora lo sucedido desde varios puntos de vista. A través de cinco narradores, víctimas y testigos, conocemos qué ocurrió esa noche de viernes, así como sus consecuencias a lo largo de los tres años siguientes, hasta cubrir con sus relatos cada ángulo muerto de la explosión.
Rewind indaga en la posibilidad o imposibilidad de rebobinar, en los fantasmas personales, en los golpes de azar, en la persona que al final no somos, en los secretos que deben o no deben contarse y en la capacidad de las personas para rehacerse cuando se rompen. La novela es una maniobra de espionaje de los mecanismos de la propia vida, que cambia sin avisar, gira, salta por los aires y te destruye sin que estés preparado: y de manera igual de incomprensible o más, si eso no acaba contigo, permite que te rehagas y que sigas adelante.
Juan Tallón Salgado, nacido en Vilardevós (Ourense) en 1975, es un periodista y escritor gallego.
Licenciado en Filosofía, trabaja en el campo del periodismo y la comunicación. Fue corresponsal del periódico La Región y después jefe de prensa de la Secretaría General de Emigración hasta 2008. Trabajó en la Cadena SER, en la revista Jot Down, y en El Progreso.
Participante en diferentes publicaciones colectivas, obtuvo con su primera novela el VI Premio Nicomedes Pastor Díaz.
En 2013 publica «El váter de Onetti» en castellano, al no encontrar editores que quisieran publicarlo en gallego, idioma en el que estaba escrito originalmente.
En 2018 publica su primera gran novela, «Salvaje Oeste», que ficciona el poder en la España del Siglo XXI.
En 2020 publica una nueva novela impregnada de su fino estilo literario, que titula «Rewind», a pesar de las dudas de sus editores con respecto al título.
Sus libros abundan en la metaliteratura y en la derrota.
Esta novela me ha parecido un ejercicio sublime de escritura y una obra de una delicadeza hermosísima. Cuenta la historia de unos universitarios que fallecen en una inquietante explosión sucedida en el piso de estudiantes que comparten y que, para ellos, era una especie de parnaso. A partir de este momento, se nos cuenta lo que este grave incidente supone en la vida de las personas (familiares, amigos…) que sobreviven a los muertos.
Aunque podría ser un melodrama social de manual, es una historia comedida, elegante y de gran profundidad en cuanto al análisis de los sentimientos que se exponen. Tallón decide, creo que conscientemente, que este libro que podría estar escrito con las tripas, se escriba con la cabeza. Y consigue una serie de relatos casi inconexos pero engarzados en los que se habla de relaciones familiares, de esperanzas, de amistad y de sueños frustrados.
Es un novelón. Está escrito de una manera hipnótica. Y trata muy bien una variedad enorme de temas muy complejos y actuales. La recomiendo al 100%.
Me ha gustado mucho, pero, tras darle algunas vueltas, he decidido calificarlo con tres estrellas en lugar de cuatro porque me decepcionó el lugar común al que acudió el autor con uno de los personajes, el padre de Emma. Me pareció un brochazo negro en mitad de un bello cuadro, un tachón en mitad de un folio bien escrito. Lástima, porque la novela habría sido redonda sin ese trazo grueso del final.
De la historia que cuenta Juan no puedo desvelar mucho porque además, como en casi todo lo que escribe Tallón, la historia es casi lo de menos. ¿Qué importa porqué estalló el edificio? ¿Qué más da si fue culpa de alguien? Lo que importa son las voces de los personajes que nos cuentan qué pasó, qué les pasó a ellos y en eso Tallón se ha superado porque consigue que cada voz sea distinta, esté completa, tenga una vida entera detrás y por eso, cuando pasas de una a otra (hay cinco en total) te quedas, por un momento, desubicado porque no quieres despedirte de ella, dejarla atrás, quieres seguir conociéndola. A algunas de las voces, además, les coges cariño y el salto a otra te cae casi como una bofetada, como si despertaras de un sueño sobresaltado y te sorprendiera encontrarte en tu propia habitación. El desconcierto dura poco y tras un par de párrafos entras otra vez en el pacto narrativo y vuelves a creerte esa nueva voz.
Rewind es una reflexión sobre como las desgracias reconstruyen el antes y el después de una vida. Las tragedias no solo cambian el futuro, lo suspenden, lo cancelan y cambian el pasado porque desde ese nuevo futuro inesperado, llegado por sorpresa, la interpretación del pasado se rehace por completo, casi como si viajaras en el tiempo para mirarlo de nuevo de una forma diferente: rewind. No sé si hay dos, tres o mil universos paralelos pero las desgracias, las tragedias, desdoblan tu pasado y desdoblan tu futuro, a partir del momento en el que ocurren transitas por un futuro que se vuelve totalmente inesperado mientras observas en paralelo el futuro que imaginaste que sería el tuyo antes de que la tragedia te golpeara. Y ocurre lo mismo con lo que ya viviste, rebobinas un nuevo pasado recorriendo la señales que quizá no viste venir y que te llevaban a la tragedia y dejas de vivir en el que efectivamente ocurrió. De eso va Rewind.
El libro está plagado de hallazgos, a veces creo que él también sabe que son hallazgos y se enamora de ellos y se gusta mucho y los acarrea para repertirlos mil veces y se le olvida que los repite o piensa que el lector no tiene memoria. Aún así, algunos me gustan mucho:
«A todos nos admiraba su nariz, capaz de inventar emanaciones sugerentísimas, que inclúian el olor a "televisión recién apagada" , " a ropa planchada y doblada" o a "botella de vino medio vacía". » «Su conversación en lugar de mantenerte en frente te envolvía» «Hacer las cosas por primera vez es uno de esos asombros fascinantes que en ocasiones depara la vida. Nada es igual al esplendor de los comienzos, la memoria fija cada uno de esos instantes, como si la vida pura y dura también se organizase en fotogramas, y cuando transcurre el tiempo hace que aún sientas la admiración y la extrañeza de todo lo que viviste tal o cual día»
He estado toda la semana con el corazón en un puño. Hacía tiempo que no sufría tanto y a la vez, aunque parezca inverosímil o contradictorio, solo quería continuar leyendo, como si de un acto masoca se tratara. Es lo primero que leo de Tallón y me ha encantado su manera de escribir y contar. Ha conseguido que quiera a esos seis de la Rue Romarin y que a la vez desee con todas mis fuerzas que no me cuente lo que me está contando. Me deja en esa duda permanente de qué hubiera sido de todo aquello si nada de todo esto hubiera pasado; y ya se sabe que vivir en un condicional es la peor de las torturas.
Esta novela es dura y sin embargo volvería a leerla una y otra vez porque a pesar de la oscuridad a la que nos somete nos muestra a personajes (en su mayoría), llenos de luz.
Pd: hay algo que me retumba desde hace días por la parte que me toca y es ¿cómo se sobrevive al arrebato de una pasión/vocación?
Un viernes. Una fiesta en un piso de Lyon. Una explosión. Un librazo.
Rewind es una novela corta, pero muy intensa a nivel de sentimientos. Me ha gustado cómo los diferentes narradores nos ofrecen su punto de vista poniendo sobre la mesa su pasado y su presente mientras juegan las cartas de su futuro de la mejor forma que saben… o que pueden… porque después de una catástrofe emocional de estas dimensiones cuesta mucho hablar de futuro.
Juan Tallón escribe tan bien que no dudaría en pulsar el botón de Rewind para volver a leer la novela por primera vez. Sé que me volvería a robar el corazón.
“Era un golpe de vida, y los golpes de vida mueven las cosas seguras, que siempre han sido de determinada manera, de su sitio original. La fortaleza de una persona se demuestra en su capacidad para, con paciencia, redimirse, devolver todo lo que se ha movido, y que es importante, a su lugar”.
Un viernes. Una fiesta en un piso de Lyon. Una explosión. Un librazo.
Me cae muy bien Juan Tallón en sus columnas y RRSS. Dicho esto:
La novela me ha parecido mala de dar vergüenza ajena. Lo siento, no entiendo las buenas reseñas. Hay libros que no me gustan pero pienso que es por mí, algún sesgo personal, mi cinismo con ciertos temas... éste no. A la pila de "Ni con un palo". Quiero leer algo más de Tallón ya para olvidar que es capaz de semejante despropósito lleno de clichés y símiles cutres. Ay, no. Anagrama, por qué.
Lo mejor del libro para mí es el título, Rewind, y lo que evoca, si se pudiera dar marcha atrás en determinados momentos de la vida y volver al minuto anterior a que ocurran determinadas cosas, ese famoso rebobinado de las antiguas cintas o casetes. Valoro enormemente el trabajo creador de J. Tallón, pero creo que aquí no ha funcionado casi nada.
La historia parece buena y hace un intento de transmitir el horror de un siniestro habiendo vidas jóvenes de por medio, así como la cadena de desastres o ramificación de vidas truncadas que conlleva, todo ello desde distintos puntos de vista, aunque no creo que lo logre. Usa para ello la voz de distintos narradores, y aunque no es lo más original del mundo, podía haberlo logrado, aunque el autor no creo que haya ido por el camino correcto.
La construcción de los personajes no acaban de resultar creíbles, al igual que el intento de recrear su entorno, parece un poco acelerado el dotar de personalidad y “alma” a tanto personaje ya desde las páginas iniciales, y continuando igual en el resto del relato, naciendo personajes de forma continua en cada capítulo. Recordemos que hay personajes de distintas nacionalidades (italianos, alemanes, franceses, además de españoles), sobre las cuales resulta imposible tener un conocimiento específico como para narrarlo en primera persona y que parezca veraz, y eso se nota.
Otro error de bulto, me parece que la mayoría de los personajes son meramente accesorios y no tienen continuidad en la historia, su función es la de poner en contexto y explicar la situación de los protagonistas iniciales. Nacen para morir (literariamente) en breve. Siendo esto así, el lector no muestra ningún interés por el devenir de ellos durante la novela, yo al menos así lo sentí. Estaba deseando avanzar y dejar de lado esos personajes y me parecía no acabar, alguna página la leí saltando párrafos. Menos interés se encuentra todavía cuando ya se sabe el resultado de los protagonistas casi desde el comienzo. Queda solo la pequeña duda del origen del siniestro, etc, pero aun así no logra captar la atención del lector y se hace largo.
El final me pareció una ocurrencia poco afortunada.
«A veces, todo lo que una persona inmensamente triste necesita es una pared contra la que derrumbarse».
En sus 209 páginas, «Rewind» refleja una verdad de la que no siempre somos conscientes: el dolor que conlleva la muerte no llega de esta, sino de la vida, que no siempre continúa tras la marcha de un ser querido.
A partir de esta idea, Juan Tallón ofrece cinco puntos de vista sobre un mismo acontecimiento que, en conjunto, funcionan a la perfección. Estos se complementan de forma natural y sencilla, permitiendo al lector construir un esquema mental en el que todas las piezas encajan.
Lo hace, además, con acierto, al apostar por la dosis justa de situaciones dramáticas —esos momentos son, sin duda, uno de los puntos fuertes del libro— a favor de un relato cotidiano que se basta de su premisa para lograr emocionar.
Así se podría resumir esta novela de Tallón; está bien, pero no hay que ser cursi. El argumento es interesante, la narración de cinco voces con sus matices está lograda pero en general el libro no me ha gustado mucho. Creo que se dan muchos detalles que no aportan nada, hay repeticiones que se hacen algo tediosas y algunas situaciones están muy forzadas (especialmente, en el primer capítulo).
Quitando varias frases, muy del estilo de Tallón, la novela se me ha hecho pesada.
Dijimos que sí porque era una palabra tan corta como no. ¿En su lugar pudimos haber dicho que no? Seguramente sí, pero nadie atinó.
La historia de una explosión en un piso de estudiantes de distintas nacionalidades de Lyon contada por varios personajes y desde varias perspectivas. Lo mejor que he leído en lo que va de año, pero con diferencia. "Si la vida era aleatoria, que lo fuese. Hay hechos que sólo admiten un número de vueltas de tuerca, y si les das más de la cuenta, empiezan a carcomerte y el pensamiento deriva en laberinto". El autor logra que cada personaje tenga su propia voz, que de verdad tengas varias versiones de lo que pasó antes, durante y después de la explosión. Es impresionante lo que transmite sobre la transitoriedad de nuestra existencia, el amor incondicional, la amistad y la sinrazón de los que son incapaces de vivir y dejar vivir a los demás. Y lo hace sin rabia, sin señalar a nadie. "A veces en la vida todo ocurre o deja de hacerlo por muy poco, ese poco puede ser un minuto, unos metros, un cambio de idea repentino. Y una insignificancia semejante te salva o te mata.". Inolvidable el relato de Gianna, dan ganas de achucharla fuertecito cuando acaba. Corred a leerlo pero YA.
Un edificio estalla y con el las vidas de quienes viven en este y de quienes han compartido su vida con ellos. "En un vulgar instante, todo lo que era normal despareció. Solo un instante antes de ese instante, a las 23:01 horas, pongamos, estaba en mitad de un día perfecto. Y de repente la vida se derramó sin solución, como el agua que no se puede devolver al vaso tras volcar."
Poco mas puedo contar de Rewind sin desvelar mas de lo necesario. Creo, sinceramente, que leerlo a ciegas es la mejor forma de adentrarse en esta historia que tan bien cuenta Juan Tallón. El autor se sirve de cinco voces diferentes, dedicando a cada una un capítulo, para contarnos qué paso y cómo lo que pasó suspendió sus vidas. Y aunque unas voces pueden conmoverte mas que otras (los periódicos no se leen por encima es uno de mis capítulos favoritos), ninguna te deja indiferente. Es mas, desearías conocer un poco mas de ese pasado que ahora añoran y cuestionan cada una de ellas, pero también de ese futuro que no será ya aquel que soñaron o ni se atrevieron a soñar.
"Las personas cambiamos. Cambiamos sin saberlo, a veces también cambiamos sin querer, cambiamos tras asegurar que no lo haremos, cambiamos poco a poco y cambiamos de repente, cambiamos porque nos empujan o porque nos equivocamos. Cambiamos para sobrevivir, cambiamos por egoísmo, siempre cambiamos..."
Rewind es uno de esos libros que creo puede gustar a un público muy amplio, un libro que recomendaré. La narrativa de Juan Tallón es sencilla y la idea de dar voz a cinco personajes diferentes, además de aportar dinamismo y puntos de vista diferentes sobre un mismo hecho, estructura la historia de forma que resulta muy fácil leerla.
Me ha gustado mucho, si, he fotografiado muchas de sus páginas para recoger después en mi libreta diferentes notas y citas, también, y sin embargo no puedo darle cinco estrellas. ¿Por qué? Porque ha ocurrido lo que odio que ocurra: que el último capítulo, en realidad las últimas páginas, me han chirriado un poco.
<<... todo se teñia de marrón. es el peor color que hay. infinitamente peor que el negro,que al menos sirve para vestir. pero ¿una camisa marrón, un traje marrón, un día marrón? >> . la rue romarin podría ser uno de esos puntos negros de la carretera. o un agujero negro en el espacio. protagonista y antagonista a la vez en #rewind la rue romarin es el tope de la correa del perro para que deje de tirar. porque la rue romarin tira de ti hasta que te asfixia. una vez que entras a la rue romarin saldrás, si es que lo consigues, despellejado por todos lados. de rue romarin se dice que era una calle condenada a desaparecer cuando los comerciantes cambiaron su ruta porque hay veces que los lugares como las personas se encuentran en el lugar equivocado. por ese motivo, a lo mejor, todo saltó por los aires. o simplemente tenía que ser así. sin más explicación. lo que ocurre es que nadie cuenta lo que pasa más allá del boom y resulta que lo peor, muchas veces, se encuentra a cientos de kilómetros del punto cero. como aquella noche del viernes siete de mayo cuando todo terminó. y empezó otra cosa parecida a la vida. . leer #REWIND es estar en una zozobra constante. es intentar pegar los trozos de una taza rota y que no se note el pegamento. es enfadarte hasta la rabia porque es imposible todo lo que va ocurriendo página tras página. es intentar acompañar a Silvia, a Gianna a Virginia... busqué la rue romarin en Google maps en un intento de (re) conciliarme con ella y ni por esas. porque hay algo hipnótico en esa calle que siempre vuelves a ella. como si todo el que pasó por el número uno de la rue romarin quedase marcado a fuego. . dividido en seis episodios de gran extensión cada uno de ellos recoge el punto de vista de lo que ocurrió el siete de mayo cuando la fiesta empezaba en el número uno de rue romarin a las once de la noche y continúa tres años después mientras Paul Mediot se recompone aún a riesgo de volverse a romper por donde se había cosido. y ahora escuchen closing time de Leonard Cohen y olviden, si pueden, a la rue romarin.
Increíble. No tengo palabras para describir todo lo que me ha hecho sentir este libro. Y creo que lo mejor es comenzarlo sin saber de qué trata, ya que sorprende irremediablemente. A partir de una gran tragedia, el autor va tejiendo una red de personajes e historias que giran en torno a él de manera maravillosa. Sin dejar escapar ni un detalle.
Una novela dura e intensa, pero a la vez, profunda y muy humana sobre la pérdida, el amor y el desamor y ese sentimiento de vacío que, a veces, nos acompaña toda la vida.
La vida se detiene un viernes de mayo en Lyon, el aire se hace denso y los minutos se estiran hasta doler. Estoy en el pasillo junto a uno de los estudiantes, escuchando la fiesta, el murmullo de los amigos, el desdén alegre de la juventud que todavía cree ser indestructible, y de repente el mundo se rompe. La explosión arranca risas, cuerpos y certezas, y quedo suspendida en el silencio que sigue, cada página me obliga a escuchar los latidos de quienes ya no están. Camino entre los escombros con los diferentes narradores, sus voces me atraviesan, me llevan a sus recuerdos, a sus pérdidas, a la manera en que cada uno intenta recomponerse sin renunciar a vivir. Siento el peso del vacío, pero también la fuerza de la memoria que se aferra a lo hermoso, a lo que permanece incluso cuando todo se ha ido: una guitarra, una maleta, un teléfono que no suena, un gesto que nadie recordará, y aun así cada detalle me habla, me toca, me habita. Vivir con ellos estas horas, estas semanas, estos años, me recuerda que la belleza sobrevive en los lugares más inesperados. Que los amigos, los sitios donde fuimos felices, los objetos que nos consuelan, las redes invisibles que nos sostienen, son lo que nos queda cuando el mundo se desploma. Que incluso en la pérdida hay luz, y que la tristeza puede ser blanca, limpia, como un destello que quema y consuela a la vez. Sigo sus pasos, sus recuerdos, sus silencios, y aprendo que la vida se abre paso siempre, aunque haya desaparecido para siempre lo que creíamos seguro. Que cada segundo cuenta, que la memoria selecciona y transforma, que la juventud se pierde y se recupera en la conciencia de lo que fue y de lo que queda. Rewind me deja vacía y plena, con el corazón abierto, con la certeza de que la vida se sostiene en la belleza que elegimos guardar y en el valor de seguir, aun cuando el mundo nos ha arrancado lo que más amábamos. Cierro la novela y aún siento la calle de Lyon bajo mis pies, la música apagada, la risa interrumpida, la respiración de quienes aprendieron a vivir de nuevo. Y me llevo conmigo la luz que surge de la tristeza, la claridad que queda después de todo, el milagro de seguir sintiendo en medio del desastre.
No sé cómo empezar esta reseña, creo que a la gran mayoría de los que han leído el libro, puede que no les guste, mi opinión sobre el. Y es que, esperaba muchísimo más de él, después de todas las valoraciones y críticas tan buenas que ha obtenido, yo solo puedo decir que es un libro más que trata el tema del duelo, desde la visión y sensación de cada una de las personas que han sufrido un gran "golpe"en su vida.
Para mí no es el libro del año, de nuevo debo decir que habla sobre un tema que no termina de cuajar en mi.
Está muy bien escrito, hay mucha frase para remarcar, y estructurado en diferentes personajes, con una apertura y cierre bueno. De ahí mis tres estrellas, no me he aburrido con el, pero no me ha sugerido no soltarlo desde que empecé su lectura, para ser no muy largo he tardado bastante en leerlo.
No sé muy bien la puntuación que debo darle a este libro. Por una parte me ha gustado mucho, ha sido interesante leer desde varios puntos de vista la aceptación de la tragedia y el camino que uno escoge para salir adelante. Ha sido bonito leer la historia de los 6 jóvenes felices, viviendo su vida de adultos siento todavía unos universitarios. El personaje de la quiosquera me ha parecido encantador y posiblemente el más cercano. Hay mucho melodrama, sí, pero no lo he sentido excesivamente lacrimógeno y para mi es un punto muy favorable. Por el contrario el autor, al casi término del libro, me ha dejado un poco descolocada, no esperaba eso en las últimas páginas y creo que entorpece el final coral que merecía esta historia.
4.5 Una explosión en el centro de la ciudad de Lyon desencadena la historia de este libro escrito por Juan Tallón. Una historia que te envuelve y te engancha desde el primer momento.
El autor, nos va contando los acontecimientos desde distintos puntos de vista: el de una de las victimas, algunos familiares, amigos, sanitarios.....Y todas estas aportaciones, nos dan una visión diferente de como cada persona asume y sobrelleva lo ocurrido.
Un suceso sombrío y horrible, que afecta a cada uno de una forma diferente, y desencadena un giro total de todas sus vidas.
Lo único que te pide esta historia es aquello que deberías permitirte con la vida: rendirte a ella y dejarte llevar.
En estas páginas se esconde un derrumbe que alcanza a cualquiera que se atreva a presenciarlo. Y así, sin comerlo ni beberlo y cuando ya es lo suficientemente tarde como para arrepentirse de haber comenzado su lectura, descubres que J. Tallón ha entretejido entre escombros un escenario del que, como lector, es prácticamente imposible salir indemne.
"A veces, todo lo que una persona inmensamente triste necesita es una pared contra la que derrumbarse."
Las realidades que discurren a raíz de la explosión son, en su mayoría, dolorosas, como corresponde tras un acontecimiento que deja heridos y muertos. Las desgracias se suceden y la vida ya no vuelve a ser igual. La imposibilidad de retornar al momento previo, a quienes eran todos los implicados antes del desastre, es el hilo argumental de Rewind y es el viaje emocional por el que el lector va a tener que pasar para descubrir las secuelas que es capaz de provocar el odio más recalcitrante.
"Yo no podía recordar ya cuándo había sido nuestro mejor momento, señal de que había quedado muy atrás, y desde entonces nos habíamos dedicado a agonizar de la forma más digna, infligiéndonos solo los daños necesarios."
El autor pretende, sobre todas las cosas, hacernos partícipes de la realidad de esos tres años a través de las vivencias de los narradores escogidos, deteniéndose en la exposición de sus emociones, mostrando las decisiones que toman y las que deciden no tomar, exponiendo las personas en las que se han convertido o que han decidido dejar de ser. Rewind indaga en todo ello, logrando un escáner de las diferentes reacciones tras una tragedia.
"... yo no estaba ya acostumbrada a una tristeza así, en la que algo que quieres te es arrebatado de modo violento. Recuerdo que cuando murieron mi padre y mi madre la tristeza fue limpia, lisa, sin la brutalidad de lo inesperado."
Leed este libro. Lo vais a sufrir, pero no sabréis cuánto lo necesitabais hasta que comencéis a sentirlo.
¿Alguna vez has querido volver en el tiempo y cambiar lo que hiciste? ¿Hay algún momento de tu vida que inevitablemente revives en tu cabeza una y otra vez? Estos sentimientos son los que persiguen a los protagonistas de “Rewind”. Un libro cortito pero que deja huella.
Lyon, un viernes cualquiera. Unos jóvenes universitarios internacionales se preparan para la celebración de una fiesta en su piso. Una súbita explosión acaba con todo.
“Rewind” afronta este suceso desde la perspectiva de diferentes personas: un superviviente, el padre de una víctima, la dueña del kiosko de enfrente, una sanitaria que acude al lugar de hechos… Así, cada capítulo, tiene un narrador y un punto de vista diferente que permite explorar un crisol de personalidades, formas de duelo, de enfrentarse al trauma, de seguir adelante o de no hacerlo.
Un libro ligero de leer pero con un peso emocional tremendo. Plasma de forma magistral como una desgracia no afecta únicamente a aquellos que la viven en primera persona, sino que cuenta con una ola expansiva que llega mucho más allá, marcando para siempre la vida de cientos de personas.
Una trama donde los personajes lo son todo, que se sumerge en algunas de las emociones más duras que pueden vivirse. Los cinco narradores, hablan poco de sí mismos y mucho de los demás, lo que nos permite componer perfectamente personajes profundos y bien creados a los que, realmente, nunca llegamos a conocer. ¡Es maravilloso!
En medio de tanto dolor, me encantó encontrar una oda a la amistad. A esa clase de fortísimo vínculo que es la amistad juvenil y que tan bien refleja, en mi opinión, la portada del libro. Ese momento de la vida donde te fusionas con tus amigos para formar algo que sientes indestructible.
En resumen, me ha encantado este libro pero me dejó con una enorme necesidad de un abrazo.
Un día como otro cualquiera, mientras unos jóvenes universitarios organizan una fiesta en su piso, hay una explosión en el edificio y todo termina de forma trágica. Así, en un segundo, su vida, la de sus familias, sus ilusiones y proyectos, su futuro, todo cambia. Y es a través de cinco voces diferentes como vamos conociendo esta historia, que nos habla de lo que pasó antes del fatal accidente y lo que sucedió a partir de entonces, de cómo se puede asimilar algo tan terrible e inesperado, del proceso de duelo, de amistad, de familias, de cómo comienzas tu vida otra vez de cero cuando ya nada es lo mismo...
Subrayé un montón de frases porque es que el libro no tiene desperdicio, y al terminarlo, según pasaban los días, cuanto más pensaba en él más me gustaba. Es de esos que te hacen reflexionar y dejan poso. Me ha gustado mucho todo en general, pero en especial esos 5 narradores, personas relacionadas con el suceso de una forma u otra, con sus voces tan diferentes y cada uno con su forma de pensar y de expresarse particular. Me parece que es algo muy difícil de hacer y que está súper conseguido.
No os cuento mucho más, solo que si podéis haceros con él lo leáis. Juan Tallón ha sido una gran sorpresa. Muy recomendable.
Es un libro interesante y la mar de melancólico. Un accidente contado desde varias voces. Fue divertido para mí ir descubriendo la relación que tenía quien hablaba en ese momento con lo sucedido. De pronto esperaba que me dijeran algo distinto en cada voz, quería que más secretos se develaran, pero la verdad es que la vida es así, no siempre esconde detrás de una crisis, sorpresas o enigmas trascendentales.
Me gusta la facilidad del autor para tomar diferentes personalidades.
La última voz puede gustar a algunos o chocar a otros. A mi me gusta. Me lleva al inicio y querer volverlo a empezar. O me choca. Sobra. No sé.
Las estrellas que restó no es por él, es por mi. Tardé mucho en leerlo y me enfrié un poco.
Una novela que aparece publicada justo en el momento en que muchos estamos rebobinando nuestra vida ante la posibilidad de morir infectados por un virus invisible. Pero en lugar de ser angustiante resulta ser una lectura conmovedora. Aunque la historia parte de un acontecimiento terrible, la decisión del autor de que el narrador delegue en distintos personajes con diversos puntos de vista la función de contar esa funesta historia y todas esas otras historias (tristes, hermosas, felices, violentas) que giran alrededor de ella, nos obliga a reflexionar sobre las personas que tendrán la responsabilidad de reconstruir los imaginarios colectivos e individuales de esta pandemia, de qué forma contaremos o será contada nuestra propia historia y cómo sobreviviremos a todo esto.
Novela inquietante que te mantiene alerta y con sensaciones incómodas. Muy bien escrita, el estilo es sencillo a la hora de relatar los matices de lo cotidiano. Las historias están muy bien articuladas en torno a un acontecimiento traumático. He echado de menos mejor caracterización en las distintas voces, exceptuando la voz de la quiosquera, las demás se me han hecho muy homogéneas, podía ver al autor en todas.
He quedado impresionada con la narración y la forma de contar acontecimientos de es este autor. Duro , cruel,realista y explícito nos habla de un acontecimiento que cambiará la vida de los protagonistas y los daños colaterales que trae cualquier desgracia. He llorado mucho, me desgarraban los hechos y su particular forma de hacer símiles. Es mejor leer el libro sin saber nada, pero sí hay que ir preparado para sufrir.
Curioso libro para leer en estos tiempos de incertidumbre y encierro. Me ha arrastrado la forma de escribir de Tallon y esas reflexiones sobre el sentido de la vida, las relaciones, el carpe diem... El último capítulo pega un pequeño bajoncillo, casi parece que lo ha escrito otra persona o el autor en un momento de vida diferente pero en general me ha encantado
Narrado por cinco voces conoceremos cómo afectó la explosión de un edificio la vida del único sobreviviente, asi como la de los familiares y amigos de las víctimas. Un libro sobre la pérdida y los estragos que se viven después de la tragedia. Muy bueno.
Una terrible historia desde cinco perspectivas distintas, cuatro personas que narran lo vivido y lo que podría haber sido. Una estupenda novela con un estilo en el que deslumbran ocasionales fogonazos de lirismo. Muy recomendable.