Poques veus tenen tanta autoritat per parlar de feminisme i identitat com Najat El Hachmi. Més enllà de la seva condició d’immigrant i de filla de família musulmana marroquina, el seu món narratiu és un món de dones. Amb aquest coneixement de primera mà, s’ha format una opinió sobre el que suposa ser feminista avui dia. Per això ha escrit aquest assaig, per exposar el seu punt de vista i denunciar les múltiples trampes i formes de discriminació que pateixen les dones.
La seva mirada, a més, s’enriqueix amb les particularitats amb què es troben les dones immigrades a Europa, que experimenten la següent paradoxa: viuen en una societat moderna i democràtica, on la igualtat de drets és una realitat legal i on existeix una consciència feminista creixent, i, en canvi, a les “filles” de procedència migratòria musulmana encara els costa treure la veu a l’esfera pública per denunciar el masclisme concret en el qual creixen.
At the age of 8, Najat El Hachmi immigrated with her family to Catalonia, Spain. She studied Arab literature at the University of Barcelona. She began writing when she was twelve years old and has continued ever since, first as entertainment, and later as a means to express concerns or to reflect and re-create her own reality, in the (at least) two cultures to which she belongs. Her first book, Jo també sóc catalana (I am also Catalan, 2004), was strictly autobiographical, dealing with the issue of identity, and the growth of her sense of belonging to her new country. In 2008, she won one of the most prestigious award in Catalan letters, the Ramon Llull prize, for her novel L'últim patriarca (The Last Patriarch).
Me he bebido rápidamente este polémico librito. Najat El Hachmi es una mujer que nació en Marruecos pero se crió en Cataluña. Autora de numerosos libros de ficción, en este ensayo hace una crítica al libre uso del pañuelo y al feminismo islámico. Para ella, no podemos asociar la identidad árabe con la musulmana. No podemos comparar el pelo afro con el pañuelo, porque el pelo es algo anatómico y el velo una imposición de la religión para tapar a las mujeres. Najat critica fuertemente a la izquierda que pretende ser laica solo con las de aquí, con las occidentales. ¿Nos está llevando el relativismo cultural a respetar aspecto de otras religiones que nunca toleraríamos en la nuestra? Para Najat es obvio que sí y no le queda ninguna duda de que el feminismo será laico o no será.
Impresionante lo claro que habla esta mujer y la razón que tiene. Mi cabeza ha explotado casi literalmente. Este libro me lo encontré de casualidad en Storytel y doy gracias por ello, porque es increíblemente necesario. Si podéis, escuchad el audiolibro, narrado por la autora, porque el sentimiento y fuerza que pone a sus palabras no es normal (nada más empezar, se me saltaron las lágrimas). MUY recomendado.
Si una religión ya lleva incorporada desde su base la discriminación hacia la mitad de la humanidad -¿qué relgión no la lleva?-, ¿por qué no añadir normas inventadas por los hombres contemporáneos y hacerlas pasar por ancestrales?
Najat El Hachmi me ha dejado sin palabras con su manifiesto feminista.
Llama la atención la sororidad que impera en el texto. La autora busca la reconciliación con las mujeres blancas occidentales y destaca el poder subversivo de aquellas mujeres que, aún sin ser parte de la religión, apelan contra el islamismo. El Hachmi consolida al patriarcado como el verdadero enemigo opresor de la mujer musulmana y busca revertir la narrativa facista que circunvala al feminismo occidental.
Najat El Hachmi define al pañuelo como un pequeño instrumento de sujeción, símbolo del auge del islamismo, sea o no consciente de ello la mujer que lo lleva. Lo refiere como una herramienta que opone a la libertad de pensamiento y a la práctica individual basada en la propia consciencia que se enfrenta y lucha contra todos los estigmas en nombre de una pureza ficcional al estilo de los supremacistas.
La autora cuestiona a la mujer musulmana feminista que decide usar el pañuelo, fomentando un prudente cuestionamiento sobre el género: “¿Por qué debes ocultar tu cabello, pero tu hermano no debe hacerlo?¿Por qué ellos no deben exhibir su identidad allí donde van? Porque ellos son hombres y tú no. Porque ellos son los que impusieron el deber de encubrirnos para ser consideradas dignas.”
Sin duda alguna, Siempre han Hablado por Nosotras de Najat El Hachmi es un manifiesto que revierte las narrativas convencionales y pone a prueba la construcción feminista con respecto al islam.
Desde un principio la autora no quiere ni oír hablar de distintos feminismos, ya que defiende la idea de que el feminismo islámico no tiene porqué ser diferente a otros feminismos. De hecho, desde su propia experiencia nos cuenta que ella siempre ha leído a feministas y se ha sentido identificada, dando igual la nacionalidad de estas, sus creencias religiosas o su color de piel. Ella, como mujer atea, también ha vivido la experiencia de ser musulmana, y tiene mucho que contar.
Por ello, Najat el Hachmi, nos habla del machismo que ha sufrido y ha visto a su alrededor desde siempre, en un país supuestamente moderno pero con raíces profundamente arraigadas a la religión islámica. Pero, al venir a vivir a Europa, la cosa no cambió demasiado.
Una de las ideas más interesantes que presenta en su ensayo es sobre el feminismo musulmán: ella defiende la idea de un feminismo mundial, general, que parta de la base de que todas somos iguales a los hombres, y buscar los mismos derechos para todas. Pero ella dice que las musulmanas feministas advierten de que el Islam es una religión feminista y que el Corán es también un texto feminista. Así, exponen que en la época en la que se escribió, en el siglo VII después de Cristo, el Corán era feminista porque consiguió cambios como que las mujeres heredaran igual que los hombres o que no se enterraran a niñas vivas. Gracias Mahoma, gracias Dios. La autora recuerda a su vez que el feminismo es un movimiento muy posterior y que aboga por la igualdad entre hombres y mujeres, y no por una simple mejora en la vida de estas.
Como ya he adelantado antes, la autora también habla de un feminismo global, y desecha los feminismos que ha ido surgiendo últimamente. El objetivo es la igualdad, pero si comenzamos a diferenciarnos entre nosotras, nunca la lograremos. De nada sirve que luchemos separadas por nuestros propios beneficios, y lo más acertado es sin duda luchar unidas por derechos para todas. Así, feminismos como el islámico, el gitano, el negro, no tienen cabida, ya que debemos mantenernos unidas para conseguir derechos para absolutamente todas las mujeres del mundo.
La autora denuncia no solo a los racistas, sino a la izquierda que deja que el Islam siga haciendo lo que le viene en gana con las mujeres, por un miedo a ser tratados de racistas que no respetan otras culturas. Najat el Hachmi opina que el dejar que las mujeres musulmanas sigan teniendo que llevar pañuelo implica que se siga opinando y mandando sobre el cuerpo de la mujer, y no es un simple respeto a otra religión. Sigue insistiendo en que quiere derechos iguales para todas y que las mujeres musulmanas no deben conformarse con mejorar un poco su vida, sino con llegar a tener los mismos derechos que las mujeres de otras religiones, o ateas, agnósticas…
Este ensayo tiene muchas más reflexiones que harán que veas las cosas desde otro punto de vista, del de la mujer que ha vivido el machismo y el racismo a la vez, y que no se conforma con poco. Creo que es una lectura muy constructiva e interesante, de la que sacar muchas ideas y reflexiones importantes.
"Despierten de una vez, señoras y señores de izquierdas, racistas de ultraderecha, feministas inclusivas y jóvenes activistas: el islam es, en su conjunto, un sistema de dominación machista, una de las raíces más profundas del malestar que hemos vivido las mujeres que provenimos de tierras musulmanas. No hay nada que leer, nada que interpretar. No pertenecemos a ninguna tribu, a ninguna comunidad, no lograrán ustedes que volvamos tras la cortina del patio para defender una esencia inventada para justificar la absurda discriminación que sufrimos. Ahora que hemos tenido acceso al conocimiento, no tenemos intención de conformarnos con una libertad acotada, heredada del polvo antiguo de los viejos textos, limitada por las fronteras del nosotros o atrincherada en contra del rechazo. Es demasiado tarde: ahora que sabemos que existe, sólo queremos la libertad absoluta".
No inventen, señorías de la posmoizquierda, no hay nada feminista en defender el velo. Valiente, clara y directa, Najat El Hachmi os lo explica en este libro que habla sobre feminismo, islamismo e identidad. “I can't believe I still have to protest this shit”.
Este libro me ha encantado, la verdad es que no esperaba la temática de la que va. Imaginaba que sería un libro sobre feminismo, pero en realidad es una disección concienzuda del control del islam sobre las mujeres con el beneplácito de la izquierda y el feminismo más buenista. Explica con gran detalle como la falta de criterio de la interseccionalidad alinea a quienes pretenden la inclusión con los fundamentalistas más misóginos y extremistas. Me parece una lectura muy rápida, interesante y con la que se aprende mucho. Me ha hecho reflexionar mucho.
Una más de esas cientos de lecturas que añaden una gotita más a lo que podemos saber sobre feminismo. En este caso, desde la voz de una feminista de origen musulman, que habla desde su propia experiencia. Trata temas complicados, de esos en los que el feminismo o los feminismos no acaba de ponerse de acuerdo. Yo todavía no he encontrado mi propia opinión sobre determinadas cuestiones, pero sin duda este tipo de lecturas colaboran a conocer otros puntos de vista, lo cual nunca viene mal. Muchas cuestiones que aquí se cuentan me eran totalmente ajenas y me alegra poder añadirlas a mis conocimiento del mundo, para poco a poco generarme mi propia conciencia feminista.
Yo misma luché durante años para obtener lo que más me ha servido para alimentarme como persona, para cultivar con conciencia plena el ejercicio de mi libertad, para dotarme de los instrumentos necesarios que me permitieran defenderme con uñas y dientes de los mecanismos alienantes que querían convertirme en una ciudadana de segunda. El instrumento de la educación. El más poderoso de todos, el más revolucionario. Por eso nos limitaron el derecho a educarnos, a acceder al conocimiento, al pensamiento, a las ideas que no coinciden con la tradición que nos transmiten. Es una verdad obvia y muy repetida, pero sigue estando vigente: sin educación no hay libertad.
Un libro de feminismo desde el punto de vista de una mujer ex-musulmana, criada y educada en una de las religiones más peligrosas y misóginas que existen.
Siempre había querido saber que opinaba del feminismo una mujer que haya vivido está religión.
Además me gusto bastante que defiende al movimiento como uno solo y que no reniega del "feminisnmo blanco occidental por ser más privilegiado" todo lo contrario, reconoce todas las luchas, las abraza, agradece y las apolla.
Primer contacto con Najat El Hachmi pero no el último. Un ensayo con otro punto de vista, uno muy interesante y polémico. Aún así, El Hachmi no se corta un pelo. MUY RRCOMENDADO.
Un ensayo corto pero muy lúcido, tuve la suerte de escucharla en directo y me encantó lo claro y conciso que habla la autora. Es un texto que debe leerse en la etapa escolar, tener un conocimiento mucho más amplio de aquello que se necesita saber y conocer es fundamental. Ya es difícil para una mujer hacerse oír, y el feminismo lucha por conseguirlo, pero en un grandísimo porcentaje se ha olvidado de aquellas mujeres que pertenecen a religiones donde por el simple hecho de ser mujer no se te considera ni ciudadano. Najat nos hace partícipe de sus experiencias, de como se ha sentido y como ha luchado por tener su lugar, por encontrar su camino dentro de un mundo que desde la cuna te dice que por el simple hecho de ser mujer no tienes derechos, ni vestir como quieres, ni mucho menos pensar o estudiar. El velo, el imperdible como elemento fijador del mismo, como símbolo del auge del islamismo, y como se utiliza por las nuevas corrientes "feministas" islámicas que están auspiciados por el patriarcado religioso que es el Islam. Revelador del uso de la sociedad occidental de las mujeres musulmanas, de las izquierdas, perpetuando el colonialismo, bajo el yugo patriarcal.
Sí, es necesario abolir los sistemas patriarcales en todas sus formas y no se puede supeditar esta lucha a la de las particularidades étnicas como bien lo argumenta Najat.
Lo que me hizo confrontar este manifiesto fue el eurocentrismo en el que se sostiene y la presunción de que Europa Occidental es la sociedad que nos concede las libertades que tanto anhelamos. Asimismo, me pareció triste y preocupante el desprecio por la interseccionalidad declarado por la autora y su argumento de que el feminismo "es sólo uno". Dicho argumento la lleva a mirar de forma acrítica el problema del colonialismo en las luchas feministas.
Me quedo con el cuestionamiento al sistema patriarcal islámico, empatizo con su historia de violencia religiosa, pero no animo de ninguna forma sus posiciones que atacan la necesidad impostergable de feminismos diversos
Simplemente increíble. Este libro nos habla desde una perspectiva de mujer musulmana y como la sociedad la ha tratado y cómo ha crecido en ella. Creo que trata temas MUY interesantes y que es necesario reflexionar sobre ellos. Sin duda, ha hecho que cambie mi punto de vista sobre algunas situaciones, y eso es algo que yo valoro mucho en un libro. El poder de alguien de hacerte reflexionar e incluso cambiar tu punto de vista dándote argumentos, es de las cosas más valiosas que existen! Ya que a veces no es fácil cambiar creencias ya establecidas. Un libro feminista que TODAS (y todos obvio también) deberíamos leer al menos una vez en la vida.
Mi primer, pero no último acercamiento al Feminismo Islámico. En tiempos en los que parece más importante importar luchas que revindicarlas, voces como las de Najat El Hachmi son más necesarias que nunca.
Molt interessant, i sens dubte molt necessari per revisionar-nos a nosaltres mateixes i ser capaces de separar conceptes i perdre la por a no ser tingudes per feministes o d'esquerres.
Este libro me ha parecido muy interesante porque nos da una visión del feminismo desde el punto de vista de una mujer que fue criada en la religión musulmana (de la cual se ha desligado, lo que ha significado para ella ser rechazada por su comunidad y su familia).
Sobre todo, la autora me ha hecho pensar mucho y replantearme ciertas cosas, pero no es algo que quiera desmenuzar por aquí porque no tengo una opinión totalmente formada.
Sin embargo, hay que recordar que esta es la experiencia de una sola persona que, además, nació en un país particularmente machista (y dictatorial) como es Marruecos: no hay una perspectiva más amplia.
Tras leerlo, tuve una conversación con una amiga que también se lo leyó; charlamos sobre feminismo, la izquierda y el Islam. Si son temas que te interesan, dale una oportunidad (yo lo escuché en audiolibro en Storytel. Además, el libro está narrado por la autora, lo que le da un plus).
Que bueno es que los libros te lleven a lugares un poco incomodos, en los que te sientes interpelada, sientes que se tambalean algunas ideas, valores o incluso creencias que tenías (y puede que hasta estuvieras orgullosa de ellas). Por eso mismo, porque te interpelan; cuestionan, hacen que actives la autocrítica ...
La conclusión a la que llego, a una de las que llego al menos; es que la construcción de espacios de lugares con derechos para todas las personas en todos los lugares, en especial para las mujeres, son responsabilidad de todas, y que si bien lo fácil es ocultarnos en el argumento de que no me toca porque no es mi cultura, no son mis creencias, no lo puedo entender ... no hace más que el sistema que nos quiere enfrentadas, sumisas, tranquilitas ... siga existiendo.
He escuchado el audiolibro (narrado por la propia autora) y me voy a comprar el libro en físico, porque quiero que forme parte de mi biblioteca. Me ha encantado, es de esos libros que amplían tu perspectiva y tu forma de ver el mundo.
Es el primer libro que me leo de este estilo y siendo yo una persona bastante ignorante y con una opinión poco formada sobre el tema, me ha parecido que es un libro que dice cosas muy importantes!!!! Seguiremos leyendo a ésta y a otras autoras para seguir formándonos
Tipico libro que tras leerlo quieres recomendárselo a todo el mundo y que llegue a cuanta más gente posible, encantada de haberlo leído. Otro recomendado dentro de 12 libros por 12 amigas. Muchas gracias
Me ha gustado mucho. Aunque ya era consciente de que las religiones son misóginas, me ha parecido interesante el enfoque de la autora que muestra que ahora que nos quieren vender lo contrario, el islamismo como feminista. La autora cuestiona la deriva relativista de la izquierda que acaba pareciéndose el fundamentalismo más extremo. Me ha parecido interesante leer la propia vivencia de la autora, que es la de muchas otras mujeres. Además, es cortito y muy fácil de leer. Para alguien que no tenga ni idea de esta cuestión yo creo que es perfecto.
SIEMPRE HAN HABLADO POR NOSOTRAS *Lectura feminista necesaria* 3.4⭐️
"Ahora que hemos tenido acceso al conocimiento, no tenemos intención de conformarnos con una libertad acotada, heredada del polvo antiguo de los viejos textos, limitada por las fronteras del nosotros o atrincherada en contra del rechazo. Es demasiado tarde: ahora que sabemos que existe, solo queremos la libertad absoluta."
Desde que entendí el feminismo y decidí abrazarlo como parte de mis principios como persona, todo se siente más real en mi vida.