Una pequeña biografía contundente y educativa sobre la vida del Sabio, dirigida a enlazar los aspectos históricos de su vida con la labor cultural y literaria que dejó como legado durante su reinado. Es plausible el interés de Sanín por la investigación de la literatura española en esta perspectiva biografíca que remarca el legado del rey Alfonso X para la consolidación del castellano como lengua académica, además de vernacula, en españa. Pasando la mitad del libro, encontramos la reflexión íntima de la autora sobre la figura del rey: la de la búsqueda obsesiva y fallida por alcanzar la corona del imperio que deja tras de sí el significado de la sabiduría, la cual no es más que el proceso de continuidad de un proyecto social, cultural y literario que una vida puede dejar a su paso, esperando ser retomado por las generaciones venideras. Creo que esta la fuerza especial del libro, pues aúnque Sanín mantiene un lenguaje formal, no esconde la conveniencia de realizar esta biografía para descubrir el paso de la literatura alfonsí que dialoga aún con la de nuestros días. Así, el legado de su obra evidencia que la literatura crea un espacio donde se eterniza a sí misma y hace del tiempo una cosa distinta. Quedo contento con la estructura brillante y audaz con la que Sanín construyó el escrito, que es bastante versátil. Lamentablemente en la última página de la narración, hay un error de imprenta sobre la fecha del deceso del rey, pues marca su muerte en 1283, y no en 1284.