Vic se muda a Madrid dispuesto a ser feliz haciendo lo que realmente le gusta, el único modo en el que cree que se debe vivir. Ara coge cada noche su guitarra y canta sus canciones de concierto en concierto; la música lo es todo para ella y solo se entiende a sí misma cuando suenan unos acordes.
De Logroño o de su pasado, ambos buscan huir.
La vida puede ser un ascenso infinito y una caída libre, dos personas que conectan sin querer o un remedio inesperado a lo inevitable. La vida puede ser un «para siempre» o solamente «1996».
Si bien lo tenía todo para gustarme y conmoverme el libro no ha sido para mí, por eso he decidido no poner puntuación y que cada uno decida si leerlo o no, porque ya sabéis que para gustos colores y lo que a mí no me ha gustado a otro le puede enamorar. Y es que la historia es intensa y bonita, de esas historias de amor intimistas que roban el corazón al lector pero amíi me ha dejado fría por varios motivos. Primero por la pluma del autor, es sumamente poética, de esas repletas de detalles, frases profundas y prosa delicada y a mí este tipo de narración no me llega, me parece demasiado recargada y siempre que leo un libro de este estilo me deja indiferente. Tampoco he congeniado con la historia de amor, porque me ha parecido que todo pasaba demasiado rápido y a mí me gustan las historias románticas que van poco a poco y a fuego lento y aquí es todo demasiado extremo, se aman enseguida, confían en el otro en segundos y me ha parecido una relación un poco tóxica, ambos se hacían daño y se buscaban a pesar de que eran conscientes de que no lo hacían bien. Así que podéis suponer que los personajes tampoco han sido santo de mi devoción, ella demasiado reservada, él muy cargante y los secundarios se quedan en segundo plano sin llegar a conocerlos bien.
La chica de las mariposas es una historia dura e intimista con una narración poética que le da el punto distintivo.
La prosa de Javier parece poesía. Subrayaría tantísimas frases que <3 Se nota que es músico, además. Tiene muchísima influencia en lo que escribe y en la forma de narrar. La mayoría de canciones que nombraba resonaban en mí con nostalgia.
Acabo esta lectura con el corazón encogido. Iba preparada para lo duro que iba a ser leer ciertas partes, pero aún así han escocido. Pero visibilizar ciertos temas como puede ser el suicidio o la depresión es lo que causa, malestar. Están ahí para que intentemos llegar a comprenderlos y para sentar las bases en nuestra mente de que esto existe, que es real, y que podemos intentar ayudar.
La ambientación de Madrid de los 90 me ha encantado. Ir al pasado, sin tanta tecnología, ha sido como recalibrar mis recuerdos, sacarlos del baúl y darles saturación.
La chica de las mariposas no es un libro para mí, pero al que he caído sucumbida por la preciosidad de portada, edición y título. Me ha costado mucho terminarlo no por lo que cuenta, sino porque la narración se me hacía muy pesada. Es de esas veces en las que no conecto con el narrador y ya se me hace todo cuesta arriba.
Tiene partes muy bien escritas y el final me ha llegado como una puñalada, pero el inicio es muy lento y los personajes (menos Ara) me daban lo mismo.
No es un libro para mí, pero estoy segura que a otras personas les gustará mucho más.
No sé que idea tenía con este libro, pero para nada se acerca a lo que hay dentro. Es muy duro, toca temas que me han llegado y uf. Que sí, que he leído libros donde tratan la depresión y el suicidio, pero la prosa de Javier ha hecho que todo fuese más intenso. No sé como decirlo. A pesar de ser un libro juvenil, si me lo encontrase en la sección adulta, no me sorprendería. Para empezar los personajes no son adolescentes, pasan de los 20 e incluso (creo recordar) que el protagonista tiene 26. Así que, de una forma u otra la perspectiva cambia. Y repito, no le resto importancia a la literatura juvenil que hable sobre estos temas, al contrario. Solo digo que el foco que le da Javier, es más "maduro" o al menos su forma de narrarlo. Tiene una prosa muy bonita, a veces puede parecer "cargante"o que se va por las ramas, pero es fácil de leer y hay reflexiones muy, pero que muy interesantes.
La historia se centra en Víctor, un chico que, al romper con su pareja, dejó su ciudad para empezar una nueva vida estudiando en Madrid. Hasta el punto que conoció a Ara, una muchacha con muchos misterios. La premisa puede ser atrayente o no, pero vale la pena leerla. Al menos para ver todo a ojos de Víctor y lo que ocurre en su cabeza y su alrededor.
Al principio me costó un poquito. No soy partidaria de las "obsesiones amorosas" que, a pesar de que ocurren, siempre se me hacen extrañas. Pero entendí que esta historia lo necesitaba. No quiero centrarme en detalles, solo diré que comprendí a Victor: puede caerte mal, o quererle darle un capón, es muy testarudo y orgulloso pero eso forma parte de sus miedos, de lo inseguro que se muestra ante la situación que ha vivido y la nueva que le aparece sin ni siquiera pedirlo. En cambio, a Ara, me costó más entenderla al principio, al estar descrita desde la perspectiva de Víctor, era como inconexa. Pero es comprensible, Víctor al principio no sabía entenderla o no lograba descifrarla. Y bueno, no hablaré más de Ara, es mejor leer la historia.
A la mitad de la novela me flojeó un poco, no sé explicar bien bien por qué, pero tenía una sensación extraña, como que avanzaba pero a la vez no, un poco parado. Pero luego fluyó de nuevo.
No quiero centrarme en más detalles, solo diré que este libro duele, no sé si soy yo, que soy más sensible, pero no encontré el atisbo ese de "esperanzador" que me gusta en las novelas. Que sí, lo tiene, lo hay de cara al final, pero tiene partes muy serias y duras que eso hizo pasarlo mal.
De todas formas, agradezco que estos temas se traten, porque son muy importantes.
"Demasiado eternos fuimos para perdernos. Demasiado gigantes somos para olvidarnos."
Vic se muda a Madrid dispuesto a ser feliz haciendo lo que realmente le gusta, el único modo en el que cree que se debe vivir. Ara coge cada noche su guitarra y canta sus canciones de concierto en concierto; la música lo es todo para ella y solo se entiende a sí misma cuando suenan unos acordes. De Logroño o de su pasado, ambos buscan huir. La vida puede ser un ascenso infinito y una caída libre, dos personas que conectan sin querer o un remedio inesperado a lo inevitable. La vida puede ser un «para siempre» o solamente «1996».
Esperábamos que este libro nos gustase pero lo que no esperábamos fue que nos marcase tanto como lo ha hecho. Le hemos puesto muchísimos posits, porque tiene un montón de frases y reflexiones que nos gustaron o que llamaron nuestra atención. Este libro habla de muchísimas cosas, de la familia, de la gente que dejamos atrás pero que de alguna manera siguen formando parte de nuestra vida, de la amistad, de buscar nuestro camino, de rompernos... Ha habido momentos en los que nos lo ha hecho pasar tan mal, que nos vemos obligadas a bajarle un poco la nota, porque realmente sentimos que en algunas partes nos ahogaba. En definitiva es un libro que recomendamos mucho, que es duro, pero que merece la pena. Eso sí, se tratan temas sensibles y ya la propia editorial recomienda leerlo con cuidado. Un detalle que nos ha encantado es que al final del libro vienen dos teléfonos a los que podemos llamar si estamos pasando por un mal momento o necesitamos ayuda.
Este libro es como la droga. Sabes que te va a destruir, pero no puedes parar de consumirla. La pluma es como leer poesía, los personajes rápidamente forman parte de tu rutina, y la historia es tan devastadora pero adicta, que hasta que no llegas al final, no puedes volver a la normalidad.
Este libro no me ha gustado demasiado. No ha logrado engancharme en absoluto, lo he visto muy negativo (sé lo que es la depresión y sé que es negativa, pero es muy explícito y puede ser bastante TW porque es que es muy gráfico) y no sé, no me ha gustado mucho. Hay libros que tratan la depresión muchísimo mejor, con más respeto y sin recrearse tanto en el morbo. Además, el tema de la obsesión de Vic por Ara tan repentinamente no me convenció para nada y es algo muy tóxico. No lo recomiendo, la verdad. El final lo arregla un poco y hace que el libro mejore, pero no creo que merezca tanto la pena como para leerlo. La historia es una carta que le escribe el protagonista a Ara. Vic es el protagonista. Huye a Madrid tras haberla liado mucho con María, su ex. Allí estudia filología inglesa. Un día conoce a Ara y se obsesiona muchísimo con ella. Empiezan a tener una relación, pero desde la toxicidad máxima. Todo acaba realmente fatal. Ambos tienen muchas cargas, pasados muy complejos (ella sobre todo)...
Antes de comenzar esta reseña quiero decir que «La chica de las mariposas» es un libro que cuenta una historia muy dura, es muy emocional y muy real, por lo que es muy fácil empatizar con los protagonistas. No suelo leer realismo, pero esta historia me llamaba la atención y decidí darle una oportunidad. Por un lado, me arrepiento, pero por otro no. Se que puede sonar confuso, pero lo voy a explicar a continuación.
Javier Martínez Bañuls, el autor, tiene una forma de escribir algo recargada para mi gusto, creo que «decora» demasiado todo lo que describe y hay momentos en los que esto se hace un poco pesado. En mi caso he leído este libro combinado con otro y no he notado tanto esto, pero si es cierto que la recta final me la leí del tirón y ahí sí que ese recargo en las descripciones te pasa factura. Por otro lado, es bonito, porque si lees este libro poco a poco agradeces que se pare tanto a describir sentimientos y sensaciones. Creo que este libro hay que leerlo poco a poco, para poder disfrutarlo.
En lo que a la historia se refiere, como he comentado al principio, es muy dura, mucho más de lo que pensaba. Me asusté un poco al ver el aviso al comienzo del libro, y ahora puedo decir que incluso se me hace un poco light teniendo en cuenta lo que sucede en el interior. La historia me ha dejado algo tocada. Terminé el libro hace unos días y he escrito esta reseña a ratos, para poder expresar bien todo lo que me ha hecho sentir, que ha sido mucho. No voy a desvelar nada de la trama, pero he de decir que va aumentando en intensidad, lo que hace que te enganches y necesites saber que sucede a continuación.
Normalmente os hago un análisis de los personajes principales del libro, pero en este caso solo me voy a quedar con una de ellos: Ara. Ara es este libro en su plenitud, esta chica me conquistó desde su primera aparición y provocó que necesitara saber más y más de ella. He conectado muchísimo con ella, como hacía tiempo que no conectaba con un personaje, y sentía en mis propias carnes lo que ella estaba viviendo. No sé, Ara es maravillosa y creedme cuando os digo que, aunque el libro es duro en general, merece la pena darle una oportunidad para conocer a esta chica. Su música. Su vida. Creo que Javier ha creado un personaje maravilloso que te llega al corazón desde que aparece por primera vez. En mi caso personal sentía la imperante necesidad de abrazarla, de ayudarla y de que fuera ella misma en su plenitud.
Lo cierto es que Ara ha hecho que quisiera seguir leyendo este libro, y creo que Vic, el narrador de esta historia, no la entendió jamás. Él se obsesiono con ella, con la idea que tenía de ella y no la pudo disfrutar como se merecía. Vic se obsesiona con Ara y había momentos en que me agobiaba un poco que estuviera tan encima de ella y que fuera egoísta en muchos aspectos anteponiendo sus sentimientos. Si bien es cierto que con el paso de las páginas mejora un poco, creo que ese poso de egoísmo por su parte nunca terminó de irse del todo.
Cómo veis este libro ha tenido muchos claroscuros para mí, ya que por un lado Ara me ha marcado muchísimo y su historia me va a acompañar mucho mucho tiempo, pero por otro me ha generado rechazo por cómo se tratan algunos temas. Desde aquí os animo a que le deis una oportunidad a esta historia, Ara merece ser leída y que su historia llegue a todos los corazones que sea posible.
Este libro te cuenta la historia de un joven que decide mudarse a Madrid para estudiar filosofía y conoce a una chica. Esta, ha tenido problemas en el pasado y no lo ha pasado muy bien. Ambos jóvenes se van conociendo mejor a lo largo de la historia y se van ayudando mutuamente. Esta novela, en mi opinión, está muy bien redactada y consigue llevarte a los sitios donde ocurre la historia y transportarte a su época. Sin duda una de las mejores que me he leído.
Creo que nunca había disfrutando tanto leyendo un libro que sabía que me iba a destrozar, pero siempre en el buen sentido de la palabra. Tiene un mensaje detrás que es muy importante y que no puedo hablar de él porque sería hacer spoiler, pero espero que si os planteáis leer este libro lleguéis a una conclusión parecida a la mía.
"La chica de las mariposas" es un buen drama de esos que te destruyen, pero como soy muy fan del drama (y de eso aquí hay un montón), he disfrutado con la destrucción que genera leer este libro. Estamos ante un viaje catártico; un filo de cuchillo clavado directamente en el corazón que Javier ha sabido pulir para que sintamos cada milímetro del puñal. Espero que le deis una oportunidad a Ara y a Vic, porque la merecen.
Es un libro duro e intenso, muy muy intenso. Está escrito con una pluma preciosa (aunque muchas veces este estilo se cuela tanto en los diálogos que los hace bastante forzados y poco creíbles) y tiene frases que te hacen daño y te curan al mismo tiempo. Creo que es una muy buena lectura para quienes disfruten con este tipo de novelas; puede que justo aquí esté el problema. El libro me ha gustado, pero (tal vez porque no suelo leer drama) no he terminado de conectar con él. He sentido que no era una novela para mí, aunque tenga pocas cosas negativas que decir sobre ella.
Hoy os traigo un libro que calificaría como muy especial. Un libro que nos cuenta la historia de Vic, un chico que se muda a Madrid en busca de una nueva vida y que, en ese rumbo, conoce a Ara, una chica muy especial, que ha tenido una vida muy complicada.
En este caso, no os puedo contar mucho más sobre lo que trata el libro porque os desvelaría toda la esencia de la historia, pero si os puedo adelantar que es una historia que trata temas delicados y sensibles, por lo que es una novela que hay que leer con cuidado.
En este sentido, debo decir que tengo sentimientos encontrados. La historia me ha gustado, pero no la trama en sí. Lo que más me ha gustado de la historia, ha sido un personaje, Ara. Es cierto, que al principio no la entendía, pero de eso trata este libro, de entenderla y recorrer el libro de su mano, conocerla, entender por qué y qué ha causado que sea así. Es un personaje excelente, muy bien construido y ha sido un placer ir descubriéndola poco a poco.
En cuanto a lo negativo, destaco a Vic. Vic no es un mal personaje ni me ha disgustado en gran medido, pero considero que en muchos momentos ha teñido actitudes muy tóxicas hacia Ara y me han ido chirriando a lo largo del libro, pero también me gustaría destacar, que él mismo reconoce que las tuvo y que no fue la forma adecuada de tratar ciertos aspectos.
Por otro lado, el autor escribe muy bien, pero siento que la prosa que ha usado, a veces, aportaba cierta pesadez a la historia.
En definitiva, estamos ante un libro muy especial, que trata temas bastante delicados. En mi opinión, es un libro de sentimientos, que os recomiendo mucho.
Lo primero que me llamó la atención, cuando pedí el libro, fue que tenía banda sonora. Pero no una banda sonora cualquiera. No es una simple playlist de Spotify fácilmente hecha con un batiburrillo de canciones que encajan entre sí con la historia. No. También incluye canciones originales proporcionadas directamente del puño y voz del propio autor.
La historia se centra en Vic, un chaval que abandona Logroño para instalarse en Madrid. Totalmente solo, dejando toda su vida atrás, con todo lo que eso conlleva. La soledad lo acompaña hasta que conoce a Pedro y Martín, sus compañeros de vida y aventura. Aunque Martín vibra en un tono distinto a Vic y Pedro, el trío se las ingenia para salir por las noches a despejar la mente. En una de esas noches, aparece Ara, una chica que toca la guitarra todas las noches en un bar.
Al principio, Vic me parecía insufrible. Una de esas personas intensitas que aguantas porque es tu amigo, o que huyes de ella si apenas la conoces. Pero según va avanzando el libro vemos como va manejando sus sentimientos y pensamientos. Creo que he llegado hasta a quererlo. Por otra parte tenemos a Ara, un fantasma viviente lleno de dolor y tristeza. En ella también vemos una evolución, aunque yo la he sentido más como una montaña de altos y bajos. Básicamente nos metemos en sus vidas.
Al principio me costó bastante leerlo. Avanzaba lentamente y Vic no ayudaba mucho. La obsesión enfermiza que tenía con Ara me producía escalofríos. Y aún hoy Vic sigue sin entender absolutamente a Ara, ni se le acerca. Ella, además de luchar contra sus propios demonios, contra sí misma prácticamente, debe lidiar con él. Poco a poco se aligera un poco, hasta romperte por dentro como nunca lo ha hecho un libro conmigo. La historia de Vic y Ara va a quedar marcada a fuego dentro de mí durante mucho tiempo.
Se tratan temas que, bajo mi punto de vista, están muy invisibilizados y necesitan ser vistos. El suicidio, la depresión, el consumo de drogas como vía de escape... Son cosas que existen, están ahí y hay muchísima gente luchando contra ello todos los días. El autor ha sabido visualizarlo de la manera más dura y real.
En conclusión, es un libro duro y real que te rompe desde dentro, haciendo estallar todas las emociones que ellos sienten, en ti mismo. Es un baño de realidad ambientado en los 90 muy necesario. Un golpe de realidad que todos necesitamos sentir alguna vez. Con un inicio largo y tedioso de leer, pero que merece mucho la pena.
La chica de las mariposas no es la historia que te esperas inicialmente. No es una historia de amor cualquiera, sino una que a su vez trata y profundiza en temas bastante duros.
Una de las cosas que más me gusta sobre este libro, por no decir la que más, es la pluma del autor. Su estilo de escritura es muy poético, muy bonito y es algo que he disfrutado durante todo el libro. Además, es un estilo bastante acertado para la dureza de los temas que trata la novela, porque lo hace de una manera muy delicada y respetuosa. Otro punto a favor, es la playlist de Spotify y las canciones que nos acompañan a lo largo de la novela.
Personalmente, el personaje principal no me gustaba demasiado y creo que es la razón principal por la que le doy la puntuación que le doy a la novela. A veces se me hace muy intenso y no me gustan ciertas actitudes y reacciones que tiene hacia Ara. Cuando no estaba con Ara, con su abuela o estaba solo en general, se me hacía un poco cuesta arriba. Pero como he dicho, es algo que no me ha gustado de manera personal, lo que no hace al personaje de Vic ni malo ni bueno, simplemente lo hace más humano. No todos podemos llover a gusto de otros.
En general, me llevo de esta novela a Ara y su historia, su prosa poética y maravillosa, la música que nos acompaña a lo largo de la novela y un buen sabor de boca por lo temas tan difíciles que trata y la manera tan respetuosa y delicada que tiene de hacerlo.
No sé muy bien qué decir sobre este libro. Acabo de terminarlo y aún me caen las lágrimas por las mejillas. Presiento que será una noche larga e incluso que voy a estar con esta historia en la cabeza durante días, semanas, meses, que cuando parezca que ya se está olvidada, algo me haga recordar y lo voy a agradecer. Eso es lo que hacen tus libros favoritos: siempre están ahí. Decir que este libro deja huella es quedarme corta. Decir que es pura perfección es poco. Este libro es algo que se te queda clavado en el corazón, que te destroza, pero te da esperanzas, que te enseña la valiosa lección de que a veces pierdes, pero sigues, pasas página y continúas escribiendo. ¿Alguna pega? ¿Algún pero? Ninguno. Desde la primera página hasta la última, todo es perfecto, todo está escrito de una forma que ya quisieran muchos escritores conocidos. Es envidiable la capacidad de Javier para hacerte sentir con cada palabra, con cada una de ellas. Es increíble, de verdad. El mundo entero necesita leer esta historia, necesita llorar como estoy llorando yo ahora, necesita sentir este vacío ahora que ha terminado, pero también necesita mirar a las estrellas, al amanecer, a las luces de la ciudad... Leed este libro, leed esta historia, hacedme caso, se convertirá en parte de vosotros.
La historia empieza con Vic, un chico que huye de su ciudad para cambiar de vida, de aires, pero solo consigue encerrarse más en sí mismo y añorar lo que ha dejado atrás, a María, hasta que conoce a Ara. El autor te envuelve con su pluma en un ambiente de música, miradas, palabras que esconden hambre de amar, hambre de vivir, de superar el pasado, hambre de olvidar.
“Porque Dios, el universo o lo que sea, no ha creado un momento mejor que ese, cuando dos personas que se quieren se dan cuenta de que el sentimiento es mutuo y lo demuestran; se besan, se comen y se callan los silencios a besos”
Esta historia está contada en un estilo cercano a la prosa poética, que si sois amantes de ella tanto como yo, os encantará. Todo esto sumado a la experiencia musical que supone el libro me ha dejado con los sentimientos a flor de piel.
“Nos recreamos en aquello que duele como si nos gustase”
Es una historia dura, que trata temas emocionales que junto con la prosa del autor hace que sea fácil empatizar con los protagonistas.
¡Increíble! ¡Fantástico! ¡Precioso! 🥺🥰 He de admitir que no sólo me ha encantado por la prosa del autor, ni la historia en sí, que también obviamente. Pero ha llegado un punto, desde ese que pasa lo que pasa, que me ha recordado a algo, a alguien, y me ha ayudado a entender el porqué, o que quizá nunca ha habido un porqué. ¡Gracias al autor por escribir esta historia! ¡Gracias a la editorial por publicarla!
Un libro muy especial que he tenido que leer poco a poco por todo lo que ocurre entre sus páginas... Es una historia que se te queda metida hasta el fondo y te hace sentir tantas y tantas cosas... Es una novela que me ha roto un poco mucho el corazoncito hablando de temas como la depresión, la perdida, el suicidio, la superación, la lucha... Sin duda, aunque me haya hecho sufrir muchísimo, la he disfrutado y se ha quedado con un pedacito de mi corazón.
La chica de las mariposas cuenta la historia de Vic, un chico de Logroño que se muda a Madrid para superar una ruptura complicada y comenzar a estudiar lo que él quiere.
Es en ese pub de Madrid de 1996 donde conoce a una joven cantante, Ara, que cambiará su vida para siempre.
Ara es una chica de veintiún años que tiene un pasado muy duro tras ella, pero que, gracias a su guitarra, y sus canciones, consigue evadirse del mundo.
Lo que más me ha gustado ha sido la trama de Ara, ya que trata un tema muy importante. En mi opinión está bien llevado. Obviamente, hablar de este libro sin contar spoilers es muy complicado y esta reseña va a ser muy criptica.
Los capítulos son muy entretenidos. Aunque, para mí, la intensidad en la que hablaban los personajes, me ha resultado un poco tediosa. Sin embargo, la manera en la que está narrada, es lo que más me ha creado curiosidad. Más bien, querer saber el por qué es lo que me ha dejado más enganchada a la trama.
Como curiosidad, diré que me he ido haciendo teorías del porqué de ese punto de vista y, por desgracia para mí, lo he adivinado. Eso ha hecho que el plot twist, o el momento en el que debería de haberme impactado, no ha sido para tanto y me ha dejado un poco vacía.
El final me ha parecido el perfecto para esta historia. De verdad que me gustaría añadir qué es lo que más me ha gustado, pero, como digo, sería dar más información de la necesaria para adentrarse en esta historia.
En resumen, La chica de las mariposas es una novela dura, con un trasfondo muy importante en la sociedad actual. Con capítulos narrados de una manera original, que crean interés y adicción a la historia. Con un final acorde al libro.
Puedo decir sin duda que no me esperaba todo lo que pasa en este libro y mucho menos que tratara un tema tan serio con la realidad que merece y la dureza que se presenta para muchas personas. No es un libro fácil de digerir, no es sólo una historia de amor. Habla de lo duro que es la pérdida y el suicidio para las personas que se quedan aquí. De la idealización de enamorarse de una persona rota y del mito de ser el héroe que la recomponga.
No le he puesto más nota porque el narrador principal, Vic, me resultó un poco cargante e intensito de más. Y por algunos fallitos tontos, por ejemplo cómo retrata el alzheimer.
Pero sigo pensando que este tipo de libros con la cruda realidad son necesarios, no todo es bonito ni esperanzador y hay que aprender a vivir con la tragedia. Además el estilo de Javi escribiendo es una preciosidad, hay párrafos enteros que son poesía. Y las canciones que ha creado para ambientar toda la novela son geniales.
Se ha convertido en uno de esos libros que voy a recomendar hasta la saciedad.
La chica de las mariposas nos presenta una historia que estaría catalogada dentro de los géneros de romance, contemporánea y drama. Es un libro que mezcla estos géneros de forma sutil, siguiendo un hilo argumental muy bueno y sin ningún detalle que desentone.
Javier Martínez Bañuls nos traslada al Madrid de finales de los noventa, con una historia de amor dura pero realista en muchos casos. Es de ese tipo de historias de amor que se te clavan en el corazón y no te sueltan desde la primera página. Unido a esta historia de amor tan dura y cruda, nos encontramos esa parte dramática que acompaña al dolor y frustraciones que sienten nuestros protagonistas. Todo esto unido al género contemporáneo, ya que se nos muestra a la perfección como era Madrid en esos años y como se movían los estudiantes por esa época.
Al principio del libro nos encontramos con un aviso de contenido, en el cual se nos advierte de que leeremos escenas duras como: drogas, relaciones un tanto tóxicas, el dolor de la perdida, el suicido, etc. Es por esto que Roomie Ediciones nos advierte que no es un libro para todo el mundo, porque puede herir la sensibilidad de muchas personas. Cogí este libro con el corazón un poco encogido, no porque me lo estuviera leyendo obligada, si no más bien porque sabía que sería una historia que se quedaría conmigo para siempre. Y efectivamente, tres días después puedo decir que es de ese tipo de historias que me acompañará toda la vida.
Dejando a un lado el género de este libro, quiero hablar de la pluma del autor. Me ha encantado, y puedo decir que hasta fascinado, la forma de narrar el autor. Tiene una manera de contar las cosas, con un toque poético que te atrapa. La historia es una carta que escribe nuestro protagonista Vic sobre sus vivencias desde finales del 95 a finales del 97. A pesar de estar narrado en pasado, el autor hace alusiones de su presente y te atrapa, no sé como lo consigue pero parece que te está contando la historia a ti mismo.
Mientras leía esta historia tuve la sensación de estar abriendo la caja de Pandora de Vic, descubriendo sus pensamientos más puros y a la vez más oscuros. La forma de narrar de Javier es una auténtica maravilla, no puedo decir otra cosa. Además tiene unas frases, unas reflexiones tan buenas, duras y realistas que se te acaban clavando en el corazón. En algunas ocasiones tenía que parar de leer para asimilar lo que se me estaba mostrando, porque no miento cuando digo que se trata de una historia muy bonita pero muy triste.
En cuanto a la trama, como he mencionado anteriormente, nos encontramos con una trama romántica rodeada de tragedia, dolor e incertidumbre sobre el futuro de nuestros protagonistas. Esta trama encierra muchas enseñanzas y situaciones que pasan en la vida real, es por esto que creo que debe leerse con calma y entender todo lo que se nos muestra.
A mi, en especial, me ha enseñado que algunas veces amar no es el mejor sentimiento porque puede conllevar pensamientos de dependencia, toxicidad y evasión de la realidad. Amar es un sentimiento puro, pero que se corrompe muy rápido si no es tratado de la forma correcta. Todo este tipo de fases son mostradas en el libro con tacto pero con realismo.
Además nos muestra las consecuencias de la pérdida de las personas que queremos, el dolor que trae esta pérdida si no es tratada y enfrentada de una forma sana. El dolor es uno de los peores sentimientos que puede vivir el ser humano y cada persona se enfrenta de una forma distinta. En este libro vemos mucho dolor y es por esto se me ha quedado clavado en el corazón, porque es un sentimiento muy duro.
También nos muestra la importancia de querernos y entendernos a nosotros mismos, antes que intentar hacerlo con los demás. No podemos ayudar o querer a otras personas si no lo hacemos con nosotros mismos. Tenemos que derrotar a nuestros demonios y cuando lo hayamos hecho, podremos entender, en menor o mayor medida, los demonios de los demás.
Por último, pero no menos importante, se nos muestra el valor de la amistad y la familia. Como las buenas relaciones y el cariño que estas traen, pueden representar ese pilar fundamental en momentos de adversidad. Las personas que quieren de verdad, ya sean familia de sangre o no, son aquellas que estarán siempre para ti.
Este libro está hecho para entender todas las fases por las que pasan muchas personas después de que el mundo los haya “abandonado”. Nos muestra que algunas veces la vida no es tan fácil como pensamos, que no todo se puede solucionar con palabras y lo necesaria que es la ayuda en ciertos casos.
En cuanto a los personajes, tengo que decir que a pesar de sus fallos y defectos Vic y Ara son personajes que se van a quedar conmigo siempre, porque son reales. Nos presentan la vida tal y como es, dulce pero agria a su vez, bonita pero oscura. Son personajes tan reales, con tantas cosas por aprender y con tantas lecciones aprendidas antes de tiempo, que te acaban llegando al corazón. No me imagino a otros protagonistas u otra forma de actuar porque, para mi, han sido los personajes perfectos para esta trama.
En conclusión, es una trama dura pero que creo que es muy necesaria, porque la vida no es de color de rosa todo el rato. Es un libro que recomiendo a todo el mundo, porque es necesario conocer a estos personajes y su historia. Espero que le deis una oportunidad, porque se merece todo el amor del mundo.
Me sorprendió bastante. Encontré una historia bastante llamativa en bastantes sentidos y unos personajes muy logrados y complejos. Lo recomiendo sin duda.
Mi primera impresión al leer el argumento y ver la portada del libro fue que "La chica de las mariposas" era una novela juvenil en la que dos personajes se enamoran y comparten reflexiones y experiencias pasadas por agua, sin más sorpresas. Sin embargo me llevé una grata sorpresa cuando descubrí que era mucho más que eso y que los personajes estaban llenos de vida y marcados por sí mismos, por sus propios juicios.
Antes de nada quiero hablar brevemente de los personajes principales:
Vic es un chico de 26 años con una personalidad sensible, solitaria y taciturda. Desde el inicio de la novela Vic ya nos abre las puertas a sus pensamientos y nos relata toda su historia con Ara, a quien amaba, respectaba y ayudaba a partes iguales. Aun así, es un personaje que sufre y empatiza mucho con las vivencias de aquellos que les importa, por eso mismo vive la historia con Ara como sí estuviese en una montaña rusa; subiendo y bajando constantemente.
Ara es una chica que ha vivido en la tristeza casi toda su vida, lo que la convierte en una persona cautelosa, solitaria y desconfiada. Cuando conoce a Vic su primera intención es apartarse de él, pero poco a poco se va dando cuenta de que él es más importante de lo que pensaba y que le hace sentirse segura.
Es un personaje que lleva una gran mochila a sus espaldas y la música es la única que le ayuda a cerrar los ojos y dejar de pensar en el gran peso. Vic sabrá entender sus silencios, sus miradas vacías y sus actos, al igual que Ara sabrá entender su preocupación hacia ella, su cercanía y sus palabras.
Por otro lado, Vic nos contará la historia a modo de carta, rememorando desde el último día en Logroño hasta el acontecimiento que supuso un punto y aparte en su vida. De ahí que no podamos conocer a Ara tan profundamente.
Cambiando de punto, me ha gustado mucho la pluma del autor por la combinación de sensibilidad que transmiten sus personajes y por la naturalidad con la que relata toda la historia. Además de ello, durante toda la novela podemos percibir una evolución en Vic, lo que ayuda a que la historia evolucione a buen ritmo, manteniendo esas subidas y bajadas que sufre el personaje, pero que son necesarias para que aprenda y mejore.
En otras palabras, el autor ha narrado la historia con un toque de sensibilidad e intensidad que me ha atrapado desde la primera página y que me ha sorprendido con cada nuevo capítulo sobre nuestros personajes y su historia.
Para terminar me gustaría comentar todos los extras que tiene la novela y que la hacen verdaderamente especial: que todos los capítulos estén en orden cronológico por mes y año, la playlist que nos acompañará a lo largo de toda la historia y las múltiples ilustraciones que están escondidas en su interior. Todos estos detalles y extras me han gustado muchísimo porque, a mi parecer, hacen que la historia sea más amena y cercana.
La recomiendo porque es una novela intensa y emotiva que nos hace viajar entre las calles de Madrid y ser espectadores de una relación romántica que tiene dos caras. Los personajes tiene trasfondo y evolucionan con la novela, dándole ese toque natural y cercano. Además de que la pluma del autor es magnifica por narrar con tanta sensibilidad y calma.
Pese a no ser un género literario que acostumbro a leer, en ningún momento pensé en dejarlo a la mitad (como si he hecho con otros libros del mismo género). Lo que más me costó es la forma en la que está escrito, un poco recargado para mi gusto y con un aire de sadboy, sadgirl que a veces me parecía lejano a la realidad. Dentro de la historia hay muchos arcos de situaciones (es decir descubres que a una persona le ha pasado X y luego que además Y y luego que además Z) si que me hubiera a lo mejor gustado más que se hubieran centrado más en unos arcos en vez de que hubiera tantos.
Lo mejor, pese a ello, son algunos de los arcos (por ejemplo el de la abuela de la protagonista) que se ve el cariño con el que está escrito. Pese a tocar algunos temas duros está siempre escrito desde el respeto y sin morbosidad, algo que se agradece mucho.
Además de el argumento y la forma de escribir cabe destacar los detalles que tiene, cosas como tener una play list en Spotify de las canciones que se van mencionando en el libro son detalles que me parecen preciosos y que le dan un plus en cuanto el cariño al detalle.
En general se podría decir que me parece un libro bueno dentro de su género, pero es un género que no acaba de llenarme totalmente. Por eso le doy un 3/5.
Como último apunte creo que sí que una cuarta o quinta novela del escritor puede ser maravillosa, en cuanto a que note como le faltan pulir muchas cosas para encontrar un estilo definido en su literatura, veía diferentes influencia (no sé si reales o que las percibí yo) de diferentes autores que juntas hacía que no acabase de conectar del todo, pero se ve que tiene muy buena base y que si sigue podría llegar a escribir dentro del mismo género libros que (para mí) sean 5 estrellas pese al género
Antes de empezar la reseña tengo que decir que solo recomiendo leer este libro si no sois sensibles ante temas como el suicidio. Ahora sí comencemos.
No quiero enrrollarme mucho, respecto a la trama, es una trama muy simple pero muy bien llevada. Sobre todo me ha gustado mucho el punto de vista, se narraba en primera persona sobre los hechos que el protagonista vive en el pasado y no tiene ningún problema en admitir sus errores, estupidez o lo tóxica que a veces fue la relación con el otro personaje principal.
Esto me lleva a decir que aunque no compartí las opiniones ni realmente muchos rasgos de personalidad con el protagonista, Vic, no me molestó ni me irritó demasiado. Sobre la otra protagonista, Ara, me gustó mucho como personaje en sí, pero merece tanto la pena que la conozcáis vosotros mismos que no diré nada sobre ella. Eso sí, los personajes secundarios: UNA MARAVILLA
También hay que destacar la prosa del autor que se vuelve más poética cada párrafo que avanzas, sin ser un poema parecía atraparte en versos tan dulces como amargos. El final lo ves desde el principio, y el autor realmente no intenta ocultártelo en ningún momento y aun así, acaba impactándote.
Si estáis buscando una novela romántica, dramática y que podáis devorar en un día La chica de las mariposas es perfecta para ello y para provocar mariposas en tu estómago también.
Esta novela definitivamente no ha sido para mi. No me ha gustado nada la forma que ha tenido la historia de tratar temas tan importantes y graves como la depresión y el luto, ya que lo hace con muy poco cuidado y lo mezcla con una historia de amor que se justifica desde el principio como "un amor a primera vista" y que está plagada de conductas muy egoístas y desde mi punto de vista muy tóxicas por parte del protagonista. Lo único que si destaco es que la ambientación está muy bien lograda y que al inicio de la novela sí que me parecía interesante que se plantease las dudas e inseguridades que puede tener una persona joven que no sabe muy bien que camino escoger, pero es algo que se desvanece en cuanto se introduce la trama "romántica" , que para mí más bien es una obsesión irracional por parte del prota. Considero que aprendo de todas las lecturas, incluso de las que no me gustan, aunque es una pena porque la idea inicial me parecía muy interesante. También comentar que a pesar de tratar temas fuertes no se hace aviso concreto de estos al principio de la novela, algo que considero que puede llegar a resultar dañino para algunas de las personas lectoras.
Me estaba planteando si darle las 5 estrellas porque la primera mitad se me hizo un poco pesada, con demasiadas cosas que no comprendía, que me chirriaban. El protagonista me parecía entre estúpido e imbécil.
Claro que luego te das cuenta de que todo esto es a posta. A partir de la mitad, empieza a mejorar drásticamente. Y el final... El final es una montaña rusa de emociones. He reído y he llorado mucho con este libro. Tengo el corazón encogido mientras escribo esto.
Leedlo. Leedlo, y que os encoja el corazón a vosotros también. Porque sí, tenía que pasar. Y me alegro mucho de que este libro haya pasado por mis manos.
Y creo que es importante el mensaje que transmite. Y que le puede hacer muy bien leerlo a ciertas personas que ven que no hay más salida; porque siempre hay gente ahí para curarte las alas y que puedas alzar de nuevo el vuelo. Así que leedlo. Leedlo y dejad que os transmita. Y luego recomendádselo al resto del mundo, para que lo lea, y les transmita. Porque este libro transmite mucho.
Perdonad mis incoherencias, pero es que sigo llorando.
La historia de Ara y Vic no es lo que nadie espera que sea una historia de amor. Precisamente ese es el mayor atractivo de su romance. Creo que estamos muy acostumbradas a leer novelas románticas en las que todo sale bien, en las que el amor lo vence todo y "arregla" a las personas que la conforman como si fuera la medicina que necesitan. La realidad es que dos personas rotas no pueden arreglarse entre sí y en la novela de Javier descubrimos que el amor no hace milagros, aunque en ocasiones nos regale momentos inolvidables.
Durante la lectura me ha acompañado una contradicción que me impide darle más puntuación a la novela. No he conseguido conectar con la pluma del autor porque me ha resultado recargada y un poco forzada y me he encontrado constantemente imprecisiones en el vocabulario escogido. Con esto último me refiero a esas ocasiones en las que encontramos una palabra en el texto, pero sabemos que, en realidad, lo que quiere decir es otra cosa diferente (por ejemplo, intercambiar en lugar de intercalar). Este tipo de detalles me han sacado de la lectura en más de una ocasión, impidiendo una fluidez que valoro mucho cuando disfruto de un libro.
Sin embargo, aunque no me convence el estilo del autor, creo que una de las mejores decisiones que ha tomado ha sido la voz narradora que ha elegido porque, la de Vic, es una voz muy potente. Verlo todo desde su perspectiva, mietras le cuenta a Ara la historia que compartieron, ha sido muy intenso y realista. La forma de actuar de Ara va desvelando poco a poco lo que estaba sucediendo en su interior, pero el lector lo ve siempre como si fuera Vic y eso ayuda a empatizar y conectar con el narrador protagonista.
Ahora bien, creo que el libro tiene muchas otras cosas positivas. Por un lado, el argumento está muy bien tratado. El autor nos va dejando pistas hábilmente sobre lo que está por llegar, aumentando la intriga y creando una curiosidad constante en el lector. Sabe crear espectativas dosificando la información que da. Desde el primer momento me enganché a los personajes y a su historia. Creo que las personalidades de los protagonistas están trabajadas de una manera muy pulcra y eso crea una coherencia en sus acciones y en el desarrollo de su historia en común. Javier nos va dejando miguitas de pan sobre el pasado de Vic y Ara para que no podamos dejar de leer.
Debo decir que una de las cosas que más me llamaban de este libro es que la trama se desarrolla en el curso del año 1996 en Madrid y tenía muchas ganas de meterme de lleno en la época en la que nací. Me ha encantado la ambientación y creo que se han cuidado mucho los pequeños detalles que hacen que sea realista lo que se cuenta: las llamadas de teléfono, la vida en pesetas, las cartas...
La llorera del final me ha demostrado que había conectado mucho con los personajes y con la historia. Reitero que esta historia de amor es realista y cercana, y admiro la forma de plantearla porque no presenta las actitudes como algo a imitar, sino como una reacción humana de dos corazones hechos trizas que no saben cuidarse y terminan por hacerse daño. La relación de Vic y Ara está empañada desde las primeras páginas y muestra como, por mucho que dos personas se quieran, no todos los romances son de algodón de azúcar. Las escenas entre ambos son abrumadoramente intensas, como suele suceder cuando dos personas empiezan a conocerse.
Tiene frases preciosas, aunque opino que resaltarían más si el tono general de la novela fuera más austero y preciso. "No se descansa de respirar a una persona inhalando a otra" o "Me doliste, pero fui feliz. Es curioso darse cuenta de que, a veces, la muerte da vida y que en lo más oscuro puede haber luz" son algunos ejemplos. Por último, os recuerdo que tiene un aviso de contenido que debéis leer antes de decidiros a darle una oportunidad.
Vic se muda a Madrid dispuesto a ser feliz haciendo lo que realmente le gusta, el único modo en el que cree que se debe vivir. Ara coge cada noche su guitarra y canta sus canciones de concierto en concierto; la música lo es todo para ella y solo se entiende a sí misma cuando suenan unos acordes. De Logroño o de su pasado, ambos buscan huir. La vida puede ser un ascenso infinito y una caída libre, dos personas que conectan sin querer o un remedio inesperado a lo inevitable. La vida puede ser un “para siempre” o solamente “1996”.
Un primer aviso para todo al que le haya gustado la sinopsis de la obra es que toca temas un poco sensibles, por lo que puede no ser un libro para todo el mundo. Si bien esto es cierto, éstos son tratados de forma muy realista, tanto que hace que duela un poco. Porque este libro duele, sobre todo conforme avanzas en la lectura, pero al mismo tiempo te engancha y te hace sonreír.
Vic y Ara son dos personajes atormentados que se pasan toda la obra buscándose a sí mismos. A pesar de que en ocasiones el tono llega a pecar de ser demasiado dramático para mi gusto, en general la narración llega a reflejar muy bien el mundo interior de ambos, especialmente de Vic, que es el narrador, pero también de Ara, a la que parece que Vic llega a comprender más de lo que él mismo cree.
La verdad es que el libro ha sido una gran sorpresa. Si bien en algunos momentos peca de excesos, en general la narrativa de Javier Martínez es muy agradable y engancha mucho. Antes de que te des cuenta, estás sumergido/a en la mente de Vic y no eres capaz de parar de leer. Una obra que no es para todo el mundo y que duele mucho, pero que también se disfruta muchísimo.