aquí me acuclillo delante del altar de mi pasión, enciendo áticos, basureros, neumáticos, y todo lo que es inflamable en la ciudad. Maldigo al dios de la inutilidad. Levanto el puño, gruño, no vacilo mucho, quemo la ciudad, mi vida, mi amor para ti. ¿Cómo algo tan poderoso puede ser en vano? Vengaré a todos quienes aman en vano. Me embriagaré en venganza. La sangre, la viruela, la peste bubónica no son demasiado malas para el dios de los momentos perdidos. Que acerca las líneas entre sí en un bello ángulo, y después decide caprichoso: Ah, no mejor paralelos. Odio la geometría euclidiana. Odio al dios de los paralelos con su obsesión por el infinito. Primer humo, chispas, lenguas. Desde mi altura me levanto, alzo los brazos, triunfo: la ciudad está en llamas
HORS TEXTE de Odile Kennel Traducción de Pablo Jofré Editorial Los Perros Románticos, 2020
“Den Weg noch einmal gehen, den man im Winter gegangen ist, die Abzweigung entdecken, die man vielleicht übersah, weil man die Sprache noch hatte. Retracer la ligne, cette fois-ci, je ne tremblerai pas. Dieses Zitat ist erfunden, es ist Frühling, der Abend noch hell, was mich wie jedes Jahr überrascht.“