Con un estilo accesible y aparentemente sencillo, pero que encierra vastas profundidades poéticas, Matsuo Basho, poeta japonés del siglo XVII, nos traslada a los paisajes puestos en pequeñas postales, que surgieron durante el viaje que emprendió junto a su discípulo Kawai Sora, durante 150 días por la región de Tohoku hacia Hokuriku, en la isla más grande del archipiélago japonés.
Los haikus de Basho, rebosantes de significados, señas y juegos de palabras, encierran pequeñas muestras de los paisajes, acontecimientos y emociones que componen la ruta de viaje de Sendas de Oku. Breves pasajes inundados de voluntad poética, en donde Basho demuestra inteligentemente que con pocas palabras se puede expresar mucho. Composiciones que evocan posibilidades de interpretación según la perspectiva desde donde se les lea, a veces, una llamada a pausar y posar la mirada en aquello que nos rodea.
"¡Ah! Qué preciosura, entre las hojas verdes los rayos del sol" (21)
"Un instante recluido en la cascada, principios del verano" (25)
"Hierba estival, vestigio de los sueños del guerrero" (55)
"Hago de la frescura mi alojamiento y reposo" (63)