El uso del espacio no es igualitario, y se halla regido por relaciones de poder generalmente invisibles que hay que modificar, dado que de otro modo van a perpetuarse las diferencias de trato entre los individuos en función de su sexo. Pero miramos el patio de juegos y no vemos nada especial. Tumulto infantil. Unos niños juegan a fútbol, otros corren por los rincones. Algunas niñas están sentadas en un corro al fondo. Cada uno y cada una va a su aire, según le parece. Así que ¿dónde está el sexismo? Tendremos que aprender a descubrirlo. Y, para hacerlo, tendremos que aprender a mirar, a investigar, a entender. Para poder cambiar las relaciones y llegar a la práctica de la coeducación, haciendo que niñas y niños tengan sus propios espacios, sus propios tiempos, sus formas de expresión distintas, pero con igual capacidad de ser tenidas en cuenta. Y que vayan intercambiándolas, aprendiendo unas de otros, otros de unas. Sólo así podremos romper los viejos moldes que nos aprisionan y conseguir que las nuevas generaciones sean más libres y puedan aprovechar toda la riqueza de lo humano sin verse constreñidas por hecho de haber nacido mujer o varón en una sociedad sexista.
Un análisis exhaustivo sobre el sexismo en las escuelas. Por momentos resulta un poco denso, pero contiene datos muy interesantes acerca del uso de espacios en el mundo educativo. Busca reflexionar y buscar pasar a la acción con iniciativas que hagan a las niñas protagonistas en las escuelas. Contiene ejemplos reales y actividades dinámicas para llevar a cabo. Es una pena que cite a J. Butler y confunda sex0 con género, justo hablando de coeducación. A las niñas se les ha admitido en un sistema creado para los niños, no se ha adaptado ni el espacio, ni el programa educativo a ellas en lo absoluto. Una reflexión interesante pero que se queda corta.¨La cultura escolar sigue negando la existencia de mujeres en el mundo público¨¨¿Qué pasaría en una sociedad en la que los niños fueron educados, sin incitación , a la agresividad y a la violencia?¨ ¨Los niños invaden en espacios que podemos considerar ajenos, las niñas ceden espacios propios.¨ ¨Los niños son los protagonistas del espacio, lo ocupan pretenden llenarlo, apropiárselo es el escenario donde deben producir su protagonismo , afirmarlo¨
Como docente de secundaria encuentro los ejemplos prácticos demasiado lejanos a una realidad extremadamente diferente de la que hay en primaria y, por tanto, muy difíciles de plantear para llevar a cabo. Sin embargo me encanta el primer capítulo, es sorprendentemente ilustrativo y explica el androcentrismo de una forma clara, incluso para alguien no versado en el tema. Es impresionante cómo, una vez comprendido lo que se explica, comienzas a ver esas capas de realidad por todas partes. Pasas de asumir cosas como normales a ver sus bases culturales, su funcionamiento y cómo afecta al entorno. Eso siempre es un comienzo.
Sin duda cualquier persona que trabaje en un centro escolar debería leer este libro. El androcentrismo impregna nuestra sociedad en todos los ámbitos y saber detectarlo y corregirlo en los centros educativos es clave para conseguir la igualdad. Al principio tiene partes que son demasiado generales en las que da muchas vueltas para explicar algo, pero la parte del proyecto en sí es muy buena. Recomendadísimo
Me parece super interesante como destapa el sexismo en los centros escolares y como ofrece diferentes herramientas para tratar estas desigualdades. Creo que me han parecido un poco pesadas algunas partes porque no soy profesora y me esperaba un libro divulgativo en lugar de una guía paso a paso de cómo actuar. Aún así lo recomiendo.