¿Saben? Nunca en mi vida había tenido un bloqueo lector, hasta este momento.
Los cazadores del Big Bang me hizo tener muchos conflictos, tanto en la trama como en los personajes.
He de decir que la historia tenía potencial, pero conforme se iba desarrollando, esta iba decayendo. Siento que se desaprovechó mucho el que Susi, como personaje principal, creciera y evolucionara. La sentí tan estática, que creo que por eso nunca me agradó. No me pude identificar con ella en lo más mínimo. De hecho, se me hacía una niña mimada que a todo lo veía negativo. Entiendo que sea una adolescente y esté pasando por un mal momento, pero he leído otros libros con protagonistas de 16 años con diversos problemas y tienen mejor avance que Susi.
Eso por una parte, por otra, sentí que la autora metía ciertos temas que no iban con la historia, incluso algunos se me hacía de relleno, algo que se pudo ahorrar siendo tantas páginas (eso incluye lo de la enferma que nunca volvió a aparecer más que en unas páginas).
Odié que Susi y Álvaro en su primer día como novio ya tuvieran relaciones sexuales, ¿de verdad? ¿No se puedo evolucionar más para llegar a ese punto? Pues al parecer no porque ni siquiera hubo una evolución del amor entre estos dos. Fue tan fijo que quitarlo hubiera sido lo mejor.
Pero lo que más me sacó de onda fue lo de las “hadas”. El protagonismo que se les dio fue tan pasajero que te deja con muchas preguntas. Si la autora quería usar esa idea, mejor la hubiera empleado en otra obra y mucho más a fondo. Las “hadas” entran en un tema más fantasioso y menos realista como lo es Los cazadores del Big Bang. Eso hizo que perdiera mucho de mi atención.
Otra cosa que me hubiera gustado ver era el desarrollo de Susi con Santiago. Al final del libro lo seguí sintiendo tan gélido y poco genuino. Estaba ansiosa por ver si se llevaban mejor y lograban crear un vínculo, pero no, no encontré nada; todo seguía siendo muy frío.
Los personajes no eran entrañables, ni siquiera lograron mover un poco en mí como para ponerme en sus zapatos, o bueno, a lo mucho Tita Ele me hizo sentir un poco; pero de ahí en fuera nada.
En pocas palabras el libro no fue de mi agrado. Me dio un bloqueo lector por semanas, pero me negaba a dejarlo, quería saber cómo terminaba, pero ni eso; el final tampoco fue lo que esperaba, lo sentí muy simple y sin emoción.