Nunca lloré tanto, tan fuerte y tan intenso con ni gun otro libro o historia. Es realmente cruda y abrumadora pero real e intensa.
Lloré en cada capitulo mil veces por una variedad increíble de emociones, tristeza, ira, nostalgia, alegría e incluso risa. Me rompió y me destrozo una y otra vez y aunque pensé que la misma historia no iba a lograr recomponerme por si misma, de alguna manera lo hizo. Y mas allá de la intensidad del dolor en el que me sumergió, de alguna manera resultó liberador. Devastador y emocionalmente desgastante, pero logro un desahogo emociones que me dejó en completa calma y vacío.
Tiene muchas referencias a una serie bastante conocida que, en la mayoría de los casos, de modo premonitorio iban aliviando las situaciones, aunque quizás en mi caso al ser gran seguidora de la serie en si, algunas escenas resultaban demasiado previsibles y un poco confuso para algunos personajes. Aunque no me impidió seguir leyendo.
Aunque la lei en un sprint, necesite varios descansos dado que se pone realmente intensa y abrumadora en muchos momentos. Realmente te deja sin aliento y necesite parar y respirar conscientemente.
Estuve a punto de bajarme de la lectura repetidas veces, mas que nada al principio. Y estoy agradecida de haber seguido y llegado al final de la historia. Aun tengo un sabor amargo, supongo que por haberla leído TAN rápido, pero definitivamente fue mejor llegar hasta el final y no abandonar en los momentos mas duros.
Paradójicamente refuerza un mantra que constantemente me repito “Siempre caminamos con un rumbo fijo”