Leo ha acudido al hospital para su revisión rutinaria. Le aterra más que otras veces porque tiene la certeza de que su enfermedad ha regresado. Pero no va a tener ocasión de corroborar sus inquietudes, porque en la consulta del médico no hay nadie. Ni en los pasillos, ni en recepción, ni en el resto de consultas. Ni en todo el hospital. Las calles también están vacías. Nadie. No hay nadie en ninguna parte. Dispuesta a averiguar qué está pasando y sin terminar de creerse que pueda llegar a ser la última mujer de La Mancha, Leo decide ponerse en marcha. Siempre adelante.
Una maravilla. Tremendamente bien contada, mantiene el ritmo hasta el final y te hace pensar bastante sobre la España vacía y el éxodo rural. Enerio Dima me parece una escritora excelente y haríais muy bien en leer cualquier cosa suya. Empezando por esta.
Digno de convertirse en una obra de culto, así es el libro de "La última mujer de la mancha". Una historia que habla de la España vaciada, más que vacía, del éxodo rural... Sin perder tampoco el foco en el factor humano, en la necesidad de establecer relaciones sociales. Critica, o pone sobre la palestra, muchos temas y lo hace muy bien.
Pero incluso si todo esto te pasa desapercibido, tendrías una historia de ¿sci-fi horror? más que digna de un premio. La prosa bien cuidada, los rasgos del habla manchega, los personajes bien delineados y la trama capaz de dejarte sin aliento hablan por sí mismos.
La he devorado en tres bocaos, y soy lectora tirando a lenta. Como no quiero destripar la trama, solo diré que es una historia que atrapa, emociona y a ratos hasta te hace soltar una carcajada. Ambientación excelente, una protagonista que se hace querer... una de las grandes virtudes de la novela es que, al contrario que otras, cuando se va desvelando el misterio tras las desapariciones, gana en vez de desinflarse. Me quito el sombrero virtual ante la autora.
¿Cuántas veces hemos visto un fin del mundo? Posiblemente cientos de veces gracias a películas, series o literatura. Soy leyenda de Matheson, El último hombre de Mary Shelley o La tierra permanece de George Stewart, por poner unos ejemplos. Pero ¿y un fin del mundo en Albacete? ¿Y protagonizado por una mujer? Ah, seguro que ahí la cosa cambia. No sé tú, queride lectore, pero la cantidad de títulos que se me ocurren con esas características asciende a un total de cero unidades. Bueno, debería decir de uno, ya que La última mujer de La Mancha cumple esos dos requisitos con creces y ha sido una de mis ultimas lecturas. ¡Ah si! También es una de las nominadas a los Premios Guillermo de Baskerville 2021 en los que participo como jurado de Novela Corta.
Leo, una mujer mayor que ha vivido muchas cosas a lo largo de su vida, baja de su casa en la montaña para una revisión rutinaria en el hospital con el temor, o más bien certeza, de que su enfermedad ha regresado. Sin embargo, en la consulta no hay nadie. Ni en el resto del hospital. Ni en las calles. Ni en el pueblo. Nadie la obliga, pero siente que necesita respuestas. Leo emprende un viaje por carretera por la España más costumbrista, por la España vaciada, en un road trip postapocalíptico en toda regla con la esperanza de encontrar a alguién más.
Enerio Dima construye habitualmente algo visto en términos apocalípticos, pero desde una perspectiva que sentimos novedosa. El costumbrismo del habla de la Mancha mezclada con el terror y la ciencia ficción apocalíptica funciona a las mil maravillas. Leo, nuestro volante en la historia, nos da una perspectiva que se siente nueva. Es una mujer madura, a la que puede que le quede poco de vida, pero a la que su trayectoria nos obliga a pensar en su soledad. Una soledad, un silencio, que se llena con los que no están en su cabeza. Un mutismo que lo llena todo y hace salir a la verdad: nos necesitamos unos a otros.
El ser humano por naturaleza ansia compañía, aunque a veces desee la soledad más absoluta. Enerio sorprende construyendo un personaje repleto de determinación, a través de escenas intimas entremezcladas con la acción. El ritmo más pausado, que por momentos recuerdan al padre errante y su hijo en La Carretera, nos lleva hasta algunas de las respuestas. Y digo algunas, por que seguro que no están todas dadas. O no las sabemos leer. Esta especie de apocalipsis ubicado en zona manchega habla también del éxodo rural. El ambiente manchego impregna cada página, cada escenario, cada paisaje y cada dialogo. Y como tal, algo tiene que decir, pero eso es mejor que os lo cuente La última mujer de La Mancha.
Me ha gustado mucho leer este libro. La narración es muy fluida y me encanta el reflejo de la forma de hablar de la protagonista, tanto en sus pensamientos como en sus diálogos. Así mismo, también me ha gustado mucho la ambientación en un ambiente rural español, en la España vacía, o vaciada, o ambas. Como carne de pueblo que soy y he sido durante mucha parte de mi vida, me ha parecido muy lograda.
También me ha gustado que la protagonista sea una señora algo mayor y que no le de importancia al hecho de hablar consigo misma o con las personas que ha perdido, como su madre, esto me ha parecido muy natural y a veces hasta bonito.
El argumento en sí no creo que sea excesivamente original, es decir, se trata de una especie de apocalipsis, en el que prima el no saber bien lo que ocurre pero seguir adelante por costumbre. Algunas cosas me han recordado a algunas películas típicas de ciencia ficción, pero aún así creo que los puntos que he mencionado al principio le dan el toque necesario de frescura. La novelette fluye muy bien y me ha gustado mucho el final. Pese a tratarse de un mundo un poco angustiante (un mundo en el que todas las personas han desaparecido y no se sabe bien lo que ocurre), he disfrutado mucho de su lectura.
Otro libro de la autora que leo, otro registro totalmente distinto que muestra. Esta vez con esta novela corta, mitad Soy leyenda, mitad La guerra de los mundos, que mezcla tan bien el terror y el humor, y que deja con la sensación de esconder un buen puñado de mensajes ocultos.
En La última mujer de la Mancha se vuelve una y otra vez al tema de la soledad. Leo tiene que enfrentarse a la soledad más absoluta cuando desaparecen todos los demás y ese pensamiento se hace insoportable, por eso llena el silencio de su cabeza con voces de los que no están.
Lo más destacable de la obra quizás sea la entereza y el optimismo con el que se guía la protagonista. Incluso cuando empieza a darse cuenta de que si continúa avanzando se expone a un gran peligro, Leo no abandona la esperanza, la solidaridad, la empatía ni el deseo de intentar luchar por mantener lo que queda.
Si no te gusta La última mujer de La Mancha, te mando a zurrir mierdas con un látigo, asín te lo digo. Lejos de coñas y regionalismos manchegos que adoro ver en la narración, guau, vaya libro. El misterio te engancha y no te suelta hasta el final. Es una historia clásica de misterio y terror, super bien ejecutada. Me encanta el subtexto del éxodo rural. Si es que lo amo todo de esta historia.
Os traigo nueva recomendación! ¿Os acordáis de la compra masiva que hice a la editorial cerbero? Pues ya me he puesto con ese pedido (tanto Prácticas Mágicas como El Pacto fueron de un pedido anterior) Bienvenidos a pedido que hice con motivo del #leoautorasoct! Nada mejor para empezarlo que con La última mujer de La Mancha de Enerio Dima. Escritora que desde hace tiempo sigo en Twitter pero de la que aún no había leído nada suyo pero que tenía muchas ganas de leer. En la última mujer de La Mancha acompañamls a Leo en una road movie por una región totalmente despoblada. Leo, al vivir en lo alto de la sierra tarda en darse cuenta de que algo ha pasado y cuando viaja a la ciudad se da cuenta de que todo el mundo ha desaparecido sin dejar rastro. Ante ella se abren dos opciones: volver a casa o intentar encontrar a su hermana o a alguien que le explique qué ha pasado. Con el tiempo, al ir visitando pueblo desolado tras pueblo desolado se conforma con intentar encontrar aunque sea a otro superviviente...
La verdad es que la última mujer de La Mancha es una novela de terror no muy convencional en la que además encontramos algunos momentos muy tiernos. Pero sin duda lo que más me ha gustado es que una vez que sabes más o menos lo que pasa la angustia y el terror va a más y no a menos como en ptras historias. +1 a que es un texto sembrado de regionalismos (que son deducibles por contexto sin problemas) que añaden mucha dimensión a la personalidad de Leo y son una forma de reivindicar que no sólo existe una forma de hablar español o que no hay un sólo español "canónico" les pique lo que les pique a algunos. Y otro +1 esta vez a la editorial por el colofón y por el disclaimer/advertencia de temas sensibles para lectores con triggers [cáncer (mencionado), sangre (explícito)]
Lo recomiendo si os gusta el terror introspectivo, la supervivencia y si os gustó La carretera de McCormick.
Una historia de ciencia-ficción/terror bastante interesante. Si bien el antagonista podría estar mejor definido, son agradecidos los tintes surrealistas empleados para describir algo fuera del imaginario común.
También es fantástico el retrato de La Mancha y la España vacía, que a veces recuerda a esa esencia castellana de la Generación del '98.
Los personajes están bien definidos y caracterizados, especialmente en el habla, lo que subraya el mérito de la autora.
Por fin me lo leo y joder que bueno. Hay tramos que de verdad me han puesto los pelos de punta, y que pase en tierras manchegas es un auténtico plus. Habrá que seguir la pista a esta autora paisana.
La premisa me gustó un montón y se resuelve muy bien. Va a ser complicado comentarlo sin spoilers así que no sigas leyendo si todavía no has terminado el libro:
Contiene SPOILERS:
Me encanta como la prota pasa de las conversaciones internas con las mujeres del recuerdo-pasado a hablar con "el futuro" representado por esa niña. Además muy bien traída la muestra de otros tipos de sangre (y realidades poco frecuentadas en ficción) como es la menstruación.
Me gustó muchísimo el pasaje onírico en el que "vemos" a las criaturas. Un acierto.
También es un acierto esa lectura sobre el abandono del mundo rural hacia la ciudad y, en general, el concepto road movie postapocalíptico de anciana con enfermedad terminal y niña descolocada.
Muy buen libro y con dedicatoria escrita en la fiesta de Cerbero :D
Enerio escribe el tipo de terror que me gusta. Y eso que no soy de terror. Pero todo lo que sale de sus manos me flipa. Es capaz de crearte unos entornos horrible y opresivos con solo descripciones de paisajes. Pero qué mal rollo, por favor.
Me daba un poco de aprensión que el libro se centrara en la enfermedad de Leo, pero al final ha resultado ser lo que menos miedo daba. No solo el misterio de qué ha pasado está muy bien hilado, sino que Leo y su voz personal (y manchega como ella sola) hacen de todo algo demasiado real e inquietante.
Es muy difícil reseñar una novela corta que, en tan pocas páginas, te ha hecho sentir tanto. Me he metido en seguida en la novela, me he enamorado de los personajes, el lenguaje y su uso me parecen sublimes, y las metáforas terroríficas. He pasado miedo, angustia, aceleración, he querido gritarle al eBook como a veces quiero gritarle a la tele. Mira, no sé, que me ha encantado y que Enerio es una de las mejores escritoras de nuestra generación.
Típica novela que te la escribe (igual con 50K palabras más) un autor anglosajón establecido, y antes de fin de año es bestseller y con los derechos televisivos comprados por HBO.
Pero como Enerio no es un autor anglo consagrado, pues nos jodemos. Qué rabia.
Hace buena dupla con la Micosis de la autora aun siendo muy diferentes (terror en común vs. terror en solitario). Más que miedo, a mí me ha dado pena, que supongo que es un sentimiento normal cuando solo queda una persona (más o menos) en el mundo (La Mancha = el mundo).
Podrían hacer una película de esto. Como idea. Yo la vería con mi abuela, "mira abuela, esto podría pasar en Daimiel".
Aquí no seguimos al clásico héroe joven ni al superviviente de manual, sino a alguien muy distinto, una mujer mayor que carga con la responsabilidad de ser la última en pie. Y solo por eso ya se siente como una propuesta fresca y diferente dentro del género.
Leo se sale de todos los moldes habituales del género, y justo ahí está su fuerza. No es la heroína de acción que solemos encontrar en este tipo de historias, sino una mujer con años a cuestas, experiencia y un modo de afrontar las cosas mucho más sereno y práctico. Su viaje no lo vivimos desde la adrenalina, sino desde la paciencia y la claridad de alguien que ya ha pasado por demasiado. Además, arrastra consigo una sombra difícil, superó un cáncer, pero sospecha que la enfermedad ha regresado, aunque nunca lo haya confirmado en un hospital. Ese temor silencioso convierte cada kilómetro de su recorrido en coche por La Mancha en un acto de valentía aún mayor.
La atmósfera manchega no es solo escenario, es personaje. Hay algo inquietantemente profundo en ver campos y pueblos que deberían respirarte, pero se estiran ante ti como tumbas silenciosas. Esa España vaciada, tan reconocible, se convierte en un reflejo de lo cósmico, lo conocido convertido en extraño, lo cotidiano despojado de su lógica.
Pero esta historia no se rinde al silencio ni al desamparo. Leo sigue avanzando, viajando con su coche y con su única y pequeña compañera (prefiero que la conozcáis por vosotros mismos). Lo que más me cautiva es su perseverancia tranquila ,como quien no tiene nada que perder excepto su dignidad, y ese acto de dignidad es para mí el pulso que late en lo más profundo del horror. La esperanza no es la certeza de un mañana, sino esa chispa de seguir siendo humana en medio del vacío.
Una novela pequeña, pero con un eco enorme. Es horror cósmico sin galaxias o criaturas imposibles, el terror está en lo íntimo, en lo que desaparece sin aviso. Y es también una oda a las conexiones humanas, que, aunque no haya nadie más, la memoria, la compasión y la esperanza pueden sentirse como un abrazo que no te deja caer del todo.
Tenía pendiente de leer "La última mujer de La Mancha" desde hace tiempo y ayer me la leí de una sentada. No solo por ser una novelette (el formato corto ayuda a bebértelo), sino por cómo te atrapa.
¿Cómo definirla? Para ser sincera, no lo sé. Es una Road Movie. Es una historia postapocalíptica. Es cifi. Es terror. Y es una historia que narra muchas cosas nuestras, de la España costumbrista y vaciada.
Enerio lo (d)escribe todo tan bien que consigue meterte en la historia como si la estuvieras viviendo en primera persona con las protagonistas. Sufres. Temes. Te ríes. Dudas. Sueñas. Y te haces muchas preguntas. Pero cuando terminas su lectura conoces la respuesta: se merece la nominación al Ignotus más que de sobra.
Es difícil hablar de La última mujer de La Mancha sin spoilers. Solo me queda deciros que la leáis. Es una maravilla.
Una excelente novela corta apocalíptica ambientada muy cerca y dotada de una voz familiar y creíble. Te engancha enseguida y no te suelta, provocando tensión, empatía y alguna que otra carcajada nerviosa.
Me gusta la forma en que entreteje los miedos cotidianos como la enfermedad y la soledad con la despoblación y el vaciado de unas zonas en beneficio de otras, y se las arregla para hacerlo dejando resquicios a la esperanza aunque sea contra toda probabilidad.
Me ha gustado muchísimo la dinámica que se desarrolla a lo largo del libro con Leo y la coprotagonista (no entraré en detalle para no hacer spoilers, pero es mi parte favorita). Me ha gustado mucho el ambiente apocalíptico que plasma. Y me ha gustado mucho cómo se desarrolla todo al final.