José Luis Corral es uno de nuestros mejores autores de novela histórica, amén de ensayos, pues es un erudito profesor de historia medieval por la Universidad de Zaragoza. Suele combinar, con bastante acierto, buenas tramas noveladas con recreaciones históricas muy bien descritas, que te meten de lleno en la época. En “El Cid”, la narración corre a cargo del personaje ficticio de Don Diego, que nos describirá la vida y avatares de Rodrigo Díaz de Vivar. Como ya he reseñado, una buena ambientación histórica de la época medieval, y lo más importante, una buena forma de conocer en profundidad a uno de los más ilustres protagonistas de la Historia de España. No es su mejor novela ( “El Salón Dorado” le salió más redonda ), pero, desde luego, recomiendo su lectura.
Leído ya hace un porrón de años. Pero actualizo la reseña.
i am a big fan of the movie, and sometimes feel that books are never as good as the movie, but in this instance, I can say that the books is on a par with the movie. Within its pages you experience the brutal realities of war during this period, a very detailed book which allows the reader to create a visual impression of the environment the book is based in within their heads easy as they read through the story. A sort of Chamelot and the round table on foreign soil (I am reading this from the UK), really fascinating story line, the author shows huge talent producing a novel of this quality, Really enjoyed it, no editorial errors, this version is best for those fluent in spanish, other language versions I guess can be found somewhere, an exceptional book. Will still be popular 50 years from now. The book cover is simple and impressive, it tells you (in a non verbal way) all you need to know about the type of story within its pages.
Lo que nos cuenta. Diego de Ubierna recuerda cuando él, hijo de un infanzón que llevaba seis años estudiando para clérigo, entró al servicio de Rodrigo Díaz, el señor de Vivar, en calidad de escudero. Crecerá junto a él y conocerá todos los detalles de su vida en la Reconquista de manos musulmanas de los territorios que luego serán España, cuando se ganará el sobrenombre de El Cid Campeador.
¿Quiere saber más de este libro, sin spoilers? Visite:
8/10. Grande la novela histórica de José Luis Corral, narrando la epopeya de la vida de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador. La historia está narrada en primera persona por el único personaje inventado de la novela, Diego de Ubierna, infanzón de Castilla, como Rodrigo, y que es puesto a cargo de éste como escudero. La novela relata de forma magnífica la vida de aquellos "hombres de frontera", que pasaron su vida guerreando en la península ibérica de finales del siglo XI, en una tierra llena de Reinos y Señoríos, donde las lealtades, traiciones, alianzas y ambiciones de los señores medievales están a la orden del día y marcan su pautas de vida. Guerrear unas veces al lado cristiano y otras al musulmán es habitual, en una península donde habitan reinos de ambos religiones y donde los intereses son cambiantes. Se presenta al Cid como un guerrero y general sin parangón hasta su muerte, pero sin sangre noble, hecho que marcará sus desgracias y la envidia de la nobleza castellana. No spoileo si digo que a pesar de ello, el Cid alcanzó el nivel de un rey, sin serlo, al conquistar para sí el Reino de Valencia. Para mí gran novela histórica totalmente recomendable.
Apasionante relato de las aventuras y desventuras de Rodrigo Díaz de Vivar contadas, en primera persona, por un escudero ficticio, Diego de Ubierna. Muy recomendable si te gusta la historia.
No es perfecto, ni de lejos. Pero es realmente entretenido, históricamente muy documentado. Preciso y conciso en descripciones, ágil en la narración y con ciertos pasajes teñidos de melancolía y cariño por los personajes que trata. Un paseo por los reinos peninsulares de finales del siglo XI narrando la vida de un protagonista tan famoso como manipulado a lo largo de los siglos. Muy bueno.
Mejora mucho si como yo, te lo has leído estudiándolo con perspectiva histórica. Enriquece la lectura saber porqué una camisa es tan importante, la piel bermeja o un león. Si como yo, te lo lees en castellano antiguo, se hace un poco más difícil pero no es un imposible.
De Rodrigo díaz de Vivar, el Cid Campeador, me encandiló su invencible temple, la unión con su mesnada y su lealtad a la hora de unirse a la hueste de su rey cuando éste lo demandaba. Y es que era pedirles éste que salieran a matarse y allá que iban ellos orgullosamente con tos sus cojones a intentar burlar una muerte inminente. De la sociedad de la época me llamó la atención sobre todo tres cosas: que veían una pastilla de jabón y salían corriendo (les gustaba poquito lavarse), las frecuentes traiciones entre hermanos quienes llegaban a matarse entre ellos, y la cantidad de violencia que existía. Hay numerosas viñetas en el cómic que ilustran formas muy becerras de matar a las que la gente acudía de forma lúdica, mostrando una desensibilización a la violencia que dañaron un poco mi sensibilidad. Sin duda la más chocante fue la de la lapidación, en la que si te tiran piedras pequeñas sufres más porque te desfiguran más el rostro y tardas más en morirte, mientras que si tienen el detalle de tirarte pedrolos más grandes el impacto es más expeditivo y falleces antes.
Todo esto me hace ser aún más consciente de la suerte que tengo de que mis padres que hayan engendrado en esta época (y encima en la ubicación de Triana), y que la máxima traición que nos hacemos mi hermana y yo es la de quedar en que vamos a ir juntas a spinning y al final dejarnos tiradas, ¡to sea eso!
Para mi es un libro con altibajos. Diría que al principio se centra mucho en la figura de Diego (que se usa como narrador) y pasa muy de puntillas sobre hechos relevantes. Entiendo que por mantener el rigor histórico no se dan detalles, pero cuando se dedican páginas a como van de caza y se despacha una muerte relevante con un frase pues mi sensación como lector es regulera, esperaba algo más de ficción, pero habrá quien vea la ausencia de invenciones como una virtud del libro.
A partir del segundo cuarto la verdad es que el libro se anima, engancha y me lo acabe rápido. Creo que da una visión bastante realista de la época y es una buena aproximación para quien le interese la figura del Cid, desmitificándolo pero sin quitarle su relevancia, dando a conocer su lado más sombrío y en mi caso desmintiendo algunas cosas que daba como ciertas.
En global le daría más de 3 estrellas pero menos de 4, un 6.5 o quizás 7 sobre 10. El sistema de puntuación de Goodreads me parece un mojón.
Muy buena obra. Me parece un guión muy acertado a nivel histórico, sin fantasías legendarias ni heroicidades idealistas. El dibujo me ha parecido muy bueno, de muy buen gusto. El dibujante tiene muy buen control de la linea y tiene mucha expresividad en los personajes. El color me parece muy agradable y rompedor, acostumbrado a otro tipo de color que utilizan en el comic histórico para dar seriedad al acontecimiento, me ha sorprendido. Me alegro de haber adquirido esta obra...
Una lectura muy compleja para quien no conoce sobre el contexto del Cid y su vida medieval. Me he apasionado por la forma de escribir de Corral, con las descripciones justas y necesarias. Una hermosa historia con un final muy inesperado pero que, sin embargo, satisface a la perfección.
Con este libro me ha ocurrido lo mismo que cuando leí "El amuleto de bronce", también de este autor: que me ha gustado mucho como libro de historia entretenido, pero no tanto como novela. La narración lineal de infinidad de batallas, idas y vueltas, traiciones y reconciliaciones, intrigas palaciegas, victorias y derrotas produce frecuentes bajones en la tensión narrativa, que, por otra parte, nunca llega a ser emocionante aunque tenga momentos bastante logrados. Y creo que es inevitable: si se pretende dar a conocer toda la historia del Cid conservando siempre la emoción literaria y la brillantez narrativa, probablemente habría que escribir una saga de varios títulos concatenados para dar a cada episodio de su vida un espacio suficiente y no dejarlo sucumbir en la enumeración de fechas y batallas. Estoy pensando especialmente en el desequilibrio entre la importancia que supuestamente tiene para el Cid su hijo Diego -según el autor- y la ligereza con que despacha el episodio que protagoniza (o se suponía que protagonizaba). Otra posibilidad es inclinarse por la solución de Arturo Pérez Reverte en "Sidi", que tampoco resulta satisfactoria porque da la impresión de flojera, de liviandad o vagancia. Parece que se hubiera contentado con un par de sucesos históricos en los que centrar el pincel para trazar los cuatro rasgos que el autor quiere destacar del héroe, sin contarnos casi nada de su vida. Tampoco el estilo es una joya literaria. La abundancia de epítetos en las descripciones tanto de paisajes como de personas les quitan el verdadero valor descriptivo, singularizador. La novela comienza con la presentación del narrador: Diego de Ubierna, hijo segundo de un infanzón de Castilla, que vive en el monasterio de San Pedro de Cardeña como novicio, pero que lo abandona porque el Cid va a buscarlo para hacerle su escudero. Es de los pocos personajes "existentes" en la novela (en realidad es el único que no existió), en el sentido de que lo conocemos, igual que llegamos a conocer al Cid, a Jimena un poco, al rey de Zaragoza Al-Mutamin, a su consejero Yahya, quizás a Martín Antolínez, y a pocos más. El resto (casi podríamos incluir en ese resto a Alfonso, rey de León y de Castilla, aunque su presencia sea constante) son un desfile de nombres y apellidos presentados como comparsas positivos o negativos en la trama, descritos con adjetivos y con los hechos que llevan a cabo pero sin entidad humana imaginable. Sin embargo, volveré a reincidir en la lectura de novelas históricas de José Luis Corral, porque aunque no terminen de cumplir la expectativa como novelas, se agradece muchísimo el poder disfrutar de libros de historia entretenidos. Creo que voy a cambiar mi calificación inicial de tres estrellas por la de cuatro. Debería haber puntuaciones intermedias.
Romanzo storico sul cosiddetto Cid (signore in arabo o Leone in castigliano) Campeador (campidoctor = esperto nell'arte della guerra). Il vero nome è Rodrigo Diaz de Vivar. Un uomo dipinto come un vero e proprio eroe, invincibile, davvero non lo sconfigge nessuno. A volte addirittura pare risorga dalle sue ceneri, quando sembra essere morto si scopre che invece non lo è. Oserei dire un semidio. Un Ercole medievale. A sconfiggerlo è solo il sopraggiungere dell'età adulta e forse, in fondo, il dolore per la morte del figlio Diego in battaglia. Solo poco tempo prima di morire, ad ogni modo, riesce a conquistare Valencia, sua meta da sempre nella speranza di vedersi riconosciuto il titolo di conte. Ma questo desiderio è destinato a rimanere irrealizzato. Leggermente lento in alcuni punti della narrazione per quanto mi riguarda, ma bellissimo conoscere la figura di questo personaggio che ha fatto la storia, nei suoi aspetti più realistici ma anche in quelli propri della tradizione. La penna dello storico si riconosce!
This entire review has been hidden because of spoilers.
Tiene mucho rigor histórico. Tanto, que se me ha hecho pesadito. Me he perdido entre tanta batalla, conquista y traición, y apenas he vislumbrado la vida personal del Cid, que era lo que yo quería (en un rollo novelizado, claro). Estaba deseando llegar al final, en gran parte para ver esa escena del cadáver del Cid sobre su caballo expulsando a los enemigos al mar. Vaya chasco cuando me he enterado que eso es todo leyenda, así que ni eso he tenido.
La verdadera historia del Cid campeador hecha novela por un experto historiador. Todos los personajes y lugares son verídicos menos el narrador, Diego de Ubierna escudero del Cid, que es un personaje inventado para dar la visión de la España dividida en el siglo XI. Increíble libro que mezcla la estrategia militar con la política y la amistad. Imprescindible.
Wonderful historical novel combining true facts with attractive story-telling. The author is a professor of medieval history, who has found a great way of transmitting history.