Defensor de los indios peruanos, interpretó de forma indigenista la realidad nacional. En Los perros hambrientos ambientada en la puna andina, la naturaleza adversa o benéfica es la que marca la pauta del comportamiento de la vida humana.
¡Lo que he sufrido releyéndolo! :( Los perros hambrientos es un libro que te impacta, que te cuestiona, que te destruye y que finalmente te permite volver agradecido, de un viaje que no olvidarás fácilmente. Definitivamente le haré una reseña pero no será pronto, ya que sé que necesito meditar cada palabra, porque quiero que quienes conozcan a este libro mediante mi reseña pueda comprender la magnitud de mis sentimientos hacia él, pues es un libro que ha reafirmado el lugar especial que tiene en mi corazón de lectora.
La vida en los Andes contada a través de los perros, y sus dueños.
El hambre, el frio, la miseria humana... pero tambien la solidaridad, los cantos y el amor que nace entre las peñas como la maleza y da frutos sin que nadie lo espere. Un libro de tristezas lentas, de paciencias terribles en su hermosura.
En el mundo andino los seres humanos se reconocen tejidos de la misma sustancia que los animales y las plantas, se saben continuidades cósmicas, flujos y movimientos esparcidos por la lluvia, la noche, la luna y el sol. En el mundo andino se establecen correspondencias entre los seres vivos e inertes, se concatenan los instintos y resuenan en común como arpegios de una bella melodía. El ser humano se sabe sumergido en un conjunto de fuerzas que lo superan, impotente y agradecido ante la tierra que le da sus frutos, ante el sol y la lluvia que los hace germinar. Un fantasma, sin embargo, recorre silencioso los campos, las alturas y los valles: el hambre, que tarde o temprano surge a cobrar sus tributos. Ciro Alegría, novelista peruano, nos lleva al norte de la cordillera peruana, nos integra a un sitio subordinado a la naturaleza, en donde las historias, los sueños y la desesperanza convergen en un apetito insaciable de justicia. “Los Perros Hambrientos”, publicada en 1939 es una novela que compendia historias, que, como relatos orales, se despliegan en una conversa al fogón. El hilo conductor de la novela son los perros, eternos compañeros de los goces y miserias de los hombres y mujeres del Ande. Canes y humanos son más que hermanos, son simbiosis, son almas separadas de un mismo cuerpo. El Simón Robles es un campesino que junto a su familia: su warmi, su hijo, sus hijas, su hierno y sus perros, cultivan los sembríos y cuidan las ovejas, inmersos en el tiempo detenido de los Andes. Aquí los gamonales dirigen los trabajos maltratando indios; los indios se refugian en el calor hogareño de sus bohíos, en sus anécdotas y fiestas, en la dicha de sus hijos y el cariño infinito de sus perros; mientras ellos, moviendo la cola, ladrando o persiguiendo las sombras embusteras de la noche que acechan como el puma, pastan las ovejas o cuidan los hogares rabiosos o juguetones esperando su ración: trigo para comer y huesos que roer. Ciro Alegría junta lo mejor de las tendencias literarias “indianista” e “indigenista” para ofrecer un cuadro de costumbres que es a la vez, denuncia social, un retrato ameno y pintoresco de la vida cotidiana del hombre y la mujer andina, con un comprometido sentido de la justicia.
La novela abre con una descripción soberbia de los Andes poderosos y sublimes, bañándolo todo con su esplendor, la Antuca, hija del Simón Robles, y sus perros: Wanka, Zambo, Güeso y Pellejo, pastan las ovejas cantando yaravíes y huaynos, con la alegre inocencia de la niña, los vientos, las nubes y los canes. A partir de aquí, cada capítulo podría leerse como un cuento independiente, son historias protagonizadas por la familia del Simón y/o por sus perros, la mirada del narrador pasa constantemente del drama humano al drama canino, dando el mismo tratamiento a hombres y animales. La naturaleza cobra vida y atraviesa las páginas expresando sus sentires y temores, sus sueños y pesares. La familia Robles se especializa en la cría de perros ovejeros que venden o intercambian, tomando para ellos los más prometedores en el oficio; cuando son cachorros, se los retira de la madre y se los coloca en el rebaño, allí aprenderán a lactar de las ovejas, serán parte del rebaño, cachorros primero, guardianes después. El Julián Caledonio y su banda: los caledonios, ladrones de ganado, se roban al Güeso, que intentará escapar de su destino, antes que un par de golpes lo convenzan de sus nuevas labores, alejado de la Antuca y las ovejas. Güeso será entonces perro de bandoleros, fiel hasta la muerte, cariñoso con el hombre alejado de la ley y la moral. Los caledonios, sin embargo, son ladrones de poca monta, cholos casi obligados por las circunstancias de un entorno hostil e inhumano. El oficial “culebrón” dará caza a los bandidos hasta las últimas consecuencias, los acecha, los persigue y envenena a través de papayas deliciosas, cuando el hambre pegada más fuerte en los estómagos. Después acierta un tiro al can entre los ojos, al perro más fiel que tuvo un bandolero.
Más historias atraviesan estas páginas signadas por el hambre, contadas desde la visión de los canes. La lluvia no llega al momento esperado, no llega nunca, arrecia la sequía, la tierra se reseca, los árboles pierden su verdor, flaquean los ganados, aúllan taciturnos los perros que recuerdan sus instintos lobeznos ancestrales, se levantan los hombres en busca del patrón, pidiendo clemencia y absolución, un grano de trigo, unas semillitas, algo para comer; lloran las mujeres viendo morir de hambre a sus retoños. El gamonal furioso arremete con balas y pistola frenando a la turba embravecida, envenenando a los canes que traidores se meten en la hacienda a devorar lo que encuentren a su paso. Es que el hambre no espera, Wanza, Pellejo y Zambo se revelan, furibundos atacan al ganado, a sus ovejas que eran su familia. Los Robles los expulsan de la familia por el crimen cometido, es que la necesidad subvierte hasta las más profundas relaciones, el hambre convierte en enemigos a los aliados, revuelve las tripas hasta obnubilar el juicio, hasta conducirse primitivos en busca de alimento. El Mateo Tampu es esposo de la Martina Robles, hija del Simón Robles, será secuestrado y llevado a la conscripción, dejando sola a su hijo, su perro y su mujer, tres criaturas que hallarán la muerte con hambre en soledad. Bandadas de carroñeros recorren las alturas precipitándose sobre sabrosos bocados de carne putrefacta, los pocos sobrevivientes no tienen fuerzas ni para enterrar a sus muertos, las miserias de los hombres son las miserias de la tierra, reseca, marchita, yerta. Al final, el milagro siempre antiguo y siempre nuevo de la lluvia reaparece, los campos cobran su verdor, crece la cimiente, sonríen los hombres y mujeres de los Andes, reciben de regreso a sus perritos que, aunque convertidos en lobos por momentos, precisan de vuelta el calor de humanidad.
“Los perros hambrientos” es una obra maestra de la narrativa peruana y del indigenismo. Una obra conmovedora y vigente que recuerda la importancia de los cultivos, los campos y los campesinos en la subsistencia de la especie humana. Una novela que reflexiona sobre los horrores del hambre y la injusticia, que muestra el enfrentamiento de la indigencia absoluta del aborigen, con la opulencia y dureza del blanco, un choque sangriento y desigual, en donde siempre, o casi siempre, los ricos tendrán más, y a los pobres, hasta lo que tienen se les quitará. Una novela que recuerda el minúsculo lugar que le corresponde a la humanidad: una parcela de tierra y su trabajo cotidiano. “Los perros hambrientos” muestra la unidad y el conflicto de la naturaleza y de la sociedad andina, mientras los hombres y los perros luchan por sobrevivir. “El mundo es ancho pero ajeno” dirá Alegría en el futuro, pasaría a convertirse en un imprescindible de las letras escritas en español.
Toda la intensidad, bonitura, y dureza de vivir en los andes peruanos, escrito en las historias de los perros y los dueños de los perros. Toda la sequedad, el hambre y la muerte la siente uno. Un libro muy lindo a pesar de hablar de tanto dolor.
Clásico del indigenismo peruano. Relata la lucha del hombre altoandino contra la sequía, el hambre y la pobreza.
Nos proporciona una perspectiva cruda de las comunidades andinas, su vida diaria, peripecias y problemas económicos sociales.
La prosa alterna un lenguaje "pulido" en narración/descripción y un lenguaje dialectal para diálogos. Muy interesante.
Abuso de poder, instinto de supervivencia y naturaleza inclemente.
Personaje fav: Simón Robles
"Hasta en torno del fogón, donde la simplicidad es tan natural como masticar el trigo, la lógica se entromete para enrevesar y desencantar al hombre".
"Sólo sus ojos, frente a la neta negación del cielo esplendoroso, mostraban un dolor en el que latía una dramática grandeza. Tremaba en ellos la agonía. Eran los ojos de la vida que no quería morir".
"La fatalidad gravitaba sobre los hombros con un peso comparable solamente a la extensión de la tierra y el cielo".
Este libro es el primero que leo de toda la cantidad de autores peruanos que me he dedicado a estudiar a lo largo de toda mi primaria y secundaria. Nunca había leído algo referente a mi cultura o algo por lo que mis familiares habían pasado.
El libro en sí trata sobre la estrecha relación que existe entre el indígena y el perro, y sobre cómo éste al final reclama por la propia dignidad del hombre.
Al principio no me pude conectar con la historia, por la misma razón de que en mi opinión solo te contaba acerca de la realidad del hombre indígena y sobre ciertos problemas por los que tenía que pasar el pueblo como más o menos hasta por la mitad de la historia. Algo que hasta ese punto no llegó a convencerme, sin embargo es muy importante mencionar la increíble pluma del autor, específicamente en las escenas más desgarradoras.
Conforme vas pasando las páginas, el verdadero problema de la obra sale a la luz: La sequía. ¿Que va a hacer el hombre sin sus tierras? A partir de esto todo toma una dirección oscura y llena de realidad.
La lucha del indígena por salir adelante muy a pesar de que las autoridades le daban la espalda. Ellos se decían: “Ya nos parecemos a unos perros hambrientos”.
Muertes que ni me podía llegar a creer que que se tornaran tan vividas en mi mente, pero que gracias a la descriptiva narración del autor, pudo llegar a transmitirme el verdadero propósito de esta obra, la cual espero releer en unos años más.
novela "indigenista", que tiene la intención de dar a conocer la realidad en la que vive el indio americano. El libro relata algunas partes desde el punto de vista de unos perros que al final no se diferencia en nada a los relatos contados desde el punto de vista del indio. Como nos podemos imaginar es una historia de una familia india de las sierras del Perú, la historia comienza un poco idílica pero como siempre termina casi fatal. Los indigenas no solo tienen que sufrir las restricciones de las injusticias sociales y económicas, sino que estas están muy apegadas a la cuestión climática. En esto se podría ver que el libro es actual a pesar que fue escrito en 1939. Su mejor libro es "El mundo es ancho y ajeno" Saludos
No puedo describir con palabras todo lo que este libro significa para mi...asi que dejemos que sea Don Ciro Alegria quien hable....
-¡Wanka, Wankita, ven! -dijo.
Avanzó la perra a restregarse cariñosamente contra el Simón. Este le palmeaba los huesudos losmos, llorando.
-Wanka, Wankita, vos sabes lo ques cuandel pobre yel animal no tienen tierra ni agua...sabes, y pueso has güelto...Wanka, Wankita...Has güelto como la lluvia güena...
Y para Wanka las lágrimas y la voz y las palmadas del Simón eran también buenas como la lluvia...
Los perros hambrientos de Ciro Alegría, nunca me imaginé que me fuera sorprender tanto, la verdad, no tenía muchas esperanzas. Pero me sorprendió! Una historia contada alrededor de los perros y sus familias en las montañas Peruanas. Una historia de amor, de dolor, de sonrisas, de cómo los blancos y la religión llegaron a un lugar donde lo que valía eran las ovejas, los perros, el ganado y lo que daba la tierra. Si no sabe que leer, búsquela, yo me la encontré de pura casualidad!
This is an awesome book, though i put 3 stars because I read it when i was too young when words were so dificult to understand, still I manage to finish this great book.
Ciro Alegría escritor peruano muy querido y apreciado en su natal Perú aunque lamentablemente poco conocido en otros países, nos regala una historia profundamente conmovedora pero al mismo tiempo cruenta sobre la vida de los pobladores de las altas sierras que se dedican al pastoreo y a algo de la agricultura en regiones donde la lluvia llega a ser muy escasa en ciertas épocas del año, y que cuando en verdad falta por largos meses se ven enfrentados a la hambruna y la desesperación. “Perros hambrientos” es un relato no solo de la lucha y la supervivencia por la falta de alimento y agua que hacen estragos entre quienes la padecen, sino que al mismo tiempo nos la presenta a través de los ojos de sus más leales compañeros: los perros de pastoreo. Animales criados especialmente para proteger a los rebaños de ovejas y a sus dueños, también nos narran en su manera sencilla de ver y percibir las cosas que les rodean, sus alegrías y sus sufrimientos los cuales los llevan siendo leales hasta la muerte. Una novela que para la época en que fue escrita (1938) me parece sumamente sensible y tan actual que da la impresión de suceder incluso actualmente. Ciro es un narrador directo y sencillo pero profundo y que nos presenta los hechos como son, sin darle muchas vueltas y donde no hay moraleja, sino simplemente la cotidianidad brutal del día a día. Excelente lectura.
Ha sido un relato desgarrador pero muy lindo de leer, después de todo. El autor nos transporta a las tierras andinas, donde se nos relata la durísima vida de los campesinos que allí trabajan labrando la tierra para poder sobrevivir. Pero, además, la forma en la que se nos cuenta este duro relato, no solo resulta original sino que logra que empaticemos aún más con la historia, pues el autor utiliza la perspectiva de los perros compañeros de los campesinos, dándole su propio protagonismo a estos seres fieles que, a pesar de la hambruna y situaciones adversas que tienen que enfrentar a lo largo del relato no dudan en quedarse al lado de sus dueños humanos.
Tengo que destacar también la forma en la que está escrita, en especial en los diálogos. Quizás pueda ser un tanto difícil de leer o entender en ocasiones, pero bueno, yo misma que soy del sur de España donde tenemos nuestro acento característico, que en una novela el autor le dé tanta vida propia a los diálogos de los personajes, campesinos de los Andes, escribiendo tal como hablaría una persona, con su acento y sus expresiones propias de su tierra, me parece una maravilla. Realmente llegué a sentir que los campesinos de los Andes me hablaban en persona, sin papel de por medio.
Este es de esos libros que no olvidas nunca, es tan triste y desolador que te deja el corazón hecho pedacitos. Recomiendo muchísimo la versión de audiolibro porque con una buena narración te llega mucho más al alma.
Los perros son mi animal favorito y sufro cuando ellos sufren, este libro nos muestra la realidad del indígena peruano a través de ellos y eso hace que se sienta más de cerca el hambre y el dolor, cada uno de los capítulos tiene un mensaje claro y las historias que se cuentan son divertidas e inteligentes. Nunca había leído o escuchado hablar de este autor pero claramente voy a seguir leyendo su obra, es magnífico y al final nos deja la enseñanza de que por más duros que sean los tiempos al final siempre llueve. Amor eterno hacia esta tierna historia.
Lo mejor del libro es el leguaje coloquial de la zona al que recurre el autor. Un lenguaje que hace difícil su lectura, pero que arrima al lector a entender a sus personajes. Sin este lenguaje, el libro perdería buena parte de lo que trasmite.
Me ha sorprendido el autor. Llegué a él a través de otro peruano, Vargas Llosa. En Vargas se hace continua alusión al "serrano" como el escalón más bajo de la sociedad peruana. En este libro se relata la vida del "serrano" andino del norte en lucha con la dureza de la naturaleza, que como siempre se centra en sequias e inundaciones. El relato de las personas va ligado al de los perros que los acompañan. Ambas ligadas por las mismas cadenas.
Un escritor y una lectura preciosa que me alegro de haber encontrado. Disfrutarla
Apesar de certo vislumbre excessivamente nítido das costuras éticas que compõem a obra, Los perros hambrientos é uma obra bem escrita e pensada, essencial para descobrir e aprofundar na temática neo-indianista que tanto furor fez nas primeiras décadas do século XX na América Latina - e que parece estar voltando hoje positivamente desfigurado a partir de um movimento denominado por alguns críticos de gótico andino. O que mais me apassionou deste romance é a correlação constante entre homem e animal, entre proletariado e cão, os quais padecem as mesmas mazelas, favorecidas principalmente pelo capitalismo feroz que com tanto fervor impõem a elite dos países ocidentais.
Nunca creía sufrír tanto con una novela, y me dan esta como plan lector para la universidad. Y no porque sea malo el libro, es que todo es tan crudo y tan injusto que me revuelve las entrañas, tenía que detenerme a veces para procesar, a veces recién continuandolo el día siguiente. Creo que me afecto más el hecho de que tengo perros, y ver como es la situación de esos animales en la sierra me dio un choque de realidad. Es de esos libros que sus imagenes te impactan tanto que no puedes quitartelas de la cabeza. Es una cuestión personal que no le ponga 5 estrellas, es bueno, pero sufrí leyendolo.
Simplemente bello. No sé porqué tarde tanto en leerla. Siempre tuve el libro a mi alcance pero recién hace poco lo leí y es hermoso. Es fácil de entender, capaz de hacerte sentir emociones y de que empatices con todos, te llena de impotencia y coraje porque todo parece injusto, sin embargo es lo más cercano a la realidad, ese pequeño problema que fue escalando poco a poco hasta convertirse en una desesperación para todos, hasta arrinconarlos y ponerlos en circunstancias de no tener alternativas ni elección. Simplemente bello, lo vería a leer mil veces.
Wanka,Wankita... El mundo de los hombres es dulce y cruel, tan despiadado como dos inviernos en sequía o tan tierno como el maíz de la chacra. Sin duda alguna los protagonistas de esta historia son los perros, estos seres que son valorados por sus fascinantes habilidades, pero desechados cuando la miseria toca la puerta. Vaya que el destino de estos pobres es tristísimo, tristísimo y por lo mismo real.
Wanka,Wankita... Vuelve al hogar, retomemos este amor fragmentado porque los buenos tiempos han llegado.
Los Perros Hambrientos, nos describe una cruda realidad indígena de antaño que, incluso, cada cierto tiempo afecta el presente en las sierras peruanas.
En el transcurso de la lectura te quedas con sentimientos encontrados, todo un carrusel de emociones, dónde te sientes parte y reclamas las injusticias hechas de la naturaleza y por el mismo hombre también.
Y es así como “las tropas grises de perros hambrientos iban de aquí para allá […]”
Retrato de la vida del pueblo peruano andino a principios del siglo XX y las complicaciones acaecía sobre las familias campesinas, de mano de la injusticia hispana tanto del gobierno Iglesia-Estado como del sistema terrateniente, que en ese orden, reclutaban hombres y dejaban la unidad familiar rota, sin protección y sin suficientes manos para alimentarse y mantenerse vivos.
Una historia que relata la dura vida de la sociedad en el campo, de como el hambre puede llegar a cambiar al hombre y de la vida entre los hacendados y los patrones. En lo personal mis relatos favoritos fueron aquellos con Güeso, los Celedonios, Mañu y Demian, con los demás personajes nunca llegue a congeniar del todo.
Es bonita porque es humana, y es precioso que revele carencias y vacíos que solo el dinero puede curar. No es cruda, pero si real. Es un libro que alguien quiere leer cuando intenta pasar algún tránsito. No va a deshacerte de dentro afuera, porque repito. No está escrito para eso. Realmente es como un día en familia, antes de que los primos se vayan lejos.
Hasta ahora la historia más triste que he leído. A través de una narración enfocada en los perros puedes conocer el sufrimiento de los amos y la crudeza de la sequía. El libro transmite la desesperación y la desesperanza de los campesinos andinos. Pareciera que la lluvia nunca iba a llegar.
Un buen libro, me ha hecho sentir afortunado me ha hecho sentir confundido, pero en especial me ha hecho pensar en lo extraño que nos envuelve y nos separa de la naturaleza hoy en día. Lo recomiendo sin dudar.
Fue una montaña rusa emocional. Cada perro vive historias conmovedoras que tejen una narrativa rica y desafiante. La lealtad inquebrantable y las luchas por la supervivencia profundizan la conexión emocional, ofreciendo una reflexión profunda sobre la complejidad de la condición humana
Esta es la primera obra de Ciro Alegría que he leído y me ha conmovido. Las historias de los perros así como de sus dueños me estrujaron el corazón, lloré con los destinos de algunos personajes y con ese final que esperé durante casi todo el libro. Es triste y realista, y es por esto último que me ha llevado a reflexionar. Definitivamente, tengo ganas de releerla en un futuro.
Relato excepcionalmente contado, que te sumerge en el desigual mundo de la tierra. Duro por la realidad de una vida miserable de aquellos que no se tienen más que a ellos, perros y dueños pobres se unen en la misma desgracia que no sufre el hacendado. Puerca miseria.
En pocas palabras diría que es un libro que hará llorar a más de uno. Que irá destrozando tu alma con escenas tan trágicas que nos muestran la realidad que viven las personas aborígenes de los andes peruanos.