Kirius acaba de llegar a Isgarad, tras esquivar una muerte segura provocada por el veneno de ashal dorado. Para su propia sorpresa, ha conseguido recuperar su identidad y el legado de su familia de manos del propio rey; un legado que tiene múltiples caras y aristas y algunas de ellas cortan. Sin Vaelmir ni Terion a su lado, lo único que encontrará en el viejo hogar de los Brinnair es oscuridad, cenizas y soledad. Pero es muy consciente de que su historia está lejos de acabar. Advertido por el Ausente, su tenebroso acompañante con quien empieza a recuperar una conexión perdida, se prepara para un futuro incierto y carente de esperanza. Pronto descubrirá que el odio a su familia sigue muy presente en Isgarad y que la sombra de Malken, el caballero renegado que los asesinó, es más alargada de lo que creía.
Terion también regresa a su vieja patria, pero sus peores temores se han hecho realidad. Se enfrenta a una vida que detesta y a la que renunció mucho tiempo atrás, a la desconfianza del rey y al odio de Kirius por sus errores pasados. A pesar de todo, sabe que debe ingeniárselas para protegerlo de sus innumerables enemigos, confrontar a su hermano para evitar una guerra devastadora y hallar una manera de salvar a su amigo Vaelmir de una previsible ejecución.
Mientras tanto, muy pocos en Balaeron son capaces de apreciar el cambio que se está produciendo en el propio mundo. Las hojas caen en el bosque y el poder de hombres y dioses se marchita anticipando un evento que cambiará al mundo de forma radical: el Trastorno.
Esta segunda parte está más cargada de suspenso. Mientras recorres sus hojas, las intrigas no dejan de llegar. Vas a odiar con todas tus fuerzas muchos de los personajes y a otros comenzarás a admirarlos aún más que en el primer libro. Terion sigue siendo mi favorito, aunque tengo que confesar que Vael estuvo a la altura, como era de esperarse. La evolución de Kirus es maravillosa, encontrándonos con un personaje más maduro y seguro de sí mismo, en comparación con el primer libro. La Corona Marchita no te dejará respirar ni un solo momento; tiene algo que no permite que te separes de él. La trama está tan bien montada, al igual que sus personajes que son únicos. La descripción de las escenas y los paisajes es exquisita. En conclusión un excelente libro, no te lo puedes perder.
En esta segunda parte nuestros protagonistas, Kirius que tras sufrir la revelación de un secreto sobre a quien consideraba casi como un padre Terion, se vuelve desconfiado y no siente en su corazón más que odio y resentimiento. Y Terion dolido también por su rechazo no sabe cómo ayudarlo, porque sabe que si lo deja sólo jamás podrá perdonarse a si mismo si le llegase a suceder algo. Por otra parte tenemos a Vaelmir, que en vista de un destino oscuro sólo le queda resignarse y aceptar lo que este le tiene preparado.
Una historia de fantasía épica, que te dejará sin palabras con un worldbuilding brillante y unos personajes maravillosamente construidos. Ya el anterior libro había dejado el listón muy alto, y aunque el inicio de este libro se me hizó algo más lento por toda la trama política, en esta segunda parte ha vuelto a sorprenderme y a mantener el nivel.
No me cansaré de decir que es de los libros de fantasía épica más completos y complejos, que he tenido la ocasión de leer. Por lo bien que están creadas cada una de las ambientaciones haciéndote que te sumerjas de lleno en la historia, haciéndote sentir parte de ella y por la variedad de personajes que contiene súper bien construidos y con unas personalidades muy marcadas. Y sin duda por el nivel de enganche que genera porque esta lleno de acción, de giros en la trama que no te esperas que harán que a pesar de ser un libro de más de quinientas páginas no sientas el peso de ellas.
La pluma del autor además de ser ágil y rápida, logra crear las ambientaciones de una forma que para nada se hacen pesadas de leer aunque lo que describe es complicado, lo hace de una forma extraordinaria.
Lo recomiendo absolutamente a todos los amantes de la fantasía, porque los dos libros que he leído de esta saga son una auténtica joya y de verdad si te gustan este tipo de historias no te la puedes perder.
Os recomendé muchísimo la primera parte, pero es que ahora me vais a tener que aguantar con esta segunda, porque es igual de buena. Para que luego digan por ahí que las segundas partes nunca fueron buenas...y eso que las expectativas estaban por las nubes. Con esta entrega, se ha vuelto a posicionar entre mis favoritos.
Ha sido una sensación única la de encontrarme de nuevo con todos los personajes, sobre todo porque les había cogido un cariño inmenso y los echaba de menos, incluso. Tienen una personalidad tan única y tan propia, que cuesta no hacerlo. Han vuelto para quedarse. Sobre todo Vaelmir, que siempre fue y será mi favorito.
La trama vuelve a tener una tensión brutal, con mucha acción y un montón más de revelaciones que se quedaron en el tintero en el anterior tomo. Cada página es importante, cada diálogo. Se nota mucho la pasión del autor, ya que a mi parecer, creo que ha evolucionado muchísimo en cuanto a su manera de escribir. Seguro que nos trae muchas más sorpresas en la continuación (la cual ya espero con ansias).
Me ha gustado también que haya personajes nuevos, le da un toque renovador que me ha parecido genial. Creo que Rubén tiene una maestría propia para construir mundos y personajes impresionantes. Tiene un talento innato y espero que nos esté regalando historias así de buenas durante muchísimo más tiempo.
Gracias por tanto, en serio. Recomiendo mucho estos libros y al autor, en cuanto al género, hacia mucho que no me encontraba con tanto potencial. Una lectura de diez.
La corona marchita es la segunda parte de La primavera ausente, un libro que como ya dije en su día, recomiendo a todos los amantes de la fantasía. Es poco lo que puedo añadir respecto a lo que ya os comenté por lo que os recomiendo que antes de continuar, leáis la reseña del primer libro.
A pesar de haber dejado el listón muy alto con la primera parte, Rubén no me ha defraudado. El libro ha estado a la altura de lo esperado manteniendo su característico estilo: la magnífica construcción de los personajes y la tensión de la trama. Y es que si los protagonistas ya lograron cautivarme en la primera parte, en esta se han ganado mi corazón por y para siempre.
Es un libro con una historia preciosa y compleja en la que merece la pena adentrarse. Y a pesar de que no puedo catalogar la continuación como mejor o como peor respecto a la primera parte, pues ambas me han fascinado por igual, sí puedo afirmar que se percibe en esta una evolución en el autor. Se nota que se sentía menos inseguro durante el proceso de escritura y esa seguridad se traslada tanto al mundo como a los personajes.
No puedo hacer más que seguir recomendando esta saga y aguardar pacientemente (lo más pacientemente que me sea posible) a que el autor publique la ansiada continuación.
Sin duda alguna yo amé a este autor en el primer volumen en este segundo libro lo volvió a hacer es maravilloso ha Sido toda una maravilla la forma de escribir las descripciones los sonajes la.historia son increíbles estoy deseando tener estos libros en físico es una necesidad porque son realmente una joya .....
¿Qué se puede esperar de una segunda parte, cuando la primera fue brutal? Pues que la continuación sea aún mejor. No puedo decir mucho sin soltar 30 spoilers, pero me quedo con las ganas de continuar esta impresionante historia. ¡Por los dioses, que el verano español empiece pronto!
Kirius recupera su herencia en Isgarad, encuentra su lugar en la sociedad, incluso posiblemente en sus caprichosas relaciones personales, pero sigue enfrentándose a un destino para el que aún no encuentra respuesta, aunque todo parece estar ya escrito. Hay una realidad cotidiana perfectamente integrada en la aventura, y ha de compartirla con otra paralela que traza rutas peligrosas en su vida. De nuevo ésto deja profundas marcas en su carácter.
Nuevos personajes se añaden a la historia , otros cobran aún más protagonismo. Cada uno con su forma de pensar, sus historias cruzadas, sus relaciones.
Rubén vuelve a demostrar una capacidad sin límite para desarrollar mundos: Las descripciones de Balaeron son tan originales, vívidas y abundantes que no cuesta ningún trabajo dejarse llevar y sumergirse en los entornos y momentos por los que transcurre el relato. La historia está bien delimitada, con muchísimos momentos que levantan verdadero entusiasmo (Ard Vanan...).
Las tradiciones, la vida social , leyendas, razas , despiertan tu interés y de nuevo te hacen ver el relato como parte de un todo muchísimo más grande. Para mí es fundamental en una obra de este tipo: Saber que aunque dejes de leer y el trastorno acabe, el mundo seguirá vivo. Como un mmorpg , del que desconectas, pero sabes que dentro las cosas siguen pasando. Una historia sin fin, para seguir disfrutándola en tu imaginación.
Un gran regalo por el que no dejo de estar agradecido. Un gran libro que debéis leer.
Si la primera parte, La Primavera Ausente , me pareció buena, la segunda, La Corona Marchita, me ha dejado sin palabras. Puedo afirmar sin ruborizarme un ápice, aunque ya se sabe que para gustos los colores, que no he leído nada mejor desde Rothfuss.
Un seguidor de Twitter me preguntaba tras recomendarle La Primavera Ausente si era como el escritor estadounidense, entiendo que me decía en calidad. En aquel momento le contesté que era diferente. Hoy le contestaría un sí rotundo. Sobre todo en esta segunda parte.
En ella nos reencontraremos con un Kirius aún titubeante que ha hallado sus orígenes isgardianos, tomando el rango de nobleza y riquezas que le corresponden por nacimiento, se ha separado de sus amigos y protectores, Terion y Vaelmir, por circunstancias que descubriréis en la novela, y ha perdido la voz del Ausente que le acompaña desde la niñez.
La amenaza tarkesia se cierne implacable sobre Balaeron, y Kirius, Terion y Vaelmir deben luchar, esta vez por separado, para que Isgarad no declare la guerra al Dominio y Balaeron se mantenga unida para poder hacer frente a la invasión enemiga con alguna posibilidad.
Entre intrigas cortesanas en Isgarad, la cabeza de Vaelmir pendiente de un hilo, y un Terion desubicado al principio, personajes como Alora, princesa de Isgarad, Berimar, Maddor y Abbil Randeo se presentan ante nosotros, mientras Dyan, Arvand, Minedea, Innae, Ceala, Shildan y Julius van tomando su lugar protagónico en la historia. Y cuando algo que pasa en un libro al final hace que se te ponga un nudo en la garganta, sabes que has leído algo bueno
El estilo en esta segunda parte ha dado un salto cualitativo importante. Sin ser malo en la primera, en absoluto, en La Corona Marchita se notan las horas de rodaje narrativo, la experiencia es un grado supongo. Es algo más descriptivo, lo que enriquece la historia. Mirad, no me gusta hacer comparaciones, porque cada cual tiene su estilo personal, pero si quiero que os hagáis una idea del tipo de escritor que es Ernand, os diría que es una mezcla entre el ansia sangrienta y guerrera de Martin, tan Grimdark, y el lirismo de Rothfuss. Pero repito que no es que se parezcan, es intentar poneros en situación con ejemplos conocidos.
He dicho bien. Conocidos. Rubén es un autor indie, autopublicado. De esos que los noveles en estas lides de lo autopublicado tendemos a pensar que son rechazados de editoriales o directamente malos. Nada más lejos de la realidad. Gente como él, Jessica Galera, Marta Sebastián, Dolores Conquero, Mónica Gutiérrez... me quitan prejuicios de encima de un plumazo. Ya quisieran muchos "editorializados" estar a su altura.
Menuda segunda parte 🥰🥰🙈 aunque lo he pasado más mal que en la primera, hay muchos personajes nuevos además de descubrir secretos y cosas del pasado de otros. Sobre el final me he quedado a lo de wtf? Pese a que no se si iré a por el tercero en breve, por supuesto lo súper recomiendo ya que es una de mis mejores lecturas de este año 😋😋🤩. Me encanta como Rubén no deja de superarse en cada libro, porque en cada libro me encante más su pluma, si cabe estoy trastornada porque ahora va a ser difícil salir de Elaranne
En esta continuación de la historia del mundo de Balaeron seguimos muy de cerca a Kirius, aunque no solo él tomará protagonismo. Nos vamos a encontrar con una parte de la trama más política, de estrategias para alcanzar el poder pero también otra de luchas contra las sombras, magia y aventuras.
Sin duda, una continuación que está a la altura del primer libro «La primavera ausente». Te cuento más de la reseña de La corona marchita tras la sinopsis.
En esta entrega, el worldbuilding se sigue enriqueciendo al profundizar en sitios que conocíamos de pasada y en los que ahora transcurre la acción. Así como mostrarnos nuevos lugares, sin duda, un mundo que da para mucho y que Rubén H. Ernand sabe desarrollar de forma magistral.
En cuanto a la trama, seguimos la historia iniciada en el primer libro pero también nos vamos a encontrar nuevas aventuras e hilos de los que tirar. Así, se entremezclarán paisajes, situaciones, luchas, intrigas, magia y personajes para conformar esta obra de fantasía y de esta forma ir dibujando el lienzo de la trama.
El ritmo en la novela va variando con capítulos muy rápidos donde la acción y la batalla son protagonistas, alternando con otros donde la política y el poder toman el protagonismo haciéndolo más pausado.
Una continuación que no desmerece la primera parte, sino que viene a subir el nivel y calidad de la obra. Fantasía épica aderezada con una narración que te permite ver lo que estás leyendo. En ella tienen cabida una buena cantidad de ingredientes que hacen de La corona marchita un estupendo libro de fantasía.
La corona marchita Rubén H. Ernand - El trastorno de Elranne II Rubén vuelve a sacudir el mundo de su ficción, más cargada que su antecesora nos brinda un desarrollo más complejo tanto emocional como de crecimiento de personaje a sus títeres de tinta. Su mundo se transforma, los encuentros fortuitos parecen que en realidad son fiados por Gorgonas. No hay cabos sueltos más allá de los que el autor quiere dejar para que el lector, en una danza maquiavélica, espere con ansias la continuación de la historia. Rubén sigue haciendo gala de un mimo puntilloso en su trabajo; la historia no pierde cadencia y nos interesa saber el sino de cada personaje, del continente y de los fenómenos que se desarrollan. Una excelente obra que en summum el autor puede dejar atónito a un lector advenedizo, cómo es mí caso, o darle un gustito a uno más veterano. Nuevamente altamente recomendable.
Esta segunda parte se pasa aún más rápido que la primera. Como suele ocurrir en las sagas de fantasía, ya estás involucrada con los personajes y el sufrimiento por las cosas malas que le pasan es mayor. Elaranne, como se llamaba antes, está ahora dividida en reinos con sus intrigas y afinidades. En particular, Moradhair es un punto caliente para el próximo conflicto a desarrollarse, puesto que no es la primera vez que cambia de bando y apoya a Tarkesia traicionando a Isgarad. Es en torno a la búsqueda de un pacto con Moradhair en lo que se centra este libro, pero hay mucho más, amistades que se rompen, otras que se crean, amigos en peligro, magia, cosas ocultas, dioses, semidioses... y Val. ¿Alguien quiere ayudar a Val de una vez? Lo siento, eso me ha salido solo. 😅 Vuelvo a recomendar esta saga. 💜
Después de La primavera Ausente, llega La corona marchita y con esta entrega de la saga se desata el caos, los personajes van creciendo y la trama se vuelve cada vez más impactante, trepidante e interesante.
Rubén crea todo un mundo fantástico, mágico, lleno de intrigas y antiguos secretos por desvelar.
Ya sabéis que recordar nombres no es una de mis virtudes y he de reconocer que me he perdido un poco con algunos personajes secundarios, pero nada grave, enseguida me volvía a encontrar 🤭.
Si os gusta la fantasía que hace que viajes a otros mundos, que luches con seres oscuros y que está maravillosamente escrita está es tu saga. No te la pierdas.
Y esta gran aventura no para de crecer en todos los sentidos. Por un lado, el comienzo es similar al primer libro, ya que empieza con un ritmo más pausado que se vuelve cada vez más vertiginoso según avanza la obra, sobre todo en la parte final. El worldbuilding de Rubén H. Ernand sigue siendo genial, a lo que se une su impecable narrativa y unos personajes incluso más pulidos y cercanos que en La primavera ausente. Y mejor no sigo, que me tengo que poner con el tercero...
Continúa la saga con una sensación de novela "grande". Personajes, trama y mundo creados te hacen engancharte a la historia, y como en mi caso alegrarte de que esto todavía no se acaba aquí, que todavía nos queda por disfrutar de dos libros más...