Más de sesenta años después de Operación Masacre, la familia de Enriqueta Muñiz pone fin al misterio y revela los diarios que la colaboradora de Rodolfo Walsh escribió de puño y letra durante la investigación. Se incluyen, además, las cartas y poemas que él le envió. Y documentos y fotografías de un tiempo que dejó una marca imborrable para la historia literaria y periodística de la Argentina.
Todos los puntos de este archivo histórico van por su aporte maravilloso a Operación Masacre, por mostrar otra arista de la ya tan conocida historia, por el valor de traer nuevamente sobre la mesa el debate si novela o crónica investigativa. ¿Por qué habría que definirlo, igual, no? Si ya a ambos los estudiamos de las dos maneras. Es un regalo de la historia impresionante.
Voy a pormenorizar mi reseña. "Historia de una investigación" de Muñiz es excelente. Es un non-fiction-retelling sin saber siquiera que años después se podría llegar a proponer una categoría de esta naturaleza. Se trata de un "Operación Masacre" mucho más situada, subjetiva y escrita en un presente histórico. Walsh es un personaje más y se cuenta una historia quizás igual de interesante que el texto del mentor de Enriqueta: los pormenores de la investigación, la escritura y la editorialización del libro en una época de represión, censura y persecución.
El prólogo de Daniel Link no tiene lugar en este texto. Es un muy adecuado texto para abrir una edición del libro de Walsh, pero no el de Muñiz. Le resta protagonismo a ella como autora, le aleja el foco de atención en un libro-objeto que debería reivindicarla y se adecuaría aún más a un libro de teoría y crítica literaria o de homenaje a Walsh que a un texto comercial. La introducción es, por el contrario, sumamente relevante.
Las cartas de Walsh a Muñiz me resultan un poco desacralizantes. Me termina pareciendo un goma terrible. Prefiero quedarme con su arista de escritor de no-ficción y denuncia social.
El subtítulo del libro me parece una CAGADA total. Qué es ese paréntesis, querido. "Historia de una investigación" y listo. Nada más. Todo lo demás es exceso y el "(y amor)" final es lisa y llanamente insultante.
Aguante Muñiz por el trabajo que hace ella misma, no por ser únicamente la asistente de Walsh. Reinvindíquenla como se merece.
Es sorpresiva la calidad periodística de esta muchachada a tan corta edad. Con lo difícil que es escribir con la soltura que lo hace Enriqueta. Y ni hablar de la magia que presenta, desde siempre, el queridísimo Rodolfo Walsh. Leer esta perspectiva de la que es, sin lugar a duda, una de las mejores piezas periodísticas de esta excelentísima nación, es un privilegio. Gracias Enriqueta por escribir estos diarios llenos de detalles que representan, en esencia, lo mejor del periodismo de investigación. Y gracias Walsh por escribir esas cartas irresistibles para cualquiera.
Que placer leer a estos entes celestiales de la literatura y del periodismo de este país. Que placer.