El error es el cuerpo. Morir es fallar. En 2070, una forma nueva de vida eterna se ha convertido en el mayor logro de nuestra civilización. La palabra china que se pronuncia tsian -paraíso- es el invento que la gran Samar ofreció al mundo, ha transformado la vida y la muerte de miles de millones. Pero más allá de lo que cuenta la mitología oficial, nadie conoce su verdadera historia.
Sinfín empieza en un pequeño pueblo del bosque patagónico, un lugar remoto detenido en el tiempo donde la enfermedad, la vejez y la muerte existen todavía. Allí se inicia la búsqueda de la mujer que develará la verdadera historia: los sacrificios humanos silenciados, los intereses ocultos y las circunstancias que propiciaron el salto más sorprendente de la técnica humana en un mundo que, mientras tanto, se deshace en guerras religiosas y migraciones.
Sinfín es el relato fidedigno de algo que todavía no terminó de suceder, contado a la manera de las mejores crónicas, pensado al modo de los mejores ensayos, que ofrece los datos menos conocidos, las hipótesis más atrevidas, los análisis definitivos sobre aquel golpe de genio que terminaría por cambiar todo.
Martín Caparrós es un periodista y escritor argentino. Comenzó su carrera periodística en el diario Noticias en 1973, en la sección policial, a cargo de Rodolfo Walsh. En la dictadura, abandonó el país y se exilió en Europa: se licenció en Historia en la Universidad de París; más tarde vivió en Madrid, hasta 1983. Tras el retorno de la democracia a Argentina, regresó a Buenos Aires. Vive en España y publica sus columnas en El País de Madrid y el New York Times.
El mejor libro que leí en 2020. Extrañaba este tipo de novelas enciclopédicas, polifónicas, satíricas y a la vez tan encarnizadamente reales. En estas épocas de inmediatez y microficción, necesitamos más novelas de 500 páginas como esta, que compitan con una serie de Netflix, que te lleven de viaje y que al final sientas que existe un vacío, un abismo sensorial en los tres días que te tomó leerla. Lo peor, en estos casos, es que el síndrome de abstinencia dure más de lo esperado. Qué envidia, carajo.
Espectacular. Igual que Mihura con "Carlota", Martín Caparrós se va entusiasmando con las oportunidades que este nuevo género le brinda, hasta lanzarse de lleno -sin perder su habitual sentido del humor- a un mundo desfigurado pero posible: una distopía en pleno siglo XXI donde el lastre es el cuerpo, y el alma -de manera casi platónica- debe dejarlo atrás para alcanzar la eternidad.
Lo increíble llega cuando al adentrarte en sus páginas te das cuenta de que estás leyendo un híbrido entre ensayo-ficción y crónica periodística. La novela se construye a partir de las notas de una reportera que investiga el origen del producto que cambió nuestra historia: las transferencias cerebrales. Y aunque el discurso arranca con el objetivo de desmitificar la #MásBellaHistoria (el mito fundacional de este futuro alternativo), lo más apasionante es que, como lector, eres tú el que debe ir recomponiendo el puzzle con los datos que se te van dando, valorando por ti mismo si la solución de las transferencias suma más que resta.
Es sencillamente espectacular, no exagero cuando digo que es de las mejores novelas de ciencia ficción que he leído. Caparrós construye a su receptor página a página; prácticamente dos siglos de historia comprimidos en 500 págs. Encontraréis otras reseñas que la valoran como futuro clásico y novela de culto de la ciencia ficción. No creo que se equivoquen. Yo de momento me uno a ellos y no puedo hacer otra cosa más que recomendarla.
Maravilloso. Realmente maravilloso. Es un libro que creo (o al menos debería) pasar a ser un clásico, un libro de culto de la ciencia ficción. Después de 1984 o un mundo feliz no había leído un libro de ciencia ficción mejor. Y eso que siempre trato de buscar este género y hay algunos realmente entretenidos. Sin embargo, este libro va mucho más allá. Crea un mundo, una historia del mundo futuro que bien podía ser verdad. Y monta la historia a través de una periodista que trata de averiguar la verdadera historia de Sinfín y como ese invento (el que transfieran nuestro cerebro, a cada persona a una nueva vida en un ordenador en vez de morir, aunque el cuerpo lo haga) cambia la historia de nuestra historia en el futuro. Realmente sublime y lleno de cuestiones que hacen que te plantees ese mundo posible y en el fondo el nuestro: el papel del estado, de la religión, la guerra, la superpoblación, la sostenibilidad, del respeto, el deseo humano, pero sobre todo, de la muerte y su superación y qué papel tendría en el mundo. Realmente increíble y lo leeré más veces para poder rumiar más veces esas ideas. Si bien es cierto que me costó empezar. Que Caparrós tiene una prosa muy personal y más complicada que de normal. Pero una vez digerida y acostumbrada a ella, el libro es fantástico. Cuando caí en lo que quería contar pasé de esforzarme al leer a maravillarme con su idea. Y también es verdad que ideas complejas necesitan de un lenguaje complejo para ser expresadas. Así que una vez superado ese primer escollo, es un paraíso para las ideas, la suposición, la crítica y la duda. De lo mejor que he leído en años. Simplemente maravilloso y un libro que debería pasar a ser lo que es, un clásico de la ciencia ficción. Cuánto tiempo buscando un libro así tras un mundo feliz y aquí está. Qué pena que se haya acabado. Y el final, a la altura de la genialidad del libro, aunque con tanta duda ya me hubiera planteado esos escenarios. Sublime.
Este libro tiene muchos pliegues. He hecho muchas busquedas em Internet mientras lo leía -algunas infructuosas, todo hay que decirlo- para poder llegar al fondo de lo que el autor plantea. También he tenido que aprender a dejar ir algunos aspectos; me habría encantado parar el mundo durante la lectura, pero la realidad manda. Aunque no le sobre nada, creo que el libro podría haber sido igual de bueno con algunas páginas menos. ¿Qué lo hace tan especial? Es un análisis político, social y filosófico interesantísimo, presentado a través de un ejercicio de creatividad notable. Basado en la historia y sobre todo en un presente que al volverse pasado muestra más que nunca sus costuras. La ciencia ficción al servicio de una historia. Además, me ha gustado mucho la capacidad del autor para crear nuevos mundos, objetos, tecnologías, realidades y palabras, y para transformar las que ya existen haciéndolas más inteligibles. ¡Fluides del mundo, uníos!
La premisa es extremadamente atractiva: en 2070 se ha vencido la muerte y una mujer relata el camino para conseguirlo, el cual no siempre coincide con la versión oficial. Para ello, se apoya en todo tipo de medios: entrevistas, semblanzas de una infinidad de personajes, vivencias personales, pensamientos, aforismos... que conforman un collage.
Entonces, ¿por qué solo tres entrellas? El principal problema es que me he dispersado demasiado en su lectura al no existir un hilo conductor claro. Entiendo perfectamente a aquellos que han valorado la obra más que un servidor, puesto que ofrece la posibilidad de reflexionar sobre el tema de la muerte, la inmortalidad en relación con nuestra sociedad, pero a mí me ha costado avanzar.
He disfrutado mucho —tiene el ritmo de un tecno-thriller— con la lectura de Sinfín. Una novela sobre el destino de la humanidad (ambientada en 2070) sobre la finitud de los cuerpos, es decir, sobre la muerte y la posibilidad de superarla (la Eternidad) gracias a la ciencia y la técnica. Martín Caparrós, juega con el pastiche y la mezcla de género en un relato que recuerda a los mejores capítulos de Black Mirror, a la narrativa de Philip K. Dick o J. G. Ballard y que accede al género de la novela distópica de ciencia ficción a través de la crónica periodística o el ensayo ficcional (hay un aire borgiano en todo el relato). Agradezco la complicidad del autor y de su narradora sin nombre, su sencillez de estilo, la novedad estética y cómo combina la geopolítica con las problemáticas de una cotidianidad todavía por venir.
Una distopía apabullante que ensaya la pregunta de si hay cuerpo más allá de lo orgánico; de si la digitalización de la vida es el bastión final de lo humano o acaso el punto de partida para nuevos regímenes de sensibilidad. La novela es agotadora, en el buen y el mal sentido. Se construye como un relato en abismo, donde un narrador de identidad anónima comenta las investigaciones de una periodista (o relatora), Lin Antúnez, quien desea resolver el enigma del mundo que habita. Es un texto sobrecargado y ambicioso, que a veces desatiende la pluralidad de voces que ofrece. Sin embargo, es ingenioso en su propuesta. Es un pronóstico no tan alejado de las modulaciones de la técnica en nuestros cuerpos.
Distopía —sí— que recuerda a “San Junípero”, mítico capítulo de Black Mirror, pero con más desarrollo. Sociologías y filosofías imposibles se dan la mano aquí bajo una prosa buscadamente distante, impersonal: Caparrós propone, no juzga.
Es además una propuesta valiente que trata un tema vital como es la muerte. Porque ¿acaso no nos da miedo? ¿Acaso no está siempre presente?
Lúcido y entretenido, me ha gustado mucho. Y la ambigüedad del cierre propuesto me ha parecido magistral.
Lin Antúnez nos cuenta todo lo importante qué pasó en el siglo XXI hasta la invención de 天: cambios sociales, demográficos, religiosos, culturales y un gran etcétera.
Libro gordito de ciencia ficción atípica. Tiene un estilo híbrido que podríamos decir que es una novela/crónica/ensayo con algunos versos donde mueren las normas ortotipográficas.
Libro recomendable para personas a las que les guste la ciencia ficción o los géneros mixtos.
3.5 Amé que se explorarán a fondo los aspectos tecnológicos, sociales, económicas, políticos y futuristas que genera la creación de inmortalidad virtual de la mano de una máquina que promete muchas cosas 👌🏼
Y además que el contexto geográfico, religioso e internacional sea bien creado, los cambios que han ido ocurriendo en el mundo y los países los años venideros después del 2030 🔥
Me maravilla cuando los libros distopicos de ciencia ficción no tienen miedo de ir más y más y más allá, aplaudo a este escritor argentino por esto 🩷
Bastante verborreico si, un poco harto de repetición y bastante telling instead of showing 😅 le habría sacado 50ish páginas 👀
En Sinfín, la búsqueda de la eternidad (que no sabemos al final del libro si es realmente la eternidad) también es un proceso de prueba y error que se da en una realidad, la de mediados del siglo XXI, en la que las corporaciones comienzan desarrollando prótesis externas e internas para alargar la expectativa de vida de las personas.
Morir es considerado un error, una limitación. En 2070 se lanza una nueva forma de vida eterna, un método que transforma la vida y la muerte de miles de personas, llamada paraíso y pronunciada tsian, éste nuevo invento busca responder al gran pero de la vida, ¿Será suficiente?
Martin Caparrós construye un libro que tiene un pie en la ciencia ficción y otro en la filosofía. La historia comienza en un pequeño pueblo del bosque patagónico, donde inicia la búsqueda de una investigadora que busca develar la verdadera historia: Sacrificios humanos, intereses de terceros entre otros. Sinfín es una especie de crónica, de apuntes, con mucho potencial para repensar cuánto miedo existe en torno a la muerte y sobre cómo es posible prolongar la existencia, cómo empaquetarla y masificarla, el problema es que al autor se explaya tanto y vierte tanto pero tanto contexto que abruma e incluso pierde al lector alrededor tanto de hechos históricos, cronológicos y socales.
Es una novela interesante para quien le guste la ciencia ficción en torno a conceptos similares al de Black Mirror, pero que desfallece en medio de la mitad del relato y que termina siendo algo dispersa.
La historia es buena, deja a uno llevarse a su imaginación, y nos demuestra el egoísmo e individualismo de las personas. Es rica en contenidos, pero careció de entrar en detalles en algunos temas, y en otros temas que no aportan nada a la trama los explayó demás. No obstante es un libro que nos atrapa hacia la mitad del libro y nos hace pensar como será el futuro, y si vamos camino hacia eso. Esperaría un poco más de diálogo entre los personajes, pero esto es sólo gusto personal. Mi puntuación final es un 3,5/5 (aprobado)
Me encantó la idea, la forma -analítica, periodística- en la que está contada, todo el fondo político, sociológico, religioso y filosófico que tiene... pero se me hizo largo -larguísimo- y si no lo abandoné en varios momentos fue porque no dejo un libro sin acabar a no ser que lo esté odiando bastante, y tampoco era eso. Le pongo un 3,2 ⭐ porque está muy bien escrito. Chica qué difícil es siempre puntuar!!!
Sinfin es tan delicioso, un gran libro de ficción futurista que te vuela la cabeza, es como la matrix, sin efectos 3d, político, filosófico, anacrónico, anarquista, increíble. No contaré de que va, ya que es un libro que vale la pena descubrir una joya de ficción pero a la vez crónica pero también panóptico.
¿Qué pasaría si el hombre alcanza la eternidad, y dejara su cuerpo mortal atrás, y transfiriera su mente a una red neuronal sintética para vivir eternamente? Esto es lo que nos plantea en su libro Martín Caparrós el cuál tiene una habilidad extraordinaria para narrar la historia. Desde un punto de partida, donde una chica llamada Lian descubre algo que desencadenará los rastros del oscuro origen de la tan famosa mundialmente 天(tsian) en donde las mentes son transferidas en base a los paraísos ideales de los usuarios, la narrativa del libro está narrada y escrita a base de novela, filosofía, crónica y periodismo, en la que cada pieza del rompecabezas va tomando forma para desentrañar la verdad oculta del verdadero origen de la inmortalidad en la humanidad. El libro es tan completo que crea un mundo no muy lejano al nuestro en donde a partir del año 2070(desde el cual se empieza la historia y va en retrospectiva) se alcanzó esta meta mundialmente, es increíble la cantidad de información que maneja Caparrós al crear este mundo ya que incluye tanto problemas geopolíticos, grandes potencias que buscan el control, caos mundial, sobrepoblación, religión y guerras que juegan un papel fundamental ante este descubrimiento científico y que atentan contra los principios de una humanidad, que vive en una desigualdad social, donde solo unos pocos privilegiados en la mayoría ricos e influyentes pueden permitirse llegar a la eternidad, mientras que los arraigados se quedan olvidados y sus mentes no trascenderán a la inmortalidad, un mundo tan bién construido en la mente de Caparrós que es aterradora la similitud a nuestro mundo y que nos dejará pensando que es realmente la vida eterna para el ser humano y si vale la pena obtenerla... Y el final te volará la cabeza 🤯
Con gran creatividad, el autor genera una alternativa tecnológica a la muerte. ¿acaso una nueva forma de no morir? Esta alternativa tiene múltiples aristas, las cuales se relatan con gran detalle. Es un libro de análisis, de pensamientos, de paradojas. Diría que un híbrido entre novela, crónica, ensayo. Esa forma de relato me incomodó un poco, por momentos no sabía muy bien qué tipo de narrador me estaba contando la historia. Quizás demasiadas páginas, demasiados paseos en círculos. Sin embargo, gran creatividad en el relato y cosas que te harán pensar. Es un buen libro, pero algo confuso. Siento que se podría haber hecho de otra forma, pero un gran libro al fin.
Me gustó. Pero también lo encuentro un poco desordenado. Me habría gustado más si la idea principal se llevara a cabo mediante una novela clásica que muestre más de lo que reflexiona.
No estaba muy familiarizada con el estilo narrativo tipo crónica, pero me gustó muchísimo. Es una historia con un hilo conductor perfecto que hace que se quiera saber que es lo que va a suceder. Además, hay una una evidente crítica a las sociedades modernas y a las nuevas tecnologías que nos absorben a todos y todas. Me encantó como Caparrós pone de presente la obsesión moderna de querer despojarnos de nuestros cuerpos y en general de la materialidad. También me gustó que la historia de Tsian girara alrededor de un tema tan humano como la muerte y lo que hay después de ella, en varias ocasiones mi cabeza explotó. El final es una genialidad porque a pesar de que es bastante obvio, como lectora me envolví tanto en la "trama" que creí por completo el mito del Tsian. Muy bueno.
"Empezó por cierta idea del sacrificio: un mendigo no podía pedir cómodo, como si descansara, así que empezaron a colocarse en posiciones enrevesadas para mostrar su sufrimiento".
Sarta de detalles insignificantes que a manos de Caparrós se vuelven adictivos y necesarios para el lector, que lo atrapan y lo enferman de esta extraña añoranza que vive en sus páginas a pesar de presentarnos un escenario futuro.
Esta novela no fue nada de lo que esperaba, y aún así, valió cada noche de lectura. Caparrós es un gran escritor que evocó muchos sentimientos en mí y que me mantuvo intrigado hasta el final.
Es un libro difícil de recomendar; primero tendría que conocer bien al lector, pero podría convertirse en un punto de referencia latinoamericano.
Siendo adicta consumidora de distopias varias, ésta no me llegó del todo. El formato audiolibro está muy buen logrado, si lo hubiese leído normalmente no se si hubiera llegado al final. No sé, entendí el punto, el análisis de un futuro sin muerte, qué lugar tendría la vida, etc. Hay una crítica a la sociedad en gral., que cada vez se torna más autoreferencial, egoísta, superficial. Me faltó algo, o fue el estilo, el sobre detalle en la investigación, que la relatora no cierra la idea o ese cierre no me terminó de convencer...algo en esa línea.
Al estar escrito cual investigación periodística se vuelve un poco denso (son casi 500 páginas de puro informe). Sin embargo, Caparrós tiene una lírica capaz de sumergirte en un mundo basado en sus propias hipótesis y delirios sobre el futuro, sin dejar de lado el presente. Cruda y convincente. Realista y mágica.
Me encantó. La forma de narrar una historia con una premisa no nueva, pero sí interesante: la inmortalidad. Pero acá narrada más como un ensayo, más con muchos análisis filosóficos pero sin dejar de contar una historia futurista de ficción que desarrolla muchos supuestos incluso locamente argumentados pero que van sonando muy lógicos.
Lo único que podía pensar mientras leía este libro era que no veía las horas de que terminara.. Lo seguí porque la narradora juega todo el tiempo con “la situación a la que llegamos”, “nada nos prepararía para lo que pasó’ y es humo porque nunca pasa lo mega prometido. La idea es buena, el mundo posapocaliptico también pero no me puedo sacar la idea de que de las 600 hojas le sobran 500
No me engancho la historia. Una manera excesivamente rebuscada de escribir, repitiendo las ideas de tres o cuatro formas distintas. Si bien tiene reflexiones sobre un posible futuro, no aporta nada nuevo
Después de leer su ensayo “Ñamerica”, quise probar al Caparrós novelista y me encontré esta absorbente crónica de la continuación posible de nuestro presente. Muy recomendable, entretenida, bien construida y, desgraciadamente, muy probable e inquietante.
Tengo sentimientos encontrados con este libro. Las partes que me gustaron fueron una maravilla; las partes que no, se me hicieron interminables. Aún así me quedo con la sorprendente similitud entre la realidad del libro y la que tristemente se está (estamos) construyendo.
Es una novela muy completa, el relato que da Caparrós es excelso pero también complejo de seguir en ocasiones al brindar escenarios muy bien detallados.