Hay algo en los libros de fantasy de los años 80' y 90' que es muy cautivador, a lo mejor es que son más honestos? más primitivos? no lo sé con seguridad, pero algo tienen.
Este libro transcurre en un mundo de magia, el Dweomer es una especie de comunión entre el mundo, las leyes naturales y el hombre que a alcanzado la iluminación. En este lugar cohabitan varios seres, de momento hemos visto a los humanos, los elfos, enanos y los wildfolks o espíritus elementales. En este mundo también existe la reencarnación de las almas y es precisamente ahí donde esta historia se sostiene.
Hace muchos años un grupo de personas fueron parte de una tragedia que trabó sus destinos en un bucle que está condenado a repetirse hasta que todas las deudas estén saldadas, de este grupo original el único que sobrevive es Nevyn, condenado a vivir eternamente hasta ver todos los destinos cumplidos.
La historia nos narra la encarnación actual de todos estos personajes y también se intercala con el relato del grupo original, así como la segunda encarnación de estos. Es trágico ver como la historia se repite o tuerce, nunca pudiendo quedar saldada, viendo el sufrimiento de Nevyn una y otra vez.
Para el año en que fue escrita sin duda fue una historia innovadora y ambiciosa, porque incluso en este libro vemos signos que nos hablan no solo de vidas pasadas, sino de las que vendrán, lo cual me lleva a comentar que esta saga se compone de cuatro actos (cada uno una saga de cuatro libros), por lo tanto creo que faltan encarnaciones y dramas por conocer. Además, la autora es un gran narradora a pesar de cambiar de puntos de vista constantemente, y luego los flashbacks al pasado, todo se siente bien conectado y fluido, a lo mejor muy rápido, pero no es un problema.
Katherine Kerr escribió esta novela en 1986 y nos dio un par de protagonistas femeninas que son lo que esperamos encontrar hoy en día, no hace treinta y algo años atrás, y la admiro mucho por no seguir el estereotipo, una mujer puede ser más de 'una cosa', hay espacio para las sutilezas.
Jill es una guerrera poco femenina, pero no rechaza su condición por despreciarla sino porque es más cómodo en sus circunstancias, tampoco es una asesina sedienta de sangre, reconoce el valor de la vida y lo terrible que es asesinar un hombre, su camino la lleva a las magias ancestrales pero no esta segura de querer cumplirlo, algo que seguro veremos desarrollarse en los siguientes libros.
Lovyan es su contraria, cumple a la perfección las reglas de una mujer con rango noble, no es una tirana, pero es muy astuta y disfruta del poder, cualidades que enseguida la deben perfilar como una manipuladora de la corte, pero por el contrario es uno de los personajes de mejor corazón en el libro, compasiva e inteligente realmente sabe como moverse en un mundo controlado por los hombres.
Cullyn, padre de Jill, fue otro de mis favoritos, porque en sus encarnaciones anteriores fue un personaje muy conflictivo, algo que se espera de él en su encarnación actual, y si bien hay algo de maldad en él, lo que lo hace maravilloso es que él lo sabe y no piensa actuar al respecto, constantemente pelea contra sí mismo por obtener el control, es un personaje muy humilde dentro de su desarrollo y sufro mucho por él.
Rhodry, el galán, un noble y caballero, creo que disfrute más la dinámica de su relación con Cullyn que con Jill, creo que en parte se debe a que sé quienes fueron y quienes podrían llegar a ser, y siento que Rhodry y Jill no son algo duradero, pero su relación fraternal con Cullyn puede enmendar pasadas ofensas y un vínculo olvidado.
Sucedieron tantas cosas en este libro que imposible hablar de ellas, pero todas están regidas por el Wyrd, el destino de los personajes, y si bien hay cosas que se repiten, cada personaje tiene la voluntad de actuar diferente, es un tanto contradictorio pero si lo leyeran lo entenderían.
Al inicio me constó conectar con la historia más que nada por el vocabulario que desconocía (y no me di cuenta del glosario hasta que terminé el libro -.-'') por lo demás, diría que de todas maneras se necesita un buen nivel de inglés para leerlo, de forma que asimilar estas palabras no se haga tan complicado.
Definitivamente seguiré con la saga, pero no ahora mismo y afortunadamente el final es semi-cerrado, así que no sufriré por el siguiente.