"Vimos que lo fantástico no dura más que el tiempo de una vacilación: vacilación común al lector y al personaje, que deben decidir si lo que perciben proviene o no de la “realidad”, tal como existe para la opinión corriente. Al finalizar la historia, el lector, si el personaje no lo ha hecho, toma sin embargo una decisión: opta por una u otra solución, saliendo así de lo fantástico. Si decide que las leyes de la realidad quedan intactas y permiten explicar los fenómenos descritos, decimos que la obra pertenece a otro género: lo extraño. Si, por el contrario, decide que es necesario admitir nuevas leyes de la naturaleza mediante las cuales el fenómeno puede ser explicado, entramos en el género de lo maravilloso." - Tzvetan Todorov, Introducción a la literatura fantástica
De los setenta y siete libros que he leído durante este 2017, casi treinta son relecturas y este es otro de esos libros que quería volver a leer ya que no recordaba bien algunos relatos incluidos en esta maravillosa antología que nos regalaron Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo, tres de los mejores exponentes que haya dado la literatura argentina.
Si bien, en el prólogo de la primera edición de 1965 Bioy Casares aclara de antemano que algunos de los grandes escritores que alimentaron el género fantástico como E.T.A Hoffmann, Ambrose Bierce, Sheridan Le Fanu y Walter de la Mare no fueron incluidos en la antología, no fue por una arbitraria eliminación de sus relatos sino porque la cantidad de lo recopilado excedía el volumen del libro (son 100 para ser exactos) y pensaban en su momento publicar una segunda recopilación, eso nunca sucedió.
De todos modos, la lista de los que sí aparecen es más que interesante y no por ello menos importante. Creo que el hecho de que Borges haya formado parte del proyecto fue saludable, puesto que su íntima amistad con Bioy Casares hizo que la elección girara en torna a sus obvias predilecciones, pero no opaca a los autores elegidos por los otros dos escritores.
En esta antología, muy completa, encontraremos de todos modos a los mejores exponentes del género fantástico junto a otros no tan conocidos pero cuyos textos son realmente interesantes. Por estas páginas desfilan, entre muchos otros, Guy de Maupassant, Franz Kafka, Edgar Allan Poe (no podía faltar el maestro), Lewis Carroll, G.K. Chesterton, James Joyce, así también los japoneses, los chinos (con Borges como editor, eso es inevitable) y también autores desconocidos para mí, y es en estos fragmentos, cuentos o relatos en los que más me sorprendí y regocijé.
Algunos de sus relatos o cuentos son realmente impresionantes.
Los que más me impactaron fueron “Enoch Soames” de Max Beerbohm, “Ser polvo” del argentino Santiago Dabove, “Un hogar sólido” de la mexicana Elena Garro, que me recordó fuertemente a su compatriota Juan Rulfo, “La sangre en el jardín” del español Ramón Gómez de la Serna, “Punto muerto” de un desconocido Barry Perowne, “Donde el fuego nunca se apaga” de la inglesa May Sinclair y otros muy buenos, escritos por autores más conocidos, como “Una noche en una taberna” de Lord Dunsany, “La esperanza” de Villiers de L’isle Adam, “La última visita del caballero enfermo” de Giovanni Pappini, “El caso del difunto Mister Elvesham” de H.G. Wells y “El cuento más hermoso del mundo” de Rudyard Kipling.
Obviamente no podían faltar tres selecciones de los tres escritores que compilan la antología, a saber, “Tlön, Ukbar, Orbis, Tertius” de Borges, “El calamar opta por su tinta” de Bioy Casares y “La expiación” de Silvina Ocampo.
Creo también que uno de los tres mejores cuentos es "La Pata de mono", de W.W. Jacobs.
Los poderes de la pata, la historia y el final me remiten a "El Diablo en la Botella", de Robert Louis Stevenson o a los cuentos contenidos en "Azazel", el libro de Isaac Asimov. Este cuento era uno de los preferidos de Jorge Luis Borges.
Como se lee en la contratapa, el género de los textos que encontraremos está representado por las irrupciones de la fantasía y la intuición artística en lo desconocido, lo inexplicable, lo misterioso, lo sobrenatural.
Todos ellos conforman un volumen agradable para leer y sorprenderse, especialmente si uno quiere distenderse en estas épocas en que el año va terminando.
Muy recomendable.