La nueva novela de Luis Mateo Díez: un relato emocionante sobre la inconsciencia y la vulnerabilidad de la juventud.
«La única que das la cara eres tú. A la que todos deberíamos querer. La que anda a la deriva.»
Desde la edad adulta, Mina recuerda su primera juventud como si se tratara de olvidados fotogramas de una película antigua. Son los recuerdos de una época en la que una inquieta y alborotada Mina se dedicó ilusoriamente a ayudar a los demás como una forma de asumir sus propias carencias. Querer para que me quieran, parece ser su objetivo. Como si su propia existencia estuviera detenida, abocada a un letargo del que intenta salir viviendo la de aquellos que la rodean.
En Juventud de cristal Luis Mateo Díez cede la voz narradora a un personaje femenino lleno de matices y conmovedor, que se debate entre el desconcierto de sus impulsos y emociones, y a la que acompañan otros seres entrañables y quiméricos con quienes los límites de la amistad y el amor tienden a desdibujarse.
Luis Mateo Díez Rodríguez (Villablino, León, 1942) es autor de, entre otras, las novelas La Fuente de la Edad (1986), con la que obtuvo el Premio Nacional de Literatura y el Premio de la Crítica, El expediente del náufrago (1992), Camino de perdición (1995), La mirada del alma (1997), El paraíso de los mortales (1998), Días del Desván (1999), Fantasmas del invierno (2004) y Azul serenidad o la muerte de los seres queridos (2010) todas ellas publicadas en Alfaguara. Antes de reunirse en este volúmen, sus fábulas estaban publicadas en El diablo meridiano (2001), El eco de las bodas (2003), El fulgor de la pobreza (2005) y Los frutos de la niebla (2008). Y todos sus cuentos están recogidos en El árbol de los cuentos (2006). Con La ruina del cielo (2000) obtuvo el Premio Nacional de Narrativa y el Premio de la Crítica. Pájaro sin vuelo (2011) y La cabeza en llamas (2012) son sus últimos libros. Es miembro de la Real Academia Española y Premio Castilla y León de las Letras.
Sinceramente cuando empecé a leerlo me esperaba otra cosa. La forma que tiene el autor de narrar, me parece interesante, pero aún así la trama se me hizo muy pesada y no consiguió atraparme.
Sintiéndolo mucho he tenido que abandonar la lectura 🥺🙃
La lectura de Juventud de cristal ha sido un fiasco. Esperaba mucho más de las reseñas leídas sobre el autor. Habría que darle quizá otra oportunidad, tiene un estilo sin duda elegante, pero no escribe sobre nada en lo que puedas involucrarte sentimentalmente.
El libro está lleno de palabras pero no tiene tanto que decir, muy aburrido y la historia se pierde a si misma entre la cantidad de términos que el autor utiliza sin necesidad.