Meseta patagónica, 1982. En La Panorámica, un hotel semiabandonado, coinciden una pareja, un joven soldado y un extranjero indescifrable.Cada uno de ellos se oculta de algo, aunque la verdadera amenaza está en lo que ignoran del otro.El refugio podría volverse trampa.
Francisco Moulia (Buenos Aires, 1982) es escritor, editor y docente. Autor del poemario Poesía sanitaria (2011), de la novela Cortes argentinos (2013) y del relato “El germen de otra revolución”, premiado en el concurso de Cuento Digital 2013 que coorganizaron el Banco Itaú y el Grupo Alejandría. Como productor audiovisual, escribió y creó junto al artista plástico Sergio Jiménez Rosales y el director Juan Esteban Ángel el corto El cuerpo y lo demás, estrenado en mayo del 2013.
-Se lee rapidísimo. -Te re atrapa. -Lo vas leyendo y vas viendo la película en tu cabeza.
Lo malo:
-Después de ESA parte de la gente atada (no es un spoiler), el libro se pierde un poco. No sé cómo explicarlo. Es como que los personajes se convierten en otra persona. La idea es gente cambia después de una situación así, ya sé, si no serían unos personajes lisos y aburridos y sin sentido. Pero estos, no sé, no lo sé explicar. Capaz sea porque la acción va tan rápido, la lectura va tan rápido, que no te da tiempo a analizar lo que le pasa a los personajes. -La muerte del malo no tiene sentido para mí. Pero probablemente haya un motivo que no conozco.
fue extraño. en cierto punto hizo que me doliera la panza de la intriga y desesperación. un giro que no esperaba para nada y una corta e intrigante historia. no mucho mas que eso... estuvo bien!
“Los infieles” de Francisco Moulia es un libro que navega la psique embebida en el in crescendo de una asfixia marcada por dagas que siempre te rodean, rozan, escoltan. Esta dosificada falta de oxígeno repta por cuerpos, paredes y ventanas bajo la opresión de una guerra extranjera-interna-ambiental, donde el desconocimiento, la duda y la desconfianza trazan hilos de hule sobre algunos personajes hasta agotar sus reservas de aire.
La historia está marcada por una cadencia musical y meta-narrativa. Es una retroalimentación donde las sinfonías aumentan, el ruido desborda y la mente colapsa. Se hace más rápido, se achican los pasajes. Respira el libro; sus secciones se alargan y los personajes saborean calma momentánea.
La primera mitad tiene una cadencia que no logra sostenerse en la segunda. Eso hubiera hecho del libro una obra mayor. El final introduce rareza para tapar temas que el autor venía tejiendo con gran habilidad y parece estar completamente deliberado.
Bueno, qué decir. Solo hay un personaje femenino en este libro y es quien peor la pasa. Un personaje a quien no se le hace justicia y que incluso tiene que sufrir una escena que le pasa muy cerca al torture porn. Venía muy enganchada, pero el final me dejó mal sabor de boca. Tenía muchísimo potencial pero no se puede competir con la tradición literaria de chacalermo.
Se lee súper rápido y atrapa muchísimo, pero el final me pareció un poco soso y no terminé de entenderlo. No sentí que tuviera mucha relación con cómo se venía desarrollando la historia.