Cuando el autor comentó que se publicaría el libro hubo muchos comentarios en contra diciendo que era aprovechar la contingencia… De manera personal no lo creo así, las regalías serán para víctimas oculares de la crisis social, considerando que en ocasiones no se sabe cómo apoyar o dónde, es una buena opción, permite apoyar y además tener en papel documentación de lo sucedido. Además Baradit estuvo como invitado en diferentes cabildos, escuchó a chilenos en diferentes regiones del país, por lo que creo es sumamente válido y agradezco que comparta eso, con la narrativa personal, que hace grato leer algunas situaciones muy deprimentes de nuestra historia sociopolítica.
Es un libro corto, para leer de una sentada, y lo veo como una forma de poner en papel, ordenar lo que ha sucedido, lo que se ha hablado durante esta crisis o estallido social, creo que tiene la finalidad de recordarnos situaciones tan similares, para que no dejemos esta lucha atrás. Porque la frase “un pueblo sin memoria es un pueblo sin futuro” es real, si miráramos nuestra historia y pudiésemos ver cuántas veces hemos pedido dignidad para todes, nos impresionaría saber que tenemos larga data con aquella petición y quizás nos daría fuerzas para no bajar los brazos. Es por este motivo que creo sumamente relevante que este conocimiento salga, que no quede solo en cabildos, que se reúna, ojalá se publiquen o compartan otros escritos al respecto, que también permitan ampliar la mirada sobre nuestra realidad actual y sobre cómo queremos quebrarla.