Los domingos están hechos para echar de menos a personas, para echar de menos esas cosas que nunca has tenido, para echar de menos lo que sí has vivido. No importa donde estés, ni tu estado de ánimo, ni siquiera tu momento sentimental. Los domingos a veces son nostalgia y, otras veces, nuevos recuerdos.
Como Lucía, este libro es real, por ello sin que puedas hacer nada, y sin que puedas presentar un mínimo de oposición, vas a comprender que todos los domingos de este mundo son para echar de menos. Pero todos los lunes son para volver a empezar.
Tiene un claro predominio del desamor, la nostalgia y el arrepentimiento. Particularmente, me encanta la prosa poética contemporánea que trata el desamor y la desilusión.
Sinceridad y naturalidad, dos cualidades sencillas pero muy importantes en el mundo de la prosa poética están reflejadas entre sus páginas. Lucía no busca agradar al lector, sino expresarse y mostrar lo que siente, ahí es donde reside su magia.
«Dime que tienes ganas de despertarte conmigo, que no has encontrado mis ojos en nadie, que cualquiera te sonríe pero no es suficiente.»
En resumen: prosa poética reflexiva escrita desde el corazón, con un estilo sencillo y cercano que convierte este libro en el aliado perfecto ante cualquier desamor. El ejemplo de que la prosa poética contemporánea está en su mejor momento.
Todos los domingos son para echar de menos. 🖋Lucía Tudela. Editorial: Mueve tu lengua. 239 Páginas. Género: Poesía.
Un poemario de prosa poética fácil de leer, con 36 domingos, donde la autora habla de ese dolor agudo en el corazón, causado por las despedidas, el desamor, la soledad, el miedo, y los《 hubiéramos hecho más》
Me gusto que se abordará el tema del amor propio, me parece que es de las primeras escritoras que plasmaron la importancia de amarse uno mismo, tiene frases potentes y muy profundas, un libro para leer y releer cada vez que no te encuentres en ningún lado.
Sin duda lo recomiendo, para aquellos que gozan de la prosa y de los poemas de amor fallido.
Este libro está empapado de nostalgia, recuerdos, desamor y arrepentimiento. Donde la prosa poética se refleja con naturalidad y sinceridad.
La escritora Lucía Tudela nos dibuja una x en el mapa, nos empuja a llegar hacia ella y a seguir adelante. Es como una campanilla que nos susurra y nos enseña a ser valientes.
Sus palabras fueron un mar de recuerdos de amores que no fueron correspondidos, esas palabras te hacían sentir y te transportaban por un momento a ese momento de cosas que no pudimos decir. Muy placentero de leer y a la vez doloroso.