Vaqueros y trenzas retoma (aunque en situaciones cronológicamente anteriores)los personajes de El Visitante. Ciertas circunstancias de la novela (una asamblea estudiantil, por ejemplo)y la entrevista con la autora que, a modo de Intoducción, precede a la obra, han sido retomadas en las Propuestas de Trabajo con claras indicaciones de las técnicas que permiten su implementación en situaciones nuevas. Una vez más, ese grupo de adolescentes (que viven en Rosario las alternativas de sus historias personales)llega a todos los jóvenes del país, en la creación de Alma Maritano, con un mensaje siempre renovado de vida nueva.
Es la segunda vez que leo este libro. La primera fue cuando tenía 14 años y me lo habían mandado a leer en la escuela. Hasta hace poco, no recordaba mucho de lo que sucedía en la novela, solo tenía esa dulce sensación de recordar algo que en su momento te acompañó y te gustó. Volver a leerlo fue una experiencia hermosa y reveladora. Por ejemplo, no sabía que este libro es una precuela de otro llamado "El Visitante"; ni siquiera sabía que había todo un "universo literario" detrás. Ahora tengo muchas ganas de explotar este mundo creado por la autora. La novela es propia del estilo juvenil, pero tiene un carácter único y bien llevado a cabo. La historia es tierna, divertida y llevadera. En muchos momentos te hace reflexionar y es inevitable empatizar con los personajes. No pude evitar recordar mis épocas de secundaria o pensar en lo que me contaron siempre mis viejos sobre su juventud - la trama del libro se desarrolla en 1982 -. Me sorprende lo poco conocida que es esta novela en el ámbito juvenil argentino. En mi opinión, es una de las mejores del género que he leído hasta ahora.
Inés es una adolescente de 13 años que vive en un pueblo de Santa Fe y que es invitada por su tía Berna a estudiar en la ciudad de Rosario. Su mejor amigo, Nicolás (15), vive en Rosario y, juntos, emprenderán una cruzada para que los chicos y las chicas de sus cursos se conozcan mejor. Como resultado, crean una Revista (La Antorcha) para que los chicos puedan compartir sus hobbies, creaciones literarias y periodísticas con sus amigos, maestros y familia.
Me he reído mucho con este libro por la cantidad de alusiones a la cultura pop de los 80: escuchar un cassete, "qué copante!", "of course", "fulbo"... entre otras. Me agrada las escenas delirantes donde los diálogos son caóticos y la única manera de saber quien dice qué es prestar atención a la forma en que cada personaje habla. También me encantan los momentos profundos cuando se dicen tantas verdades, esa pasión de los chicos por crear una Revolución y cambiar las cosas. Es como llenarse los pulmones con aire fresco, después de leer tanta literatura infanto juvenil que se dedican a fomentar estereotipos y no a ofrecer alternativas. Alabo el mensaje de este joya preciosa de aceptar las diferencias y compartir los intereses en común independientemente de tu origen, edad o género. Impecable. Cuenta la autora que presentó esta novela y su continuación (El visitante) en el mismo concurso literario. La segunda ganó el premio que le permitió editarla. Tiempo después, la misma editorial se intereso por la primera parte, que parece una pre-secuela.
Es tan hermoso volver a la historia que creó Alma Maritano! Volver a leer a Inés, a Niqui, a la tía Bernardina... Adoro este libro y los que le siguen. Si no lo leyeron, denle en estos días cuarentenales una oportunidad. Les va a arrancar sonrisas, los va a hacer reflexionar, se van a divertir.
Tengo memorias vagas pero agradables de este libro. Aunque la trama no es nada especial, la atmósfera está particularmente lograda, transportando al lector a una época y un lugar concreto, a unas costumbres y hábitos.
3,5 estrellas me gustó es muy tierno 😭😭 la pasé muy bien leyendolo pero me gustó más el anterior y esperaba más de este. igualmente muy cortito y muy lindo
Cuando leí El visitante quedé encantada en el secundario, y desde entonces me puse la tarea de continuar con la saga, leerlos únicamente en físico porque valían realmente la pena pero me tarde años de encontrar este libro hasta que al fin di con él —ayer, y ya sea de paso como un autoregalo de cumpleaños —. Y aquí comienza todo —a pesar que el libro fue editado después de El visitante — conócemos más de los personajes principales, la amistad de Gora/Inés y con Nicanor/Niqui/Huevo, la tía Bernardita, Pablo, el hermanito de Niqui y la integración de la protagonista Inés al instalarse a Rosario, hacer nuevos amigos, tener la tarea de hacer un periódico escolar, armar la asamblea para que todo el curso se lleve bien y conocer esa “simpatía” entre los personajes... Allí hay amor eh. Me gustó leerla, la disfruté y solo faltaba este libro para completar esa nostalgia de esos personajes que me acompañaron durante mi adolescencia y eso queda para siempre.
Releer middlegrades es como jugar a la ruleta rusa, lo leí y creo que me gustó mas que lo que me había gustado a los 13. Es una historia sencilla pero profunda y un pequeño recordatorio de todo lo que sentíamos cuando éramos adolescentes.