Es un instrumento interesante para abordar el sí mismo y la corporeidad, desde la psicoterapia guestáltica, sin embargo el lenguaje que usa el autor es tan simple, con un matiz rosa y espiritual que lo hace poco más que insoportable; sentí que estaba leyendo un libro de mindfulness y no era eso lo que buscaba. Reitero que puede ser una herramienta pedagógica útil, pero carece de profundidad argumentativa...