Es un buen libro, aunque reconozco que se me atragantó un poco, lo dejé en ocasiones, y tuve que retomarlo a duras penas. Si destaco que es un libro que clarifica el posicionamiento de las diferentes escuelas y filósofos hacia la felicidad, lo que a mi me gustó, pero en general me falta cierta aplicación a la época actual de estos principios.
De este estilo con el foco en la felicidad, mí preferido es el Arte de la buena vida de Irvine. Quizás me gustó tanto porque fue el primero, pero desde entonces no he leído otro que le supere.