En un mundo donde los nigromantes se alzaron con el poder, un joven llamado Sigurd sufre una pérdida que le llevará a enfrentarse a estos seres por venganza. En ese camino descubrirá gran cantidad de secretos que le acabarán llevando a una gran lucha de poder.
La verdad que este manga me sorprendió enormemente. Nunca había leído un tomo que fuese tan completo y en el que ocurriesen tantísimas cosas en tan pocas páginas. Es más, me hubiera gustado que durase un par de tomos más y así poder desarrollar más a los personajes y el mundo.
Me pareció una idea muy original como se llevó a cabo el tema de los nigromantes ya que se incorporan en ellos elementos que nunca antes había visto, como pueden ser los reclamos.
Los personajes están bien definidos y, aunque el protagonista me sacó un poco de quicio, es un grandísimo personaje. Para quienes conocéis a Light Yagami, pues me recordó a ese tipo de muchacho con las ideas claras, que siente que lo que hace es bueno para todos pero que su verdad dista un poco de lo que realmente está bien.
El final de la historia lo destaco por encima de todo, me puso los pelos de punta.
El dibujo es una pasada. Se pueden palpar los sentimientos a través de él. Magistral.