Enfrentar el pasado es sumamente difícil, y comprendería la decisión de muchos/as por no querer indagar más por el temor de qué es lo que pueden encontrar si escarban demasiado. Muchas veces no sabemos lo que las familias ocultan detrás de una fachada de “perfección” y un alto estatus socioeconómico, muchas de ellas mantienen en sus interiores tanto víctimas como victimarios, y a través de un “pacto de silencio” mantienen sus conciencias limpias.
Se comprende que la noción de adopciones ilegales es un mero eufemismo que oculta tras sí la verdadera acción, el tráfico infantil de guaguas chilenas. Guaguas que fueron arrebatadas de las manos de sus madres con la mentira de que estas habían fallecido en el parto, mujeres de ambos extremos sociales se vieron envueltas en una situación sumamente angustiante. Aunque, como se denota en el libro, algunas mujeres entregaron a sus hijos/as de manera voluntaria, y a pesar de esto es imposible no sentir empatía por la vivencia de estas mujeres que, ya sea por el trauma, el miedo o el conservadurismo, se vieron en la necesidad de hacer borrón y cuenta nueva.
Un libro sumamente fascinante, aunque su narrativa no enganchó conmigo en algunas ocasiones, pero es bastante disfrutable y en algunos puntos llega a emocionarte por el cúmulo de sensaciones de Constanza. El trabajo que ella realiza es de lo más noble, no solo buscando su propio pasado sino ayudando a otras personas a encontrarse con ese pedazo que sienten que les hace falta.
En general me gustan mucho relatos autobiográficos, sin embargo, la narración de la autora me resultó poco atractiva a pesar del tema que era muy interesante.
En este libro tenemos el relato en primera persona sobre el tráfico ilegal de niños y adopción.
La autora nos cuenta como descubrió que era adoptada recién a sus 39 años y como fue el proceso de aceptar está realidad y comenzar a buscar a su familia biológica, y entre medio, darse cuenta de que esto era más grande de lo que ella esperaba.
Constanza del Rio is an adoptee. A Chilean adoptee adopted in the 1970's during the country's difficulties with being led by military dictatorship. But, this story is not just about Constanza this story is about the social attitudes within Chile to the problem of father's that abandon paternity and a ruling class that views it as their moral imperative, within a catholic country, to rehome said children regardless of the means or method undertaken.
It is particularly striking in this book that Constanza speaks to the process of rehoming children breaking down among existing social class lines. With fatherless children from higher classes behind rehomed within the country (albeit often still illegally) and fatherless children from indigenous and lower economic class families being sent abroad to the United States, Sweden, Italy and other parts of Europe with no to limited regard for the adoptee's enduring safety.
Indigenous families of origin were taken advantage of and children had their essential right to know where they came from stripped from them as people panicked to cover what they perceived as the biological mother's sin.
Interwoven in the story of the political and psychological elements of the national crisis of how to manage "huasos" is Constanza's own quest and case to find her own origins. She does not shy away from the deep and painful elements of the adoptee reunion process either.
A phenomenal petite volume covering a topic that does not have much adoptee-led content written about it. I hope to see a future of increasing acknowledgement by the government of Chile at how wrong these "irregular" adoptions were to create.
Also, on a personal level, knowing many Chilean adoptees in the United States and Sweden I hope for an English edition of this book as many Chilean adoptees were stripped of their Spanish knowledge/language proficiency. Deeply this book was a book that NEEDED to be written.
Imaginate descubrir después de más de 30 años que eres adoptada y que además fuiste parte del trafico infantil más grande en chile, ¿Qué harías? ¿Intentarías buscar a tus padres biológicos? ¿Y si ellos te abandonaron? O te estan buscando aún después de tantos años ¿removerias tu pasado para saber toda la verdad?
En “Nos buscamos” Constanza del Rio, autora del libro cuenta su propia historia, de cómo descubrió que fue adoptada, de como sobrellevo esta noticia y todo lo que hizo para llegar hasta el final y descubrir su verdadera identidad, su verdadera historia.
“La genetica llama” ella siempre sintió que de alguna manera no encajaba en el lugar en el que se encontraba y que había algo que la hacia dudar de su origen.
Además, en este camino tan dificil y largo fue capaz de entregar apoyo a otros que estaban en su misma situación, ya que en los años 70-80 el trafico infantil era enorme, por lo que fundó la ONG ”Nos buscamos” y logró ayudar a muchas personas a encontrar su verdadera historia y a su familia.
Este libro me gustó muchisimo, es corto, rápido de leer y simplemente no puedes parar hasta terminarlo, porque quién no querría saber el final de esta historia tan cruda y real que le pasó a muchos y que hoy en día lo más probable es que siga pasando en Chile y en otros países, sobre todo en las familias más vulnerables.. No pueden dejar de leer este libro 100% recomendado
Partir diciendo que a pesar de la temática que trata el libro, terminó siendo un nanai en el corazón.
Constanza nos cuenta su historia, como siempre se sintió diferente al resto de su círculo, para recién saber a los 40 años que era adoptada. De esto nace la búsqueda de sus orígenes, donde se terminan descubriendo o mejor dicho, salen a luz, las adopciones ilegales/irregulares y el trafico de niños en Chile.
¿Cómo puede una historia así terminar siendo un cariño al alma? La resiliencia, la búsqueda, el plasmar el hecho de que todos tenemos el derecho a conocer nuestros orígenes, a que las leyes no solo se tienen que ver desde una perspectiva adultocentrista, sino que debe ser desde la mirada de los involucrados, en este caso en particular, nos NNA adoptados.
La verdad no puedo decir otra cosa, no se puede juzgar la historia de alguien, simplemente puedo agradecerle a Constanza por esa intensa búsqueda que terminó resultando en una ONG donde se trata de juntar a familias que fueron separadas de forma irregular o donde adultos tratan de buscar sus orígenes.
Adopción ilegal es un eufemismo al término que en realidad es; tráfico infantil. Es un texto bibliográfico narrado desde el punto de vista de la misma autora porque cuenta su propia a historia y algunos relatos de lo que pasó en Chile, y tal y como ella recalcó en un principio, es tráfico infantil y no adopción ilegal. Es una historia cruda que nos habla de estás adopciones de la clase alta y cómo se van metiendo personajes importantísimos a lo largo.
Si no hubiera estado escrito como lo estaba probablemente no me habría enganchado, no soy mucho de leer novelas bibliográficas, pero este sin duda fue la excepción y fue un golpe de realidad porque fui a ciegas y me hizo darme cuenta de cosas que no sabía 😔. Y juro que me dió tanta rabia en algunas partes por lo injusta que eran las situaciones por esa época, fue un remolino de emociones.
Se lee muy rápido por lo corto que es y se leería unas cuantas horas, pero yo me demoré más por otras cuestiones.
Un relato que muestra un secreto a voces, donde la justicia chilena hace oídos sordos a los actos ILÍCITOS de la clase alta, de estas figuras políticas y religiosas. Una vergüenza.
Es bueno entender que esto fue TRÁFICO DE MENORES y no una “adopción ilegal”, como la misma autora lo presenta en el libro.
Un relato desde el amor, la comprensión personal, los detalles y desde la ayuda a miles de personas.
Muy cercano y optimista para transmitir hechos terribles ocurridos en dictadura. Un testimonio que puede ser utilizado en segundo medio para analizar el alcance de las redes sociales, la tergiversación de los medios, la opinión pública y lo oscura que puede ser la elite. La autora logra transmitir una perspectiva positiva sobre su propia historia de búsqueda personal. Recomendadísima.
Una historia necesariamente desgarradora, me emocioné un montón, de hecho, tome mi tiempo para leerlo porque uff el peso emocional no es poco, que fuerte, que honesto relato, no debemos olvidar a los que en pleno derecho buscan su historia y su verdad, saber quienes somos es un derecho humano fundamental. Me emocioné un montón, gracias por dar a conocer algo tan necesario de mantener presente.
Nunca me deja de sorprender la cantidad de atrocidades que pasaron en dictadura y como fueron escondidas bajo la alfombra.
Es un libro de una temática sumamente interesante que Constanza desarrolla por su propia necesidad y va abriendo heridas y puertas hasta llegar a su verdad.
relato sumamente interesante de conocer. si bien la narrativa no fue de lo mejor, creo que el fondo es lo que realmente importa. pude empatizar con las diferentes emociones que atraviesa Constanza a lo largo del relato y eso es genial para mí. además, la labor que realiza con la ONG es digno de admiración, memoria y valentía.
... entendí y palpé que el amor siempre alcanza. No se divide, no se hace menos, se hace más. Comprendí que mi misión en este mundo era esa, soñar, amar y hacer que otros vivieran lo que yo había logrado.
Increíble relato de Constanza, cada detalle de su historia me hizo darme cuenta de que existen muchas ilegalidades inimaginables que hoy en día afectan a muchas familias. Nos Buscamos hace una labor tremenda!
Tráfico infantil en Chile, años 70s. Un relato en primera persona de Constanza del Río sobre la búsqueda incansable de su historia, su verdad, sus padres biológicos. En su viaje ayuda a otros, forma una ONG y da con sus raíces. Un final muy emotivo.
Impactante relato sobre red de tráfico infantil en chile en los años 70 y de cómo Constanza a través de su propia experiencia e Historia logra ayudar a muchas personas al reencuentro con sus familias biológicas, es una historia emotiva, de fácil lectura y que te atrapa rápidamente, muy recomendable.
Libro de rápida lectura, lo leí de un tirón. Desgarrador, un tema que fue muy polémico en su tiempo y que constantemente sale en la prensa. Además, muy personal, una experiencia relatada en primera persona.
Denuncia el tráfico de niños en Chile a través de experiencias reales, tanto de la autora como de quienes se han puesto en contacto con la fundación. Sus historias me conmovieron hasta soltar algunas lágrimas. Un muy buen libro, realmente es necesario que esto sea sabido por todos