Quería leer Eclosión desde que salió, y lo elegí como el único libro que me traje de Buenos Aires a Quito para pasar la cuarentena. Me gusta la profundidad de los poemas y que todos se tienen que leer varias veces para sentirlos. Me quedo con muchos versos que me resonaron, algunos de los cuales parecen simples y dicen más de lo que aparentan. Siento que es un poemario que resalta mucho la belleza en la simplicidad y en lo abstracto.
me quedo con varios fragmentos que me regalaron un sentir. creo que varios poemas requieren de una segunda o tercera leída (quizás para re significarlos). y como no podía ser de otra manera, la esencia spinetteana inunda cada página del libro. si bien no es el estilo que más me gusta, le doy una buena puntuación porque es un poemario con voz propia a pesar de la influencia externa, algo que me parece muy valioso y especial <3
Una colección muy bien seleccionada y cuidada de poemas breves y bonitos. Las imágenes y las emociones resuenan en la lectura y los temas son tan cotidianos como íntimos a la experiencia subjetiva.
Encontré en los poemas de Vera algo muy similar a lo que —para mí— tienen las canciones de Daniel Johnston: en ambos casos, sus letras aparentan una simpleza que no es tal. Tanto en las canciones de Daniel como en los poemas de Vera, sus cortos versos están cargados de una profundidad, complejidad y melancolía que desmiente esa primera y superficial apariencia. En este breve poemario, Vera logra hacer un recorrido por muchísimos temas: desde la relación con su linaje hasta el desamor y profundas críticas sociales. Aborda cada temática con una sensibilidad y belleza estética capaz de cautivar a cualquiera y sin la necesidad de hacer uso de grandes adornos o palabreríos. Lo que deja lugar a la metáfora y, así, a que entre en juego la propia subjetividad para significar cada verso de acuerdo a la particular historia de cada uno de nosotros. Eclosión es un libro al que voy a volver seguido, y no dudo de que cada releída implicará su propia resignificación.
Ya que estamos, dejo uno de mis favoritos:
cada vez menos cada vez ves más cada vez vos muero
cada vez grito cada vez soy cada vez soy más viento gemido
cuando silencio sólo existe rompe dagas en tu nocturna helada
cuando miro veo veo sonidos se presentan los sigo
cada vez luz ¿ves que de luz se llena? al surgir tu espacio
Me llamó la atención la prosa. No entendí algunos de los poemas volcados en sus hojas; pero es un poema. Tal vez no hay que entender, sino dejarse llevar y sentir. Tan solo la magia de correr con las letras, profundiza en la calma y nace el poema. No me exijo entender porque tal vez no haya un qué entender. Este libro, empezado y finalizado en menos de una tarde de playa, me dejó una sensación agradable, la sensación de querer leer otro libro... y eso, eso es todo lo que hay que esperar de un libro; el deseo de empezar otro.
vera escribe hermosísimo, pero salvo en algunos poemas puntuales me costó conectar porque siento que no terminé de entenderlos. por ahí esa es la gracia igual y simplemente no estoy acostumbrada a este tipo de poemarios. igual está lindo y me gustaría revisarlo otra vez más adelante.
lo leí porque me cayó en las manos y me daba curiosidad y la tapa es linda y tiene textura y el índice es circular, pero entendí un solo poema y eran tres líneas y no era muy poético.
no significa que sea malo necesariamente, pero yo no soy su público.
La magia viene heredada, la profundidad y el hilo de los poemas, cada parte se entendía, la evolución del tiempo y la conexión entre poemas me fascinó. Sentí cierta delicadeza en todo el libro, y mucha belleza. Igual de poética, mágica, hasta espiritual que su padre.
me gustó muchísimo. algunos me pareció que no estaba del todo cerrada la metáfora o eran bastante complicado de entender, otros simplemente brillantes. me encantó