Fiorella empieza el secundario, y su hermanita Maggie juega con sus ponis en la salita del jardín. La mamá las cuida y aconseja, las llena de abrazos, les canta, trabaja, se ocupa de todo. Pero un día, súbitamente, la mamá muere. Como en un juego de dominó en el que la caída de la primera ficha provoca el derrumbe de las demás, esa muerte no deja nada en pie: los vínculos familiares entran en crisis, y Fiore, sola con su dolor, debe hacerse cargo de su pequeña hermana. Volver a la escuela, salir con amigos, hacer la tarea: cada cosa resulta difícil... Todo se tambalea a su alrededor y ella deberá aprender a vivir en ese mundo nuevo que jamás querría haber habitado.
Es una historia honesta y directa, no tiene final feliz, aunque quizá lo esperanzador sea que te da a entender que la vida sigue. Las reflexiones de Fiore sin fantásticas. Este libro debería distribuirse en México.
"Mi mamá se enfermó un lunes. Se fue al hospital y nunca más volvió a casa."
Fiorella, tiene trece años y empezó el secundario, mientras que su hermanita pequeña de cuatro va al jardín. Todo en su vida marcha bien hasta que su madre fallece de un día para el otro y toda su vida se ve perjudicada por esto. Su papá entra en depresión, tiene que hacerse cargo de su hermanita de cuatro años, la familia entra en crisis y Fiore no puede sola con su dolor.
Es un libro sobre la perdida y como está llega sin avisarnos y nos desequilibra la vida completamente al punto de que la acción más sencilla se vuelve difícil.
Este libro me hizo dar cuenta lo importante que es el momento que estamos atravesando o nuestras propias experiencias vividas a la hora de leer un libro. Ya que si hoy no estuviera viviendo un duelo, hubiera sido mucho más crítico o juzgador a la hora de analizar por como la protagonista reacciona ante la muerte. Pero en cambio me encontré empanizando durante todo el libro con ella y viendo cómo la autora ponía en palabras tantas cosas que son cotidianas en mi vida actual.
Me gustó muchísimo como la autora trabajo todo el tema del duelo y el personaje de Fiorella. Es una historia muy real, pero que no llega a ser deprimente o muy cruda. Tiene su dosis justa de todo.
Un libro sobre el duelo de una adolescente de 13 años que no solo sufre la muerte de la mamá, sino la incapacidad de su papá de lidiar con esto, y que las dejas aún más abandonadas a ella y a su hermana Maggie, de 4 años. La familia extendida no sabe (o no le interesa porque son muy egoístas, como es el caso de la abuela materna, y el abuelo paterno) como ayudar. La hermana de la madre es la que me parece les ayuda más, a pesar de estar lejos.
Nunca jamás...el título me encanta porque así es después de una muerte. Nunca jamás volverá la vida a ser igual.
Segundo libro publicado por Carola Martínez Arroyo, psicóloga, diplomada en Literatura infantil y juvenil por la Universidad de San Martín, editora, escritora y capacitadora. Este nuevo libro de la autora, el primero fue Matilde también publicado en la colección Zona libre de la Editorial Norma, narra la historia de Fiorella, una adolescente que pierde a su madre y debe lidiar con todo lo que ello genera en su vida, como un tsunami que en un segundo arrastra lejos la ilusión de la estabilidad cotidiana que parecía asegurada. A lo largo de las páginas acompañamos a esta joven y al resto de los personajes que habitan su mundo construidos por Carola de manera tan verosímil que resulta imposible no dejar escapar alguna lágrima en algún momento. Ya desde la lectura del primer párrafo se siente un nudo en la garganta y la piel que se eriza a medida que contemplamos desde nuestra realidad cómo la soledad va ensombreciendo el relato. Aunque también debo decir que la música nombrada a lo largo de la novela y algunos chistes relacionados con la película Buscando a Nemo que hacen los personajes adolescentes me han sacado más de una sonrisa. La incorporación de fragmentos de la obra de J. M Barrie, Peter Pan, es una decisión sumamente acertada que logra convertirse, dentro de este discurso excelentemente elaborado, en la cereza que decora el postre.
El libro en sí es triste, relata poco a poco como es pasar por el duelo de perder a un ser querido y más cuando es tan cercano, me saco lagrimas pero me lo termine en poquito tiempo, es fácil de leer y si lo empiezas, no querrás parar de leer
En "Nunca jamás" una mamá se muere súbitamente y sus dos hijas se quedan solas. La protagonista tiene 13 años y su hermana 5. Con la muerte de la madre, el padre se vuelve invisible y vive en la oscuridad, al fondo de una depresión aguda. Los demás familiares se mantienen como espectadores lejanos. Todos ven la tragedia desde afuera, salvo la abuela paterna que hace todo lo posible por ser un soporte para las dos niñas. Fiorella, la mayor, tiene que vivir su dolor y su rabia haciéndose cargo de su hermanita y también de ella misma. Como dice la narradora, en Peter Pan Wendy elije ser la madrecita de los niños perdidos pero a ella le tocó hacerse cargo de cosas que no le correspondían, tuvo que aprender a la fuerza a rehabitar el mundo de una manera que nunca jamás hubiera querido aprender. Este es un libro triste e inmensamente lindo.
Un libro sobre el duelo y el crecimiento de una chica a partir de la muerte de su madre. Me pareció bastante largo. Muestra el adentro de una familia en pleno duelo. Duro. Sincero. La protagonista, Fiore, mientras vive su dolor, sigue creciendo y se enfrenta con su primer amor, sus amigas de siempre y sus familiares con los que no está de acuerdo en algunos aspectos.
Es una historia que sin duda choca con la realidad.Impresindible lectura para educadores y aquellos que trabajan con niños. Esperanzador pero realista.
Me encanto. Es un libro preciso, que narra lo que ocurre cuando dos niñas pierden a su madre. Siendo el rol de la madre tan importante, con un padre que no logra procesar el dolor
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Nunca en la vida pensé que iba a llorar alguna vez con un libro. Este libro no fueron lágrimas, fueron mares. La autora nos plantea una historia tan fuerte que llega a cada uno y en mi caso lo hizo de una manera especial. Con un lenguaje sencillo y no con tantas palabras, "mi mamá se murió" toca lo más profundo del alma. Te hace querer abrazar a Fiore y estar ahí cuando ella le cuenta cuentos a su hermanita, reírme cuando Maggie mete la pata, abrazar a ese padre dolido y sobre todo permanecer, no irme de esa historia. Tomarlas de la mano y ayudarlas a transitar el camino.