El simple hecho de que Estados Unidos haya sido el inventor de Internet, mediante el proyecto militar DARPA del Pentágono, le ha impregnado una singular hegemonía descomunal, pero que empieza a ser mermada por sus rivales cibernéticos: China y Rusia. La “guerra cibernética” ha empezado. Ahora que el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, entregó a sus verdugos en forma nada gloriosa al fundador de WikiLeaks, Julian Assange (de doble nacionalidad australiano-ecuatoriana), se ha desencadenado un gran debate en el decadente Occidente (Whatever that means) sobre la libertad de expresión y su censura en la era cibernética, dominada por las joyas tecnológicas de Silicon Valley del GAFAT (Google, Apple, Facebook, Amazon y Twitter) que irrumpen hasta en la intimidad del código genético de los valetudinarios ciudadanos.
Muy buen libro para entender el poder que tiene el gobierno de EEUU junto con sus joyas llamadas GAFAT (Google, Apple, Facebook, Amazon y Twitter) para controlar el rumbo de la política y espiar a todos los ciudadanos del mundo. Al ser los gringos los dueños e inventores del Internet, estamos enjaulados en su red que nosotros mismos alimentamos y accedemos a dar todos nuestros datos.