La Habana no es una sino muchas, cambia con la luz del día y las tonalidades del mar. En Las noventa Habanas, Dainerys Machado Vento, crea, desde la mirada femenina de lo cotidiano, recuerdos, esos múltiples fragmentos que conforman el rompecabezas de la memoria, muestra, no una, sino múltiples ciudades con muros de agua, donde la insatisfacción en un ambiente opresivo escapa a lo que delimita una extensión geográfica. Dainerys Machado Vento (La Habana, 1986) es escritora, periodista e investigadora literaria. Se decidió a incursionar en la ficción después de haber ejercido el periodismo durante años, tanto en Cuba como en México. Actualmente estudia su doctorado en Lenguas y Literaturas Modernas en la Universidad de Miami. En 2017, un cuento suyo fue incluido en el proyecto Arraigo/Desarraigo. Antología de Literatura Americana, y, en 2019, fue una de las trece autoras invitadas a formar parte de Ellas cuentan. Antología de Crime Fiction por latinoamericanas en EEUU. Crónicas y cuentos suyos han sido publicados en Yahoo, Nagari, Suburbano, La Gaceta de Cuba, entre otros.
Qué gusto leer este libro de cuentos cortitos de la vida en habana y las tribulaciones de estar en el extranjero. Lo leí y escribí un ensayo en la universalidad para mi proyecto final del culturas hispánicas hace 3 años, y era una placer de volver de leer este obra.
La Habana de Dainerys Machado Vento es un ente vivo: nace, crece, se multiplica y eventualmente morirá, porque para Machado las ciudades son indiferenciables e inseparables de las personas que las habitan, de sus historias de vida y de su situación particular. Así, en Las noventa Habanas La Habana se nos presenta una y distinta como cada personaje de estos cuentos, casi todos protagonizados por mujeres, que hacen de la ciudad una extensión de sus experiencias, expectativas y anhelos.
La ciudad tiene la edad de sus protagonistas. En El City Hall, por ejemplo, las promesas de la noche habanera no están en el Tropicana sino en la discoteca del vecindario, mientras que en Nada 1994, el Malecón es muro de contención y frontera no de una ciudad, de un país y de un sistema, sino de la rebeldía adolescente. La ciudad también es lenguaje y los personajes de Las noventa Habanas le dan vida a la ciudad a través de sus expresiones y en especial de sus insultos y maldiciones, al ritmo de la prosa hábil de Machado. La ciudad es tan grande o pequeña como las posibilidades de sus habitantes, como la niña que sigue a su abuela Por una botella de ron, o la estudiante que se considera una comemierda por haber tomado la guagua atiborrada del mediodía para ir a la playa en Un bikini verde. A veces La Habana no es otra cosa salvo la vida con la suegra, como en Es de familia; hombres explicándole cosas a las mujeres, como en Las mañanas del sábado; o un insulto que te persigue y está listo para ser arrojado en tu contra: El “¿Es que en Cuba no hay sal?” que la suegra mexicana le enrostra a la protagonista de Pica poquito duele como si esa sal se la hubieran restregado en las heridas que deja el exilio.
En Las noventa Habanas también está muy presente ese otro barrio de la ciudad, Miami, un barrio que es próxima etapa, un siguiente paso tan natural que negarse a él es casi una herejía o una traición a la habanidad, como se puede leer en Quédate.
Los habitantes de Las noventa Habanas viven en una ciudad que es la misma pero diferente, como La Habana de Mi amiga Mylene, tan alejada de La Habana que vive Liset, la narradora. A veces el recuerdo es lo que transforma la ciudad, como en Confesiones de grande, y a veces el cambio se debe a una mala lectura de la situación como en Historia de la flaca a la que golpearon por romper el orden natural de las casas y de las cosas.
La Habana es una y múltiple, en una especie de transformación estática, pues la ciudad sobrevive incólume las diatribas y desvelos de sus habitantes. Los cuentos de Las noventa Habanas están llenos de humor y desparpajo, ingredientes que Machado usa para desvelar todos los sinsabores de la vida de unos personajes que se saben enjaulados; son cuentos cortos muy eficaces, listos para dar el nocaut de Cortázar. Un excelente volumen que vale mucho la pena leer.
Las noventa habanas, de Dainerys Machado Vento. Se trata de un grupo de buenos relatos, algunos de ellos extraordinarios, en los que se narran, siempre desde el punto de vista de una mujer, hechos que tienen lugar en la capital cubana. En internet se puede encontrar algunas reseñas sobre este libro, siempre aludiendo al tema político, aun cuando insistan en que no es así. Yo prefiero hacer una lectura diferente de estos relatos. Para mí, más que cualquier otra cosa, este es un libro lleno de valentía y honestidad, algo que escasea entre los escritores de nuestro tiempo.
Son historias de niñas, adolescentes y adultas que, por momentos desgarran, mientras te arrancan una sonrisa, paradoja tan cotidiana en la realidad de mi país. Repito que se trata de un libro que desborda honestidad y que recomiendo cien por cien por lo descarnado, sincero y bien escrito. No se arrepentirán.
Cómo me gustó leer este libro de cuentos. Una selección muy variada que me hizo recorrer las calles de la Habana y conocer la idiosincrasia de su gente. Personajes de lo más variados nos muestran cómo es su día a día, su lucha por sobrevivir y ser felices. Cada historia está teñida de un sentimiento diferente, pero al final, el humor sutil y picaresco de la autora hizo que siempre terminara mi lectura con una sonrisa. Uno se queda con ganas de saber más de esos personajes, quisiera verlos en otros libros o en alguna novela. El último cuento es soberbio, la coronación del libro. No dejen de leerlo.
¿Cuántas Habanas existen? Mítica, la capital de Cuba se multiplica tantas veces como la visitemos, la leamos y la escuchemos. Las noventa Habanas, de Dainerys Machado Vento, amplifica la ciudad del Caribe no sólo porque hablan niñas, esposas, amantes, adolescentes y sobrevivientes aquí y allá en sus relatos; sino porque necesitamos otras miradas sobre Cuba, y la propia Machado Vento encarna un personaje capaz de responder nuevas preguntas. Más en: https://readnfly.com/2021/07/01/papel...
Lots of short stories, some of them very short, mainly about Cuba and all featuring Cubans. There are all the things you'd expect - semi derelict buildings, moving to Florida, power cuts, no coffee, prostitution and pimps but I found the writing style very interesting - stories woven by repeating word sequences, ideas offered in abstract phrases and the like. I enjoyed it.
Unos de los mejores libros que he leído últimamente. Se nota que la escritora ha leído muchos cuentos y la diversidad de sus personajes—algunos que son queer, algunos que son pobres, otros que son infieles o padecen de ciertas hambres—llenan estas páginas de una manera fascinante. He acabado el libro hace poco y sigo pensando en los personajes, especialmente a las jóvenes de los primeros cuentos. Un paseo por La Habana desconocida y un testamento al poder de la memoria. Muy recomendable este libro.